Sniper, acusados de antisemitismo y racismo anti blanco Ennemis#04

Sniper Ennemis

“La France est une garce, et on s’est fait trahir.”

 

Francia es una puta y nos ha traicionado. Frases tan explícitas como ésta, hicieron que Tunisiano, Aketo y Blacko (miembros de Sniper) y su dj, Boudj, fueran denunciados, en 2004, por el mismísimo Nicolas Sarkozy, entonces Ministro del Interior. Sus ataques hacia grupos de rap se estaban convirtiendo ya en una tradición francesa. Recordamos que pocos años antes, Nicolas ya la había tomado con un miembro de La Rumeur.

En 2001 Sniper iniciaba su carrera con el disco “Du rire aux larmes”, donde se encuentra una de sus manzanas prohibidas, el tema La France, una preciosa oda a su tolerante país, que les llevaría a ser acusados, años más tarde, de avivar el odio contra la nación y las instituciones que la representan. La otra manzana en forma de rap, que se encontró con el gusano de Sarkozy, fue Jeteur de Pierres, un tema incluido en su segundo disco “Gravè dans la Roche” por el cual el grupo fue acusado de antisemitismo.

Sniper gozó de unos años de grandes éxitos en la escena musical francesa, vendiendo más de 300.000 copias de sus discos que incluían varios temas inundados de esos odios que ya conocemos todos. Y como también sabemos, existe cierto sector, llamémoslo de (extrema) derecha, al que no le agrada ni una coma de este tipo de textos y al que, además, le encanta iniciar acciones judiciales contra los grupos de rap que los escriben.

En el caso de Sniper, como en el de NTM, la historia comenzó en un concierto. En abril de 2004 Sniper actuaron en la ciudad de Rouen. Meses después, sobre octubre, el secretario general de un importante sindicato de policía (los azulitos no pierden las buenas costumbres) extremadamente indignado por las letras del grupo, escribió una carta a Nicolas Sarkozy expresándole su deseo de ver interpuesta una demanda contra ellos:

 

“No podemos admitir que, bajo el pretexto de la libertad de expresión, este tipo de canciones que atacan a la República y sus representantes e instigan actos violentos contra la policía, puedan ser difundidos impunemente.”

 

El sindicato no fue el único encolerizado, dos días más tarde, una diputada de UMP también pedía en asamblea la actuación contra este grupo de rap. Fue entonces cuando Sarko  -nuestro ya amigo de esta sección- anunció que iniciaría la acusación contra los textos racistas e injuriosos de Sniper acompañando la noticia con las siguientes declaraciones:

 

“La democracia es el derecho de hablar, de decir lo que pensamos, pero no es el derecho a injuriar ni humillar. La democracia debe proteger a aquellos que son insultados, por esto interpondré una denuncia contra los textos que sean racistas y antisemitas. No tiene nada que ver con los jóvenes ni con el rap. Las reglas se tienen que respetar y aquellos que no las respeten tendrán que rendir cuentas ante la justicia de nuestro país.”

 

Antes de seguir relatando el resto del proceso, es interesante comentar que el germen de todo esto se había estado incubando largo tiempo entre varios militantes del Bloc Identitaire (movimiento de extrema derecha). Estos señores habían estado orquestando, durante meses y meses, campañas intensivas -hasta entonces sin éxito- con el fin de prohibir los conciertos de Sniper. Su modus operandi consistía en inundar de mensajes electrónicos, panfletos e incluso llamadas telefónicas, los municipios que tenían en su programación acoger al grupo, calificándoles de anti franceses y anti blancos. ¿Por qué explicar esto ahora? Porque al final sus plegarias fueron escuchadas y días después del anuncio de Sarkozy, un concierto que Sniper tenían previsto realizar, fue anulado por la sala para “no perturbar el orden público”. El grupo fue reemplazado por Doc Gyneco, que fue muy criticado por aceptar este cambio. Por fin sus boicots estaban obteniendo resultado.

Así, tras estos incidentes y la mencionada carta contra el grupo como guinda, se inició el proceso contra los miembros de Sniper y su dj, que fueron perseguidos por provocación a la comisión de atentados contra la vida e integridad de las personas mediante las letras de dos de sus temas: La France (1999) y Jeteur de pierre (2003). Se enfrentaban a cinco años de cárcel y 45.000€ de multa.

¿Cuáles fueron las palabras principalmente imputadas?

Por lo que se refiere al tema La France :

“No somos tontos, y estamos todos preparados, la misión: exterminar a los ministros y los fachas.”

“Hermano, hago un llamamiento, estamos aquí para cargárnoslo todo, dejarles marcas y secuelas antes de morir.”

 

Es cierto que el odio es latente durante todo el tema, es cierto que hay frases como las anteriores que pueden ser calificadas como violentas pero no hay que pasar por alto la realidad que cuentan, la realidad que existe tras esas palabras, el maltrato y la discriminación racial que recibe parte de la población francesa y a la que se refieren desde el principio del tema:

 

“Que la gente nos trate como ciudadanos y no perros.”

 

Cualquiera podría entender que las cuatro frases de violencia explícita son más bien algo simbólico para que su mensaje denunciante llegue de una forma más directa. Bajo estas líneas podéis ver el tema entero subtitulado.

 

 

El otro tema al que atacó Sarkozy en su denuncia, tachándolo de antisemita, fue Jeteur de Pierres (éste, sintiéndolo mucho, sin subtitular).

 

 

En él, Sniper, tratan el conflicto palestino-israelí, hablan de muerte y venganzas, de generaciones que no han conocido la paz en una tierra en la que los niños crecen entre odio, tiros y represalias:

 

A todos mis hermanos, los jóvenes de mi edad que han crecido en este ambiente y que sólo han visto eso, manos desnudas frente a un ejército dispuesto a disparar.”

 

Pero Sarkozy se agarra a palabras puntuales para respaldar sus acusaciones, en las que según él, Sniper hace apología del terrorismo y los atentados suicidas:

 

“¿Qué harías tú si hubieran matado a tu padre y destruido tu casa?” … “Yo haría una carnicería.”

“Palestinos en la calle, israelís en los buses, vengar a los tuyos.”

 

Es cierto que existe cierta ambigüedad en algunas estrofas, sin embargo, en ningún momento Sniper hacen referencias a la religión judía, excepto para recordar lazos de sangre. De hecho, (y dejando de lado toda la carga etimológica de la palabra antisemita) en toda esta historia hay un dato de lo más gracioso, agárrate bien: ¡el manager de Sniper es judío! Así que imagina… ellos no podían salir de su asombro. De hecho, el grupo amenazó con contestar a Sarkozy con otra denuncia por difamación si no les pedía excusas públicas, ya que las palabras antisemita y racista que se había usado contra ellos eran unas graves acusaciones de las que no tenía pruebas.

El abogado que llevó el caso, (Dominique Tricaud, abogado bastante experimentado en este tipo de casos), defendía a sus clientes basando parte de su defensa en este dato y explicando que, lejos de ser antisemita, el tema era una llamada a la paz recordando cómo Yitzhak Rabin fue asesinado por defender la paz con los Palestinos:

 

“En este rincón del mundo donde la paz es tan difícil, Itzhak Rabin lo intentó y recibió un disparo.”

“Si a tus ojos pertenecemos a un bando, entiéndelo bien: nosotros antes que musulmanes hablamos como seres humanos.”

 

En 2005 y en primera instancia, la misma fiscal pidió la absolución estimando que a través de estas palabras cantadas ante un público que las conocía de sobras, no se podía establecer que hubiera intencionalidad de convocar actos violentos. Meses más tarde el tribunal de apelación les absolvería también, puesto que, aun reconociendo el carácter grosero y violento de las palabras, es conocido por todos que esto forma parte de la jerga del rap y que a no ser que se prohibiera toda existencia del género, los textos del grupo deben ser interpretados teniendo en cuenta el carácter voluntariamente provocador del lenguaje utilizado por los raperos.

 

“En las palabras, puede ser muy violento e incluso merecedor de ser sancionado por ello, pero en términos jurídicos, el rap debe ser aceptado en todas sus formas, incluso las más extremas.”

 

Y es que como ellos mismos declararon, en cuatro años en los que se habían vendido más de 500.000 ejemplares de sus discos, en cuatro años sonando en todas las radios, siendo escuchados por millones de personas,  nadie había cometido un asesinato por ello. Todos lo saben. Todos lo entienden. Todos menos Sarkozy.

 

Texto por Lady R