The Lateness of the Hour, ¿la confirmación del soulstep?

 

Alex Clare – The Lateness of the Hour

(2011 – Island Records)

Texto por Pablo Medina

 

Nunca me ha gustado nombrar o calificar tan estrictamente a los géneros musicales; sin embargo, los medios de comunicación y la cultura de masas tienen ese mágico poder de hacerlo por mí. Y, ¿qué le puedo hacer yo?, si aunque me chirríen los oídos al escuchar términos como “acid jazz”, “neosoul”, “trip hop” o el más recientemente añadido “trap”, son conceptos acertados y realmente útiles para todos nosotros, meros aficionados a la música en general. De este modo, el hecho de que una nueva generación de artistas, concentrados geográficamente en la prolífica ciudad de Londres, hayan desarrollado una mezcla de estilos que engloba las raíces más puras del soul y las más novedosas tendencias de la música electrónica, como el dubstep, inevitablemente me obliga a aceptar, o por lo menos a tener en cuenta, la denominación del género “soulstep.

El director de Fantastic Plastic Mag, Raül de Tena, identifica dos claros antecedentes a la publicación de este primer disco de Alex Clare, y los enmarca en esta nueva vertiente soulstep en la capital inglesa. Por un lado, el trabajo homónimo del productor y cantante James Blake, en una línea más intimista y sutil que Clare, y cercana al ambient y al downtempo; si no lo conocéis, “James Blake” (febrero 2011 – Atlas Recordings) os seducirá y trasportará de una manera realmente exquisita. Y en segundo lugar, el Mirrorwriting” (abril 2011 – Candent Songs / Polydor) del también cantante, productor y compositor Jamie Woon, quien se arrima indudablemente más a la música dance, y al r&b y el soul actuales. He de admitir que son dos artistas pertenecientes a esta nueva ola londinense, pero calificarlos como antecedentes del trabajo de Clare me parece precipitado, ya que el primer single del mismo se publicó en diciembre de 2010; se llamaba Up All Night (Despiertos toda la noche) y ratificaba la apuesta en firme de la compañía Island Records por el artista inglés. Este tema, elegido para abrir el disco cuando estuvo finalizado, se presenta enérgico de principio a fin, combina perfectamente las melodías del rock o el soul más actuales, con un ritmo electrónico ligero y pegadizo, y una conjunción de guitarras, violines, teclados y sintetizadores muy efectiva. La voz de Alex Clare lleva a la canción a un punto más elevado si cabe, con una letra que habla de los excesos nocturnos y la pérdida de consciencia y de tiempo, sin caer ni mucho menos en descripciones explícitas. Por otro lado, y sin entrar en debates musicológicos que pueden resultar arbitrarios, antecedentes de la fusión entre la música negra y la electrónica hay muchos; por citar algunos, desde los también británicos Groove Armada, Moloko y Asian Dub Foundation, pasando por los estadounidenses Moby y Gnarls Barkley, hasta los míticos Faithless y el mismísimo Afrika Bambaataa.

Sin embargo, esteThe Lateness of the Hour” (julio, 2011) fue el primero que unió esas influencias soul con la música dubstep y el drum ‘n’ bass, por lo que se considera el precursor, o por lo menos el que sacó a la luz este nuevo género musical. En abril de 2011, el sello inglés lanzó el segundo single del disco, titulado Too Close (Demasiado cerca), tema que marcaría el futuro a corto y medio plazo de Clare. Cargado de soul, incluso de pop, la voz desgarrada del londinense discurre en completa sintonía con la suavidad de la batería inicial, de los sonidos orquestales y del riff de guitarra, hasta que todo explota en modo dubstep en los estribillos con un potente sintetizador que co-protagoniza la escena con el cantante británico en una sinergia brutal. En este caso, la letra nos introduce en una lucha cuerpo a cuerpo entre dos amantes, en el que Alex Clare entona el mea culpa y decide emprender su propio camino debido a tanta turbulencia. Too Close alcanzó el número 1 en Alemania y expandió el nombre de Alex Clare por todo el mundo, algo que a él mismo sorprendió enormemente y le hizo percatarse de lo que realmente estaba sucediendo, como cuenta en la revista Rolling Stone en una entrevista en diciembre de 2012.

Alex Clare, nacido en Londres en 1985, reconoce influencias que van desde clásicos como John Coltrane, Stevie Wonder, Dr. John, Snooks Eaglin o Tom Waits, hasta bandas más actuales como Radiohead. Trompetista, batería, guitarrista y cantante, participa muy activamente en la composición de todas sus canciones y eso le aporta a su trabajo una mayor autenticidad. De esta manera, fue elaborando sus propios temas y actuando en jams que se organizan en diferentes clubs de Londres, como The Hawley Arms, a lo que siguió la grabación de varias demos que llegaron a los oídos del equipo de Island. La capacidad compositiva de Clare y esa energía tan característica, tanto en el estudio como en sus directos, hizo que tras los dos sencillos publicados, se convirtiera en una de las referencias británicas más a tener en cuenta. De hecho, medios como The Guardian ya adelantaban su éxito a finales de 2010.

El tercer single que precedió a la salida del disco fue Treading Water (Mantenerse a flote), una verdadera explosión de drum ‘n’ bass que se mezcla con melodías vocales e instrumentales cálidas, que se descarnan por momentos mientras se poetiza una trágica historia de desamor vista desde una perspectiva muy personal. Seguidamente, y rigiéndome por el orden de las pistas de audio que completan The Lateness of the Hour”, tras Up All Night y este Treading Water, aparece como entre las sombras el que para mí representa el mejor track del disco: Relax My Beloved (Relájate, mi amada). El soul llega a su máximo esplendor con el canto traumático de Clare, el desamor lo cubre todo, aunque esta vez con un sentido algo más esperanzador, y el poderío de los violines, las baterías, el bajo y los sintes utilizados otorgan a la canción una estructura musical prácticamente perfecta. Quizá sea éste el ejemplo más exacto para la definición del soulstep, o simplemente una obra maestra.

El trabajo continúa con el ya comentado hit Too Close, y tras él, siguiendo la línea de ritmos dubstep, la versión del tema When Doves Cry (Cuando lloran las palomas), que el gran Prince incluyó en su disco “Purple Rain” (1984 – Warner Bros Records). Se trata de una revisión curiosa de este clásico, ya que el mencionado soulstep se sustenta aquí en estructuras y sonidos típicos de los ochenta. Después de este merecido homenaje, el disco prosigue con Humming Bird (Colibrí), un auténtico himno al amor, al deseo de libertad de un hombre que sigue soñando con volar junto a su amor y poder olvidarse del resto de las cosas, ya que todas resultan banales. Musicalmente hablando, la batería recuerda a ese enfoque ligero del comienzo de Up All Night, aunque esta vez se mantiene toda la canción, creando un ambiente más acorde con el soul actual, y con una mayor presencia del piano. Éste, junto a sonidos extraídos directamente de la naturaleza y una línea de bajo que parece sacada de las entrañas de la Tierra, dotan al tema de una atmósfera muy ritual.

En pleno ecuador de The Lateness of the Hour”, aparece una canción que, sinceramente, no te la esperas. Hands Are Clever (Las manos son inteligentes) se muestra como un tema de rhythm & blues alegre y animado, concebido para bailar, con algunos matices latinos sobre todo en las percusiones, e incluso con alusiones al gospel en los acompañamientos corales. Líricamente, habla literalmente de sexo, de esos momentos en los que las palabras sobran y hay que dejarse llevar por la atracción física. Y tras este breve descanso de música electrónica, entra la sutil Tight Rope (Cuerda floja), con un ritmo ligero de drum ‘n’ bass, un bajo envolvente y un sinte muy suave que acompañan durante toda la canción la voz calmada de Clare, quien reflexiona acerca de los problemas que nos van surgiendo a todos durante la vida y nos anima a seguir hacia delante. El tono tranquilo del disco se mantiene con Whispering (Susurro), quizá el tema más intimista del trabajo, con un ritmo cortante y un mayor protagonismo de su guitarra, acompañados por sonidos orquestales, y con una letra claramente más poética que las restantes, cuestionándose a sí mismo en un símil con la estación del otoño. Seguidamente, el tema Love You (Amarte) se convierte en la balada del disco por excelencia, en la que el británico vuelve a esa historia de amor frustrada que ya conocemos, con unas estructuras cercanas al trip hop, aunque con esos sintes rodeando siempre a los instrumentos y la voz, más fina y aguda en esta ocasión.

Alex Clare y su banda

 

 

El dubstep vuelve a escena con Sanctuary (Santuario), la cual constituye una metáfora en la que Alex Clare concibe los brazos de su amada como un santuario donde protegerse de toda esa confusión que domina la relación entre ellos; canta nostálgico a un amor imposible arropado por magnos apoyos corales, y de nuevo con el piano y el sintetizador como instrumentos principales. La edición oficial de The Lateness of the Hour” se despide con la sobrecogedora I Won’t Let You Down (No te defraudaré), donde la voz de Clare y el piano avanzan completamente solos en lo que parece ser una nueva historia de amor, esta vez con otra persona, ilusionada aunque igualmente problemática. En cambio, la edición especial lanzada a través de iTunes incluye un tema extra llamado Where Is The Heart? (¿Dónde está el corazón?), en la que mediante un ritmo electrizante, con repeticiones continuas de bombos y cajas, y sonidos y sintetizadores progresivos, el inglés prosigue con su frustrante historia de amor. Por su parte, en la edición para Amazon aparece la sorprendente Caroline, un tema sensitivo y desgarrador, con unas estructuras musicales muy dentro del mundo del rap, con pianos, bajo y violines a modo de loop, una batería clásica con bombos y cajas potentes, y un fraseo soul que te hace seguir atento a todo lo que cuenta el cantante londinense. ¿La letra?, ¿cómo no?, se intuye que habla de ese nuevo amor desde su gran dispersión sentimental, deseándola pero sin querer hacerla daño.

De esta manera,The Lateness of the Hour” (Algo así como “Lo avanzado del tiempo”), producido por dos grandes como son el estadounidense Diplo y el británico Switch (También conocido como Solid Groove), ha logrado un sonido novedoso que no ha dejado a nadie indiferente. Temáticas de amor como siempre dominantes en la música soul y pop internacionales, y una mezcla de sonidos negros y electrónicos envidiable. Sin dejarse vencer por lo fácil, sino todo lo contrario, arriesgando en esa búsqueda y consiguiendo un resultado que, lamentablemente, en nuestro país no parece que ha terminado de cuajar hasta este año 2013, en el que se ha incluido a Alex Clare en la programación del festival de los Veranos de la Villa (Madrid). Sin embargo, esta incorporación tal vez se deba más por sus éxitos de ventas o por aquella relación amorosa que mantuvo el inglés con la cantante Amy Winehouse, que por el verdadero conocimiento o entusiasmo por su música. Spain is different, así que nos tomaremos un tinto de verano o un mini de ron-cola durante el concierto, creyéndonos que lo sabemos todo sobre su evolución musical, motivo por el cual no prestaremos mucha atención al mismo. En fin…