Jazz Voyages III: Duke Ellington Pt. 1

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JAZZ VOYAGES III
Duke Ellington Pt. 1

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Conocer lo básico sobre la figura de Duke Ellington es necesario para comprender la historia del jazz, pues tanto la historia de Duke como la del estilo se desarrollaron de forma paralela (muchas veces incluso conjunta). En esta primera parte vamos a conocer la infancia del Edward Ellington, cómo se crió, su romance con la música, y las influencias que le llevaron a querer desarrollarse como músico y compositor. Dejaremos la historia de Duke justo en el momento en que empezó su carrera en el mítico Cotton Club, para centrarnos principalmente en su carrera profesional en la segunda parte.

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DE EDWARD A DUKE

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Young Duke Ellington

Young Duke Ellington

Nació Edward Kennedy Ellington el 29 de Abril de 1899 en Whasington DC. Sus padres, ambos pianistas, eran James Edward Ellington, quién trabajo en el Ministerio de Marina, de chófer para un físico, y como mayordomo en la Casa Blanca; y la hija de un esclavo negro, Daisy Kennedy Ellington. Aun así, Edward no se crió en la pobreza como podría asociarse al jazz en esa época, pues su familia residía en 2129 de Ida Place, uno de los por aquel entonces escasos barrios de clase media de Whasington DC. A finales de siglo la ciudad se estaba convirtiendo paulatinamente en un foco importante del desarrollo de la cultura afroamericana. Los afroamericanos de clase media de Whasington iban ganando orgullo a la par que nivel de vida al alejarse de los núcleos industriales, lo que les obligó a tener que plantear de otra forma su integración social, que aún seguía siendo difícil debido al racismo imperante en la sociedad americana.

Edward no iba a ser un chico distinto en este aspecto, Duke decía que su padre siempre trataba a su familia como si fueran millonarios, y que su madre Daisy siempre cuidó de él de una forma especial, ya que según ella “estaba bendito”. Tocaba el piano para Edward cuando era pequeño, la atendía en casa, y trataba de que siempre mantuviera un lenguaje y modales bien cuidados, a lo que también contribuyeron su padre como es lógico, su abuela, sus tías, y Marietta Clinckscales, quién fuera su profesora de piano desde los siete años.

Con catorce ya hacía pellas para escaparse a los billares de Frank Holiday en la 7ª con la calle T, o al Howard Theatre para ver los artistas que pasaban por Washington. Allí Duke se alejaba un poco más de su barrio de clase media y se juntaba con todo el espectro social afroamericano de Whasington, tanto de mayor como de mucho peor nivel de vida. Estas escapadas fueron fundamentales para él, pues allí comprendió que las clases sociales se podían e incluso debían mezclar para crecer como comunidad. Desde el médico al cartero, desde el estudiante al chulo putas, desde la chica de tu vida a la puta. Por aquel entonces Edward comenzó a ser conocido como Duke, gracias a su educación, su galantería, y su porte.

Scott Joplin

Scott Joplin

Dado que sus padres eran pianistas, nunca faltó música en vivo en su casa. Su padre era más dado a tocar ópera, y su madre a hacerlo con canciones populares, pero lo que realmente impactó en Duke como en otros tantos chavales (con vocación musical o no) de la época fue el ragtime. Esa forma sincopada y rápida de tocar el piano que tenían artistas como Louis Thomas, Sticky Mac, Scott Joplin o Doc Perry (quién fue uno de los que le enseñaron a leer música) despertó en Duke su monstruo creativo, un monstruo que daría para medio siglo de música.

Su carrera compositiva se empezó a desarrollar con esos primeros novillos en la escuela, cuando encontró trabajo en el Poodle Dog Café como soda jerk, un tipo de camarero especialista en servir combinados con soda. En el Poodle Dog tocaba un pianista que tenía la buena pero embriagadora costumbre de beber, por lo que algunas noches el dueño del local le quitaba del piano y sentaba a Duke.

Él no tenía repertorio, y está claro que en un club no iba a tocar las composiciones que aprendía en sus clases o escuchaba en casa, por lo que se vio obligado a tirar de imaginativa e improvisación hasta que, ayudado por las lecciones de su profesor Henry Grant (quién según asegura Duke fue clave en todos sus bajones personales y profesionales), compuso sus primeras canciones, The Soda Fountain Rag y Poodle Dog Rag. Pero la carrera de Duke como tal, no iba a comenzar hasta que a los dieciocho años decidió dejar los estudios para buscarse la vida tocando. Un año antes, compondría What You Gonna Do When The Bed Breaks Down?

 

 

 

 

 

‘Mi historia es una historia muy sencilla, es algo así como “Érase una vez una mujer muy hermosa y un caballero muy atractivo que se conocieron, se enamoraron, y se casaron. Y Dios les bendijo con un maravilloso hijo, y ellos lo llevaron en la palma de la mano, lo alimentaron, y lo mimaron hasta que cumplió 7 u 8 años. Entonces puso los pies en el suelo y en ese mismo momento salió corriendo por la puerta principal, cruzo el jardín y la calle, y cuando llegó al otro lado de la calle alguien dijo -Edward, ¡por aqui!- […] y desde la otra esquina alguien dijo -Edward, sube por ahí y gira a la izquierda, no puedes perderte- y así ha sido siempre desde entonces’

· Duke Ellington

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‘APÁRTENSE, PORQUE AQUÍ LLEGA DUKE’

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Como ya hemos dicho, el joven Duke optó por dejar los estudios y buscarse la vida dentro del mundo de la música. Estamos hablando de principios de los años ’20 más o menos, cuando las grabaciones de la Original Dixieland Jass Band, como Indiana o Dixie Jazz Band One-Step llevaban un par de años abriéndose hueco en los gramófonos y clubs neoyorkinos, aunque fueran blancos.

Manifestantes contra la Ley Volstead

Manifestantes contra la Ley Volstead

Estamos hablando, históricamente, de unos Estados Unidos que  empezaban a disfrutar de los llamados The Roaring Twenties (Félices Años Veinte), a la par que la Ley Volstead (más conocida como Ley Seca) ponía patas arriba las rutinas festivas de los americanos. También era un EEUU con focos notables de racismo, especialmente en el sur con grupos como el Ku Klux Klan, lo que produjo movimientos migratorios de la sociedad afroamericana que pretendía dejar atrás los campos de algodón para trabajar en la industria.

Uno de esos destinos predilectos, aparte de Chicago (otros de los principales focos de jazz de la época) era un barrio de la ciudad de Nueva York llamado Harlem, hacia dónde Duke salió corriendo de su barrio (tal y cómo él cuenta) para ir a buscarse la vida tocando, mientras el jazz (o más bien su embrión) estaba remontando el Mississippi para expandirse por el norte de la costa este.

El primer grupo de Duke fueron The Duke’s Serenaders, dónde además de Otto Hardwick (contrabajo y saxofón), Arthur Whetsol (trompeta) y Elmer Snowden (bajo) también tocaba Sony Greer (batería), quién le acompañó durante aproximadamente 30 años. Los Serenaders empezaron a tocar en salas de baile, casas de campo, embajadas, y fiestas de ricachones blancos. Un amigo de Duke siempre iba por delante del grupo, y acostumbraba a presentarle tal y cómo hemos titulado este epígrafe, ‘Aparténse, porque aquí llega Duke’

Llegó a Harlem con la vibración del ragtime (que aun seguía activo gracias a artistas como Eubie Blake) recorriendo su columna vertebral, pero al llegar allí se encontraría con un nuevo estilo muy similar al ragtime, pero de mayor efusividad e improvisación, que desarrolló la comunidad afroamericana del Harlem: el stride.

El stride, aparte de tocarse en clubs, ganó popularidad en la clase trabajadora afroamericana gracias a las fiestas privadas que se organizaban para pagar el alquiler. Dado que los negros tenían que pagar el doble de alquiler, organizaban fiestas caseras llamadas rent party donde contrataban artistas, unas veces para simplemente tocar de fondo, pero en su mayoría para participar en desafíos de pianistas llamados cutting contests, donde los músicos hacían gala de su calidad como improvisadores.

Los artistas de stride que más le influyeron fueron (al igual que le sucediera a uno de sus rivales Count Basie) Fats Waller, Willie the Lion Smith, pero sobre todo James P. Johnson, cuya composición Carolina Shout escuchaba incansablemente junto a Sony Greer, y con quién tocaría en 1921 en una de sus actuaciones después de que sus amigos le presionaran para que subiera a mostrarle su talento al escenario. Por último, para completar las influencias de Duke Ellington, hay que mencionar el espíritu de la música de Nueva Orleans, canalizada a través del trompetista y clarinetista Sidney Bechet, cuya música Duke consideraba que “Era pura alma, desde el interior. Bechet parecía estar llamando a alguien cuando tocaba, fue mi primer encuentro con el idioma de Nueva Orleans. Era un sonido y una concepción completamente nuevos para mí”.

Aparte de las actuaciones con The Duke Serenader’s, Ellington también comenzó a tocar en el Exclusive Club, y en el Hollywood Club junto con la banda de uno de sus compañeros de los Serenader’s, Elmer Snowden & His Black Sox Orchestre, que más tarde serían rebautizados como The Washingtonians. Duke pasó a liderar la formación cuando Elmer Snowden la abandonó ya que los músicos se dieron cuenta que se estaba quedando con más porcentaje de beneficios que los que repartía con el resto de la banda. La banda nombró líder a Duke, y tras el incendio del Hollywood Club y su posterior transformación en el Kentucky Club, se comenzó a conocer como Duke Ellington & His Kentucky Club Orchestra.

Fue con esta formación con quién captó la atención del dueño del Cotton Club de Harlem, quién hizo a Duke una oferta para tocar regularmente en el club con emisiones semanales por la radio. No obstante, hay que alegar que en cierta parte se lo debemos a King Oliver, quién era el primer candidato para el Cotton.