Crónica El Coleta + Broder Chegar + Starone. Madrid.

El Coleta de Moratalaz, Sala Clamores, Madrid

El Coleta de Moratalaz, Sala Clamores, Madrid

El Coleta se ha ido ganando su hueco en el panorama desde una independencia envidiable y a base de mucho sudor. Con la intención de sacar su tercer trabajo en solitario en formato físico acompañado de los otros dos y una camiseta, en primavera decidió apoyarse en el número creciente de seguidores que ha ido cosechando estos años.

Mucho ha llovido desde aquellos primeros conciertos en la Sala Silikona de su querido Moratalaz, arropado únicamente por sus amigos del barrio. En los últimos meses se ha hecho cada vez más palpable el cambio. Un detalle anecdótico, feo pero muy significativo, es que el cartel que el propio Coleta colgó en una calle de su barrio con la portada del próximo álbum, Yo, El Coleta, apenas duró unos días. Algún fanático decidió llevárselo a casa.

El sábado 14 de septiembre era el último día para pagar por adelantado el famoso Iberikan pack que pronto verá la luz. Con la astucia de cualquier chico de barrio aprovechó el concierto que tenía ese mismo día en la Sala Clamores (Madrid) para recoger los últimos aportes, que no fueron pocos.

No llegaron a cien las personas que se congregaron en la emblemática sala pero tampoco importó. Estaban los más fieles, los que se saben las letras de principio a final. Su gente, por supuesto, pero también muchos de otros puntos de Madrid y de fuera a los que el concierto de Rim’K una hora antes les había sabido a poco.

¡Libertad para Eleuterio!

¡Libertad para Eleuterio!

Hacia la una de la noche, mientras Broder Chegar, la otra mitad de Dlito, preguntaba por el Coleta, dos guardias civiles lo sacaron a la fuerza al escenario como si del Lute se tratase. Sólo la primera de las múltiples referencias de la España quinqui de la noche. En chándal, con el cocodrilo en la teta y el oro por fuera usó el estribillo de Escríbelo con sangre a modo de quid pro quo con el público para meterse a la sala entera en el bolsillo a la primera. Y desde entonces motivado hasta el final acompañando a los Burning: “La policía tiene su cara en un papel, porque roba farmacias y algún coche también.” Visita al backstage, nikes rojinegras al cuello y, por si alguien no se había enterado, Yo soy El Coleta.

"Yo soy El Coleta"

“Yo soy El Coleta”

Mucha gente disfruta con sus videoclips. Quedó claro cuando repetían “Esto es lo que suele llamarse una gran ciudad, tiene sus anchas avenidas, sus casa señoriales, sus magníficos monumentos…y sus problemas”, antes de asentir al ritmo del pegadizo beat de Nanai nanaina, su repaso a la España casposa y delincuente en formato de cortometraje que le ha granjeado un buen puñado de fans.

En Moratalaz se fuma hash y se bebe whisky y con Broder Chegar lo volvió a dejar claro. El Travis Bickle de Moratalaz prepara un trabajo en solitario también que llevará por nombre Autogestión. Además de Animales, dejó como regalo otro adelanto sobre un sampleo de nada más y nada menos que Ska-P, auténticos noventas del sur de Madrid.

Broder Chegar respaldado por El Coleta

Broder Chegar respaldado por El Coleta

En la galería de personajes de la España cañí no podían faltar dos capos como Ramón Mendoza y Jesús Gil. El primero, un auténtico playboy muerto de un infarto con una chica cuarenta años más joven y el otro el Al Capone de Marbella, como gusta de presentarlos El Coleta. Deprisa deprisa, con los extras del clip estaban en la platea sin bigote ni pasamontañas. Y entonces la atención la acaparó por unos minutos Starone, cuando apareció sobre un beat propio para dejar boquiabierto a más de uno con Premium, un adelanto inacabable de su próximo trabajo homónimo. Pura conspiranoia sin cortar, 100% garantizado.

Starone

Starone

Starone y El Coleta

Starone y El Coleta

Agradado por el calor de la gente y con un sampleo muy a juego, regaló Bulerías de M.O., un tema del próximo disco. “Cuando salimos del barrio nos miran como a gentuza y cuando pasa tu madre agarra el bolso y se cruza”.

Lo de los samples y el eclecticismo musical del Coleta ya no nos pilla por sorpresa. Un rato después lo diría: “Pepe Risi, Jesús de la Rosa for life! ¡Todos los buenos están muertos!”.

No podían irse sin recordar de dónde vienen. “Tira tira…”, cayó M.O. es M.O y como su adorado Rosendo, se fue para volver al momento y cantar Olé y Chulo y makarra.

Una hora larga de show, buen rollo, adelantos y temas a un paso de ser himnos que dejaron más que satisfechos a los asistentes. Sepamos valorar el producto nacional si encima está hecho con mimo.

 

El Coleta bajo el neón de la clásica Sala Clamores

El Coleta bajo el neón de la clásica Sala Clamores

Fotografías por MLC Fotografía