The Nation of Gods and Earths 1/2: NOI, de Wallace Fard Muhammad a Clarence 13X

 The Nation of Gods and Earths, también conocida como la Nación del 5% y abreviada a veces como NGE, continúa siendo hoy una gran desconocida. Prueba de ello es que todavía se sigue hablando equivocadamente en medios especializados sobre la conversión al islam de Rakim o los miembros de Wu-Tang Clan. The Five Percent Nation ha estado presente en la historia del hip hop desde el primer día y ha moldeado en cierta medida su discurso siendo al mismo tiempo éste el mejor vehículo para la difusión de sus ideas. The Nation of Gods and Earths no es una religión y no forma parte ni es una secta del islam tradicional que conocemos de mezquitas y cinco rezos diarios. El uso constante de palabras como Allah o Mecca y el rechazo a comer cerdo por parte de quienes se adhieren a esta forma de vida puede llevar a error. Ni siquiera catalogarlo como organización, como a veces se define, sería exacto. Este artículo es la primera mitad de un especial que hacemos esta semana sobre The Nation of the Gods and the Earths. Para entender qué es, lo mejor es empezar por el principio.

Wallace Fard Muhammad, Honorable Elijah Muhammad, Malcolm X y Minister Louis Farrakhan

Wallace Fard Muhammad, Honorable Elijah Muhammad, Malcolm X y Minister Louis Farrakhan

Para ello debemos retrotraernos a la década de los años 30 del siglo pasado en Detroit. El paro en esta ciudad industrial sufrió un especial recrudecimiento tras el crack bursátil de 1929. Entre la población afectada por la crisis, mayoritariamente negra, caló rápido el mensaje de un extranjero recién llegado a la ciudad: Wallace Fard Muhammad. ¿Quién fue Wallace Fard Muhammad? Muy poco se sabe en realidad acerca de su persona y gran parte de esa información es confusa. A su llegada a Detroit, asegurando que procedía de La Meca, comenzó a predicar una nueva forma de entender el islam ortodoxo, presentándolo como la verdadera religión del hombre negro, a quien consideraba el hombre original de la Tierra y cuyo origen, decía, era Asia. El color de piel de Wallace Fard Muhammad dio lugar a muchas elucubraciones sobre su nacionalidad. Desde luego no era lo que llamaríamos negro, pero tampoco tenía un tono de piel caucásica. Entre otros rumores, se especuló que fuese jamaicano de madre siria, palestino, saudí o incluso de linaje hachemí –dinastía a la que pertenecía Mahoma–. En los archivos del FBI consta como neozelandés de padre británico y madre polinesia.  No sólo el origen sino prácticamente toda su biografía ha sido siempre un gran interrogante. En un mundo como el de principios del siglo XX donde no existían los pasaportes biométricos ni los escáneres de retina y el flujo de personas tanto dentro como fuera del país no estaba tan controlado como hoy, el FBI lo acusó de ser la misma persona con diferentes nombres que había dejado un rastro de crímenes de costa a costa, desde timos a diferente escala hasta el asesinato. Para muchos, un estafador. Para quienes lo siguieron, un mesías. Lo cierto es que sus consignas forman parte del primitivo nacionalismo negro.

En su revisión del islam, mezcló preceptos básicos de esta religión como la simbología o la prohibición de comer cerdo y tomar alcohol u otras drogas, con el afrocentrismo de Marcus Garvey –el jamaicano que defendió la “repatriación” de la población negra a África- y las enseñanzas del Moorish Science Temple, una organización de principios del siglo XX fundada por Noble Drew Ali que defendía el origen norafricano de los negros estadounidenses y por ende el islam como su verdadero credo. Todo ello resultó en la creación de la Nación del IslamNation Of Islam en inglés y a menudo abreviado como NOI–, fundada por Wallace Fard Muhammad en julio  de 1930.

Entre una de las ideas primigenias de la Nación del Islam está la de que el hombre negro asiático, ser original del planeta, es descendiente de la Tribu de Shabazz, la única de las trece tribus que sobrevivió hace 66 millones de años, formada exclusivamente por individuos negros, dotada de una alta tecnología y liderada por un científico negro de nombre Shabazz, según W.F. Muhammad. El nombre con que Malcolm X fue rebautizado en su conversión al islam suní, El-Hajj Malik El-Shabazz, el nombre del fotógrafo Jamel Shabazz o los alias que adoptaron rappers como Lakim Shabazz o Shabazz The Disiciple, tienen como fuente este mito. Para la Nación del Islam el causante de todos los tormentos del pueblo negro es el hombre blanco, algo de lo que hicieron bandera desde el inicio y les sirvió de imán entre los miles de descendientes de esclavos que en muchos casos habían dejado el mundo rural sureño para buscar una nueva vida en ciudades del norte. En su mitología, Yakub, un miembro de la Tribu de Shabazz en La Meca, fue el científico encargado de crear la raza blanca, destinada a ser una “raza de diablos”.

De pequeñas reuniones en casa de sus fieles, con el rápido aumento de éstos, Wallace Fard Muhammad pasó a dar conferencias para grandes multitudes. Entre esa muchedumbre se encontraba Elijah Poole, un joven proveniente de la sureña Sandersville, en el segregado Estado de Georgia, que más tarde sería rebautizado por el propio fundador como Elijah Muhammad, convirtiéndose en su alumno aventajado al mismo tiempo que la Nación del Islam ganaba adeptos a un ritmo acelerado dentro y fuera de Detroit.

La misma intriga que causó su llegada, surgió tras su marcha. Wallace Fard Muhammad desapareció en 1934 sin dejar ni rastro. Teorías ha habido muchas: para algunos fue asesinado por la policía, que en los últimos años lo detuvo en varias ocasiones igual que a Elijah Muhammad; según la policía se embarcó y regresó a Nueva Zelanda; para sus fieles, que esperan su vuelta, regresó a La Meca. En Elijah Muhammad recayó desde ese momento el peso del liderazgo de la Nación del Islam bajo el título de Ministro del Islam y Mensajero de Alá. Continuó predicando las enseñanzas de Fard, ensalzándolo a la categoría de profeta y deidad al mismo tiempo, voz y encarnación de Alá en la Tierra. Esta es la mayor diferencia entre la Nación del Islam y el islam tradicional –que sólo contempla un único Dios y a Mahoma como su profeta– y la razón principal por la que el islam ortodoxo la considera herética.

Elijah Muhammad dirigió la Nación del Islam hasta su muerte en 1975. Con mano de hierro y acciones muchas veces polémicas la extendió a los cuatro puntos cardinales de Estados Unidos. Acorde al régimen estricto de comportamiento que imperaba en el seno de la Nación, poco antes de su partida, Wallace Fard Muhammad creó un cuerpo de seguridad paramilitar formado por la élite de los varones que ingresaban en sus filas y que recibió el nombre de Fruit Of Islam, generalmente abreviado como FOI. Su característico uniforme –gorra, traje azul oscuro y, especialmente, la pajarita– es hoy en día una imagen familiar para quien conoce mínimamente la historia del nacionalismo negro. En la serie The Wire, el personaje Brother Mouzone viste como un miembro del FOI. En los movimientos acompasados de la Security of the First World (S1W) –el grupo mitad baile mitad seguridad que podemos ver en los directos de Public Enemy– se puede rastrear la influencia original del Fruit Of Islam. Que Public Enemy titulase su magnum opus It Takes a Nation of Millions to Hold Us Back (Def Jam, 1988) no es casualidad. Siempre ha sido abiertamente público el apoyo por parte del grupo –y concretamente el del controvertido Professor Griff, antiguo jefe del S1W– a la Nación del Islam y el Ministro Louis Farrakhan, actual dirigente tras la muerte de Elijah Muhammad.

Fruit Of Islam

Fruit Of Islam

Entre los actos por parte de Elijah Muhammad que tuvieron mayor repercusión social se puede destacar la orden de sacar de las escuelas públicas a los hijos de sus fieles o el alentarlos a no alistarse en el ejército estadounidense, entendiendo que ése no era su país. Ambas medidas hicieron que Elijah Muhammad diese con sus huesos en la cárcel pero al mismo tiempo lo dotaron de un respeto y poder inquebrantable. De sobra conocido es el caso de Cassius Clay, el boxeador que fue tres veces campeón del mundo de los pesos pesados.  Tras su ingreso en la Nación del Islam, pese a haber sido rechazado en primera instancia, fue rebautizado como Muhammad Ali y se hizo famoso por su negativa a alistarse para la guerra de Vietnam, siendo por ello desposeído de sus títulos.

Como no podía ser de otra forma, el mensaje de la Nación del Islam resonó también entre los muros de las prisiones donde, al igual que hoy, un altísimo porcentaje de la población era negra. Así, llegó a oídos de un preso indomable encerrado en la cárcel de Charlestown en Boston. Tan indomable era que los otros reclusos lo llamaban Satán. Su nombre real era Malcolm Little pero la Historia lo conoce mejor como Malcolm X. Su vida merece un capítulo aparte pero para lo que nos atañe basta decir que su reconversión y ascenso en la Nación del Islam fue de una rapidez vertiginosa. Por consejo de su hermano -en libertad y ya en sintonía con la Nación- dejó de fumar y comer cerdo, se instruyó y comenzó a cartearse asiduamente con Elijah Muhammad. Malcolm X no tardó en visitarle al salir de prisión y ser nombrado ayudante del Ministro del Templo Número 1 en Detroit. Años después, Malcolm X rompería con Elijah Muhammad y la Nación del Islam, se convertiría al islam suní y en un espacio muy corto de tiempo -menos de un año- peregrinaría a La Meca, viajaría a África y Europa y a su regreso a Estados Unidos sería asesinado a tiros en el Audubon Ballroom de Harlem. Tres miembros de la Nación del Islam serían detenidos y encarcelados por ello. Igual que Malcolm, Muhammad Ali abrazó el islam ortodoxo y de igual manera lo hizo Wallace Muhammad, el hijo de Elijah Muhammad en cuyo poder quedó el mando de la Nación del Islam a la muerte de su padre. Wallace Muhammad, renegando de las enseñanzas de su padre renombró la organización como The World Community of Al-islam in the West, aceptó a blancos en su seno y trató de acercarse al islam suní. Louis Farrakhan retomó los restos de la Nación del Islam original y bajo su tutela la recondujo por la senda que habían abierto Wallace Fard Muhammad y Elijah Muhammad hasta el día de hoy.

Pero antes de que todo esto sucediese, desde la labor inicial en la Mezquita Número 1 de Detroit apenas transcurrió un año antes de que a Malcolm X le fuese adjudicada la dirección del Templo Número 7 de Harlem, New York, uno de los enclaves más importantes para la Nación del Islam. La personalidad arrolladora de Malcolm X atrajo a muchos habitantes de Harlem al templo, pero fue un hecho concreto el que desencadenó una afluencia masiva de aspirantes a formar parte de la Nación del Islam. Siendo el abuso policial uso común contra los negros, un joven miembro del Fruit Of Islam que había sido testigo de una de esas agresiones fue a continuación él mismo  brutalmente agredido por la policía y enviado a comisaría. Inmediatamente, Malcolm X reclutó a cuantos miembros del Fruit Of Islam pudo y se dirigió a la comisaría. Por el camino además de los espontáneos curiosos se iban sumando más miembros del FOI. La policía se negó en un principio a soltar al joven pero viendo la cantidad de gente que se agolpaba en la entrada –cerca de 500– accedieron a que el joven detenido pudiese hablar con Malcolm X, que consiguió que lo trasladasen a un hospital. Uno de los que ingresó tras este incidente en la Nación del Islam y el Fruit Of Islam fue Clarence Smith, que sería aceptado bajo las directrices de Malcolm X en el Templo Número 7 de Harlem con el nuevo nombre de Clarence 13X. Resultaría un alumno un tanto díscolo y rebelde, pero está probado que son precisamente los inconformistas quienes dejan huella.

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Bandera de la Nación del Islam

 

Continúa en The Nation of Gods & Earth 2/2: Arm, Leg, Leg, Arm, Head