Disturbios en Los Ángeles, Rodney King y rap como banda sonora. Behind Bars #05

LA Riots Rodney King (1)

 

Abril de 1992. Los Ángeles ardiendo, violencia en las calles, gritos, tiendas saqueadas, heridos, muerte, rabia, mucha rabia y gangsta rap como la banda sonora. Había comenzado la guerra.

Millones de razones podrían haber servido de excusa a gran parte de la población de L.A. para justificar estos históricos disturbios, pero la gota que colmó el vaso, la que lo reventó en mil pedazos, tiene nombre y apellidos: Rodney King.

El 3 de marzo del 91, Rodney King circulaba a casi 200km/h bajo los efectos del alcohol y posiblemente alguna droga más dura, cuando fue perseguido por la policía. Primero intentó huir debido a que se encontraba bajo libertad condicional y temía volver a la cárcel, pero finalmente, después de varios kilómetros de persecución, decidió parar e, inmediatamente, se vio rodeado de varios coches de policía e incluso de un helicóptero. Los dos pasajeros que lo acompañaban bajaron sin oponer resistencia, pero él se negó y fue sacado del coche a punta de pistola. A partir de ahí todo fue resistencia por parte de Rodney –un tiarrón de 1.90m- y golpes por parte de la poli. La paliza llegó a niveles de violencia extremos llegándose a utilizar un táser. Rodney King fue pateado y golpeado más de 50 veces, incluso en la cabeza.

Todo el mundo sabía que esto no era un hecho aislado, toda la población era consciente de la violencia, muchas veces racista, que la policía ejercía a menudo, pero esta vez todo cambió, no era sólo un rumor, esta vez había pruebas: George Holliday, un vecino del barrio despertado por el ruido, grabó la mayor parte del suceso y las brutales imágenes dieron la vuelta por todas las cadenas de televisión del país y del mundo. Muchas familias esos días sintieron, desde el sofá de sus casas, el dolor de cada golpe asestado a Rodney King, la rabia que ya existía se alimentaba una vez más.

 

 

Rodney King tras la paliza

Rodney King tras la paliza

 

Antes del caso Rodney King el vaso de la indignación ya rozaba su límite y, para colmo, el 29 de abril de 1992, llegó el juicio contra los cuatro polis que habían agredido brutalmente a Rodney. La expectación era máxima, todo el mundo tenía la cara pegada al televisor mientras se relamía los labios esperando esa sentencia que por fin hiciera justicia, esta vez había imágenes, las habían visto todos.

 

“Finalmente hemos cazado al monstruo del lago Ness con una cámara” decía el abogado de Rodney King.

 

Sin embargo, tras siete días deliberando, los cuatro policías fueron increíblemente absueltos. A la mierda las agonizantes imágenes, a la mierda la indignación de toda una comunidad. Esta decisión del jurado, compuesto mayormente por blancos y ningún afroamericano, consiguió colmar el vaso y tirarlo por los suelos. Ahora Rodney King se había convertido en un símbolo, en la imagen perfecta de la represión permitida por el sistema, del racismo que se ejercía todos los días en los barrios, por eso, nada más saberse la sentencia, cansado de que la justicia se pasara sus derechos por donde todos sabemos, el pueblo estalló y la agitación se extendió provocando que, durante ese día y los siguientes, cientos de habitantes de Los Ángeles, principalmente afroamericanos y latinos, salieran a tomar las calles, entre ellos caras muy conocidas para nosotros como 2pac, Snoop Dog o Eazy-E, por poner algunos ejemplos.

 

“Fue la confirmación de todo sobre lo que habíamos estado hablando y rapeando desde principios de los 70” Krs One.

 

Fueron seis días de disturbios que reflejaron la cólera, indignación y odio de una población. No quiero comentar en detalle cada uno de los días pero lo intentaré resumir lo mejor posible porque estos días son clave para entender mucha de la historia del rap, (especialmente del gansgta rap made in L.A.) tanto del nacido después de la revuelta como el de antes de ella. Y es que cuando la ciudad californiana convulsionó, el gangsta rap se convirtió en la mejor banda sonora de la guerra y también en el chivo expiatorio ideal: agresivo, censurable, y algunas veces racista. Posiblemente nunca otro género musical había criticado sin ningún tapujo y a tal nivel a las autoridades, al estado y especialmente a la policía.

La situación en las calles tomó rápidamente una tónica realmente violenta, especialmente en un barrio históricamente negro de Los Ángeles, en el cruce de Florence y Normandía que se hizo famoso por ser el epicentro de la revuelta y que estuvo muy documentado visualmente, ya que durante esos días los canales de TV habían enviado varios helicópteros para cubrir todos los sucesos, tachándolos de “disturbios raciales” aunque más bien parecía una revuelta de clases. La violencia se expandía sin ningún control: asesinatos, incendios que se multiplicaban, innumerables daños materiales, saqueos bestiales a tiendas, colegios y bancos cerrados… Muchos eventos tuvieron que ser anulados o pospuestos, por ejemplo algún partido de los Lakers. Otros disturbios de menor grado tuvieron lugar en otras ciudades americanas: Oakland, New York, Seattle, Chicago…

Muchas tensiones salieron a flote durante esos días, y la mayoría de ellas ya habían sido denunciadas en varios temas y discos enteros de rap que ahora estaban pasando de pura controversia a verdaderas profecías:

La principal tensión, como es lógico, se centró contra la policía, Fuck the Police de NWA se convirtió en el himno oficial de la revuelta, los coches paseaban con este tema a todo volumen, la gente lo cantaba en las calles y especialmente si había una cámara delante. Y es que los de NWA –y muchos otros- ya habían estado denunciando mediante su música todas las atrocidades indocumentadas de la policía, y gracias las imágenes del caso de Rodney King, la gente tomó conciencia de que hablar no valía para nada y decidió pasar a la acción. No estaban solos, consecuentes con su música, los de NWA rondaban las calles como uno más. Hay imágenes de Eazy-E hablando a cámara y diciendo irónicamente “Alguien debería grabar un tema que se llame Fuck the police

 

 

Otra tensión a destacar fue la existente contra la población coreana: un gran número de tiendas propiedad de coreanos fueron saqueadas y quemadas, y una vez más, esto no era algo nuevo, ya lo profetizó Ice Cube en su Black Korea. (De hecho todo el Death Certificate es pura profecía sobre lo que pasó, coreanos aparte.) No voy a pararme a comentar las razones de esta tensión racial porque puedes leerlo en el Behind Bars sobre el mencionado tema del ex-NWA, que publicamos hace unos meses en Crypta. Durante el siguiente día de disturbios, los tenderos coreanos decidieron que era hora de defenderse y salieron armados a liarse a tiros contra todo el que intentara robarles. Pero para qué explicarlo si existen las imágenes.

 

LA Riots Rodney King (2)

 

 

Durante este segundo día, en L.A. se declaró el estado de sitio y 2.000 soldados fueron llamados para poner orden, número que tuvo que doblarse al día siguiente. Finalmente, el presidente Bush apareció para realizar unas declaraciones sobre la urgencia de restaurar el orden mediante toda la fuerza necesaria y anunció, en relación a la reacción de los “buenos y decentes policías” del caso Rodney King, que había pedido al Departamento de Justicia una investigación.

Finalmente, mediante el toque de queda y el despliegue de tropas con más de 10.000 guardias, la calma fue establecida entre el quinto y sexto día. Los daños se cuantificaron en 53 muertos, 3.600 incendios, más de 1.000 propiedades destruidas, daños materiales por valor de más de 800 millones de dólares y más de 13.000 arrestos. Como dato, a pesar de la obsesión de los medios por centrar la violencia en las personas de raza negra, sólo el 36% de los detenidos fueron afroamericanos y más de la mitad tenían origen hispano.

Pero el papel más importante del rap no fue predecir todo esto, ni impulsarlo. Su papel más importante llegó una vez restablecida la calma y fue no permitir que nadie lo olvidara: la rabia desprendida durante estos disturbios y todo lo vivido en las calles inspiraron a muchos de los mc’s allí presentes que publicaron discos poco después en los que la revuelta era protagonista obligada.

Si hay dos discos que podríamos clasificar como himnos post-riots esos son: “The Chronic” y “The Predator”. Dos discos que nacieron en medio de todo, hechos con la energía del después, que supieron capturar el momento y dejarlo plasmado para la eternidad. Merecerían ambos una review al detalle pero como esto se extendería demasiado, voy a representarlos con un par de temas:

The Chronic como disco tiene una importancia primordial en varios aspectos, desde el resurgir de un sonido y una costa que llegó a ensombrecer durante un par de años a la Nueva York de sus gloriosos 90’s, hasta ser el inicio de carreras llenas de éxito como la de Snoop Dog. Pero centrándonos en lo que nos interesa hoy, el tema clave es The Day the niggaz took over: una llamada a la violencia. Es difícil aportar algo que no diga ya el título y cada una de las barras que nos sueltan Daz, Dre, RBX y Snoop, sobre una base de tono bastante hostil. Una tras otra son referencias directas a los disturbios, a Rodney King, a los policías, a los saqueos a tiendas, al estado de sitio, a la tregua entre Bloods y Crips (de esto aún no he hablado),  intercalando con audios de reporteros que lo habían retransmitido.

 

“Dem wonder why me violent and no really understand  for de reason why me take me law, in me own hand,  me not out for peace and me not Rodney King; de gun goes – click, me gun goes – bang.”

 

 

The Predator, el tercer álbum de Ice Cube, sale a finales de 1992 arremetiendo contra todo Estados Unidos como concepto y totalmente nutrido de lo vivido durante los disturbios, disturbios que como dice en uno de los skits del disco, él mismo había profetizado en su anterior trabajo Death Certificate. Y para resumir la influencia de lo vivido durante los días de la revuelta, no hay un tema mejor que We had to Tear this Motherfucka up dedicado a Daryl Gates –jefe de la policía- y a los cuatro polis absueltos en el caso Rodney a los que envía un mensaje amenazante. Puro odio durante todo el tema y durante todo el disco.

 

“Not guilty, the filthy, devils tried to kill me, when the news get to the hood the niggas will be hotter than cayenne pepper.”

“I told you it would happened and you heard it, read it, but all you can call me was anti-semitic”

 

 

En el breve resumen sobre los seis días de revuelta, he pasado por alto un hecho concreto al que quería dedicar un espacio especial y que ocurrió durante el tercer día: Rodney King apareció antes las cámaras de televisión y pronunció las siguientes y ya famosas palabras pidiendo calma:

 

“People, I just want to say, can we all get along? Can we get along? Can we stop making it harder for the older people and the kids? ”

 

 

 

Este comentario no sentó nada bien entre la mayoría de personas que estaban participando activamente en los disturbios. Varios temas que hablan sobre la revuelta tienen referencias a este hecho, incluídos los dos temas anteriores: “You had to get Rodney to stop me, cause you know what? We woulda to this muthafucka up” decía Ice Cube.

Sin embargo fue Willie D, ex-miembro de los Geto Boys quien decidió plasmar todo ese malestar en un tema entero, dentro de su disco en solitario que salió pocos meses después: “I’m Goin’ out lika Soldier.” El título del tema en cuestión no se anda con rodeos: Fuck Rodney King. Willie D no oculta ni un ápice de su cabreo y no ahorra en líneas para desprender toda su rabia contra Rodney y todo el que hubiera por ahí. No deja nada a la imaginación, se queja abiertamente de la actitud de Rodney por haber consentido que las autoridades lo manejaran a su antojo, echando por tierra todo lo que tantos habitantes de Los Ángeles habían salido a reivindicar, inducidos principalmente por la indignación provocada con su caso y que ahora él estaba abandonando. La rabia de Willie D llega hasta tal punto de que al final del tema termina, con unos disparos, el trabajo que no terminaron los polis.

 

“Cause you look like a gay letting them white folks tell you what to say”

 

 

Otro de los momentos clave de los disturbios fue cuando los Bloods y los Crips sellaron la paz entre ellos -que ya anunciaron el día antes del veredicto de Rodney- con un acto simbólico: ataron sus representativos pañuelos azules y rojos. Y de esto nos habla Kam en otro de los tema clave sobre la revuelta: su Peace Treaty (1992) haciendo varias referencias a los disturbios sobre el sampleo de Atomic Dog de George Clinton. Así empieza su segunda estrofa:

 

“Lookin at the aftermath of the riot, I can stille smell the ashes from all the clashes, but quiet is kept, it wasn’t just the blacks, everybody was lootin, and had each other’s backs.”

 

Pero hay un disco aún más significativo en relación a esta tregua, un disco que meses antes hubiera sido impensable que pudiera llevarse a cabo: “Bangin on wax”, el disco que sacaron los propios miembros de los Bloods & Crips de forma conjunta el año 1993. Musicalmente no aportó nada nuevo al rap de la westcoast pero la realidad y la credibilidad que proporcionaban los miembros de estas bandas al contenido de sus temas, hizo que el disco se vendiera como la espuma.

 

La lista de temas que hacen referencia a los disturbios de 1992 en L.A. y que nunca habrían existido sin su influencia, sería interminable, pero quiero cerrar mi selección de los más destacados con Get the Fist (1992), un tema que surge como un proyecto destinado a la recaudación de fondos para una asociación pro-negros de Los Ángeles y que reúne a algunos de los mc’s más importantes de la ciudad: Ice Cube, Kam, B-Real, King Tee, Yo-Yo, Mc Eith, J-Dee y Threat. Un tema de un tono bastante agresivo e incendiario, de hecho la estrofa de Ice Cube pertenece al tema anterior.

 

“Gang of blue, fuck the white, im down with the red”

 

 

NOTA: Tras los disturbios, los policías del caso Rodney King fueron juzgados de nuevo por un tribunal federal. El 11 de abril de 1993, el jurado declaró culpables a dos de los policías que fueron condenados a 30 meses de prisión. Rodney King recibió casi 4 millones de dólares como indemnización y usó una parte de ellos para fundar un sello de rap: Altapazz Recording Company.

Texto por Lady R