Time is Illmatic

Time is Illmatic fondo

 

Este año se estrenó, en el festival de cine neoyorkino “Tribecca”, el documental “Time is Illmatic”, pieza audiovisual que celebra los 20 años de uno de los discos más importantes de la historia del hip hop.

Tal como lo dijera Neil Amstrong al pisar la Luna, ante la expectativa de un mundo entero enchufado a los aparatos televisivos: “es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad.” Sin ánimos de desatinos, así se siente el primer disco del Mc Nas desde su primera escucha, como un primer paso para un hombre, el rapero, el aspirante a hustler desde joven, pero un gran salto para un género que ansiaba las palabras de este vividor convertidas en poeta.

Veinte años después del lanzamiento del disco se presenta Time is Illmatic, documental que vuelve en los pasos de la historia de ese Nas de 1994 y explica por qué Ilmmatic se convirtió en Illmatic, registrando sus orígenes y lo que significaría posteriormente para la música.

El director One9 y el guionista Erik Parker, en su primera incursión en la gran pantalla, siguen en un paso visual reflexivo y con mucha emotividad los pasos del rapero construidos a partir de las influencias de su padre Olu Dara Jones, su madre Fannie Ann (Little) Jones, su hermano Jungle y la de su amigo de infancia Willy “Ill Will” Graham.

Nuestra compañera Lady R, asistió a una reciente proyección del documental en el festival “In-Edit” de Barcelona, dónde estuvieron presentes One9 y Parker, quienes indicaron que el documental lo vienen gestando desde el 2004, momento en que Illmatic arribaba a su décimo aniversario. En el proceso iban mandando la idea al mánager de Nas para obtener el visto bueno definitivo 7 años después, facilitando así el acceso al músico  y al resto de los contactos.

Time is illmatic photo

El contexto en el que se gestaría Illmatic es el complejo de casas Queensbridge, ubicadas en Long Island City, Queens, sitio caracterizado por la ubicación de personas con bajos recursos, hacinadas ante la violencia y la proliferación de estupefacientes entre sus habitantes. Sin embargo, el seno familiar en el que se criarían Nas y su hermano es algo diferente al estereotipo del barrio.

Su madre, Fannie Ann, una trabajadora postal, inculcaría en Nas el respeto y los valores que no pareciera aprender en las calles. A la vez, su padre, Olu Dara,  un intérprete oriundo de Missisipi, lo impregnaría desde muy joven con los rasgos culturales afroamericanos  provenientes de la música, de la literatura, que serían determinantes en la narración futura de Nas. Ambos otorgan a los dos niños un ambiente con privilegios que no son de fácil acceso para el resto, como comida balanceada, tecnología, y el más importante, el discernimiento cultural. Como Nas relata “podías visitar apartamentos de amigos donde solo comían hot dogs”.

Aunque sus padres se divorciaran en la adolescencia temprana de Nas y Jungle, permanecerían en sus vidas, apoyándolos a pesar de que el contexto educativo y social los limitara. Por esta misma razón, Olu Dara no dudó en continuar la decisión de Nas de dejar los estudios en reflejo de una asqueo ante un sistema educativo que no aportaba nada a los estudiantes y el aumento de la ola de acoso escolar, de la que ambos serían víctimas.

Por otra parte, su par infantil, Willy “Ill Will” Graham sería el cómplice de Nas en sus primeros pasos en el hip hop, grabando demos y vaticinando una carrera futura que podría ser de ambos actualmente, si éste no hubiera sido un dato rojo más de la violencia que vivían en Queensbridge, marcando lo suficiente al músico como para querer dedicarse con más fuerza al género.

Con estas influencias determinantes, y con apenas 19 años, Nas quiso lograr la epítome sonora de lo que significaba salir de las limitaciones, las subyugaciones de un sistema opresor y crear el producto que hablara de la esperanza para todos aquellos que preferían tomar las armas o la droga como solución a sus vidas, tomando por sorpresa a todo el mundo, sobre todo por la juventud que producía esas palabras.

time is illmatic cover

Time is Illmatic logra, con mucha honestidad, explicar ese primer episodio de la carrera de Nas, con entrevistas a sus protagonistas más cercanos, especialmente de su padre y su hermano, además de otras personas relacionadas con la vida del joven. De esta forma la vida de Nas se documenta a partir de las tribulaciones de una familia que luchó por surgir a pesar de las inclemencias de un clima violento que los obligaría inevitablemente a pertenecer a éste.

Con Ilmatic, Nas consiguió sortear un futuro que pareciera estar escrito en todas las frentes de los habitantes de bajos recursos de la ciudad de New York, dejando un disco que hoy en día es tarareado de principio a fin en la serie de conciertos que ofrece en festivales musicales, donde interpreta pieza tras pieza ante fanáticos añejados y ante una nueva generación que es partícipe de la historia que repite el rapero buscando dejar un mensaje de amor a todos sus escuchas.

Nas, en representación de Queensbridge, lo posicionaría nuevamente en el mapa musical, luego de quedar opacado históricamente en las conocidas “The Bridge Wars” (Batallas del puente), iniciadas con la canción The Bridge de MC Shan en 1985, luego la respuesta South Bronx, interpretada por Boogie Down Productions, y posteriores dimes y diretes que opacarían finalmente las tierras de Shan con el famoso The Bridge is over.

One9 logra dar con los detalles perdidos en el tiempo del origen de Illmatic, visitando todos esos sitios que servirían de musa a Nas, tomando como  anfitrión a Jungle, quien nos lleva a través de los caminos transitados por el rapero y encuentros con los pocos amigos que le quedan, ausencia producto de los encuentros con determinados episodios de violencia.

Inclusive, al hablar del proceso de definición de la portada de Illmatic, los documentalistas visitan los mismos lugares donde salieron las fotos icónicas, reuniendo a algunos de los protagonistas de éstas  -ciertamente los que aún quedan- del resto, en una reflexión emotiva de Nas se interpreta que actualmente la mitad están presos, o están muertos.

En su primera producción, los documentalistas dan con atino en reflejar la emotividad de las palabras de Nas, en las de su padre y su hermano, fortaleza verbal que se siente desde el inicio, dejando así un relato detallista e íntimo. Cinematográficamente suave, delicada, manteniendo rasgos convencionales sin uso de técnicas llamativas que aparten ni maquillen la realidad, como los versos de un Nas tratando de descifrar lo intrínseco de un episodio más de la vida de New York.

Time is Illmatic Nas Studio

Uno de sus puntos fuertes es la desfragmentación del disco en sus canciones, considerando las más promocionadas (One Love, N.Y. State of Mind, The World Is Yours, Represent y It Ain’t Hard to Tell), ahondando en estas con entrevistas íntimas a sus productores (Pete Rock, Q-Tip, Dj Premier y Large Professor).

Además, disfrutamos de las primeras apariciones de Nas que se registran desde su colaboración con MC Serch, quien expresa su sorpresa ante la canalización verbal que éste deja ante la furia contra el sistema realizando metáforas sumamente agresivas que se quedarían impregnadas en las mentes de todos los oyentes.

Aún siendo una cinta de gran calidad, puede sacarse un pero a Time is Illmatic y es que, por momentos, el documental se queda corto en explicar la trascendencia del episodio Illmatic en el género, quedándose únicamente con su impacto en Estados Unidos, y con mayor ahínco en la ciudad de New York, dejando de lado la fuerza con que impactó en todos los continentes, y evadiendo de alguna forma irresponsable este legado. Además, se centra tanto en el contexto donde surgiría Illmatic, y donde aún vive, que obvia relatar más acerca del proceso de grabación, de producción, hasta de la misma escritura de los versos, que son uno de los puntos más determinantes en la carrera de Nas.

La carrera posterior a Illmatic es manifestada en el registro visual de la apertura de las ayudas estudiantiles que Nas ofrece en la Universidad de Harvard, casa académica que ha homenajeado el legado de Nas junto con muchas otras en el país. Sin embargo, los documentalistas no hacen referencia a su posterior carrera musical, reflejada en 13 discos, colaboraciones impresionantes y la continua narración poética de su estilo.

Al igual que en el documental Beats, Rhymes & Life: The Travels of a Tribe Called Questdel que ya se habló por aquí- Time is Illmatic se siente como el progreso necesario en la historia de la cinematografía contemporánea por dejar un registro exacto de la historia del hip hop, usando las técnicas más elevadas de producción y expresando así el respeto que muchos le debían por mucho tiempo tras intentos valiosos, pero fallidos en cuanto a calidad.

Son veinte años que no pasan fácil, en los que aún se resuena Illmatic en sus infinitas reproducciones, homenajes, y re-interpretaciones de unos de los episodios más gloriosos interpretado por uno de los narradores más elocuentes y honestos.

Sin duda alguna, Illmatic sale de un ambiente hostil, violento y poco alentador para sus habitantes, y gracias a su honestidad sigue, y seguirá, viviendo en el imaginario cultural.

Texto por Pablo Luis Duarte Borges