Run The Jewels “Run The Jewels 2” – ¿El disco del año?

FICHA LA REVIEW DE “RUN THE JEWELS” (2013 – FOOL’S GOLD)

Con un año, decenas de conciertos, y un cambio de sello de por medio, Killer Mike y El-P han vuelto con una nueva entrega de Run The Jewels manteniendo la esencia del proyecto, con ligeros cambios en la ejecución, y la calificación de parte de la crítica y los medios como “disco del año”. Estos dos cabrones vuelven con ganas de atracar, así que más vale que cuides tus piezas de joyería.

“A revolutionary bangin’ on my adversaries, and I love Dr. King but violence might be necessary”

Run The Jewels 2

Run The Jewels  – Run The Jewels 2

(2014 – Mass Appeal Records)

Desde la sutil y fantástica reversión que Nicholas Gazin hace de la sencilla portada que firmó para la primera entrega, “RTJ2” se nos presenta como algo muy similar al anterior. Parece que El-P y Killer Mike no estén pensando en proyectos conceptuales, si no en seguir haciendo canciones que carguen al proyecto de una personalidad tan arrolladora como los estilos del mc de Atlanta y el de Brooklyn. Pero, Gazin también ha querido reflejar cierto cambio en la portada, con esa sustitución radical del negro por el rojo como color de fondo que tiene un mensaje claro: no estamos ante lo mismo. Mike y El ya no son los asaltantes que esperan en la oscuridad a que llegue el momento justo. Ya lo han teñido todo de sangre.

Sus monstruosas, pero antes limpias manos, están heridas y sangrantes, pero también vendadas para un nuevo asalto porque la pelea no acaba y menos ahora que ellos tienen el control. ¿Por qué tienen el control? Porque si te fijas el jewel que en la primera portada se movía, esta vez está parado. Ya está en su poder. Ése, y muchos otros, porque estos simpáticos atracadores han pasado de ir corriendo a ir en descapotable.

Drive the Jewels

Esos elementos diferenciadores que Gazin introduce en la portada representan la vocación experimental de este trabajo, que muchos de esos críticos y oyentes que lo califican como disco del año coinciden en describir como un acercamiento hacía el sonido de Def Jux. No será servidor quien niegue que ese acercamiento exista, ya que para el soundtrack de este atraco El-P y Little Shalimar (quien podría empezar a considerarse como el miembro fantasma de Run The Jewels) consiguen dar una vuelta de tuerca al sonido del dúo. Eso sí, contando con numerosos artistas que colaboran en la música ya sea co-produciendo, interpretando algún instrumento, añadiendo voces adicionales, o rascando el plástico como es el caso de Trackstar the Dj.

Mike y El saben que son los jefes. Sienten, que son los jefes, porque su música está ahí y golpea duro sin que nadie pueda detenerlos aunque sus manos estén sangrando. Por eso, parece que esta vez se permiten el lujo de hacer una entrada en escena más calmada que en su predecesor. No necesitan intimidar a primera vista. Su reputación está ahí como si fueran unos asesinos en serie con varias entregas de la saga a sus espaldas, a pesar de que sólo lleven una. Es como si quisieran dibujar en tu mente la intimidación de quien se acerca lentamente con una notable acumulación de cadáveres y mobiliario urbano destruido a sus espaldas. Tras sus pasos está el caos, que perfectamente simbolizan con sus intervenciones los dos primeros invitados del disco: Wilder Zoby (teclados) durante la segunda parte de ambos párrafos, y Smoota (trombón) acompañando el párrafo de El-P. Abre el disco una magistral secuenciación de frases de un agresivo Killer Mike, y el ritmo de Jeopardy entra a un tempo lento y generando una tensión que irá in crescendo. Mención especial requieren las primeras barras de Killer Mike, en las que aplica el izzle (fonética que usaban algunos og’s de los noventa) como si quisiera definir brevemente el espíritu del proyecto para aquellos que se hayan enganchado a él con esta segunda edición.

“Run The Jewels is the answer, the question is what’s poppin’?”

Tras un sintetizador que hace de puente, escuchamos de nuevo una secuenciación de voces a modo de samples: “Darling, Da-Da-Darling; Darling, Daarling, Darling, Darling, Darling, Da-Da-Darling; Darling, Daarling, Darling, Darling… Un atípico redoble de batería cierra el compás, y un sintetizador que parece simular un radar da paso a un ritmo rompe nucas sobre el que suenan advertencias onomatopéyicas de Killer Mike: -Oh My. El-P amaga una entrada tributo a Pimp C, –fuck the law, they can eat my dick, that’s word to Pimp– y una voz electrónica te recuerda dónde te has metido –You are now listening to Run The Jewels 2, 2, 2222…..

Oh My Darling Don’t Cry es el corte que pondrías (o al menos que pongo) tras la clásica pregunta ¿No has escuchado el nuevo de Run The Jewels? Una genialidad de ritmo de El-P con su inconfundible forma de mezclar samples en principio inconexos nos sitúa en una situación de asalto a la ciudad. El sinte-radar, cánticos indios, derrapes de coches, -darling, da, da, darling, da da da da da darling, gente gritando, explosiones, notas sueltas de sintetizador con distintas programaciones, Killer Mike y El-P alternándose en los párrafos, sirenas… -darling, da da Darling, da, da da da, Darling · DO DO, DO DO DO DON’T · Oh My · DO DO DO DON’T · Cry- y un latigazo: Recuerda quiénes son los amos.

“I’m self-invented, that no illusion, there’s no confusion you see the future, you fear the future

I’ve seen the truth and I’m so deluded”

El-P vuelve a aparecer para recordar su condición de visionario independiente con algún cambio de estructura en la cadencia del rapeo, y se adapta a la perfección a un cambio de beat a mitad de compás (más agresivo y con más repetición de cajas) para que Killer Mike entre detrás de él y vuelvan a alternarse en los párrafos acosando a su presa entre ambos. El juego de voces del anterior estribillo se repite esta vez sobre el nuevo ritmo, y sin dejarte tiempo para respirar entra Blockbuster Night Part1 con un sintetizador y, de nuevo, una sirena como elemento del beat. Con los tarados de Run The Jewels no tienes escapatoria, porque el A-T-L-ien y el N-Y felon rap controlan hasta la ambulancia que podría haber salvado tu vida.

“I fuck and rap, I tote the strap, I smoke the kush, I beat the puss

I read the books, did the math, don’t need a preacher preachin’ on my behalf

No teacher can teach my arrogant ass, I’m blowin’ on crippy while readin’ inscriptions

that’s written by Egyptians and sippin’ on whiskey, Ay, baby you with me?”

“Running Jewels Fast, Running, Running the Jewels Fast,
Running Running Run Running Run Running Running
Fuck Slow-Mo”

Así empieza Close Your Eyes (And Count to Fuck), y empezamos a notar que la secuenciación de voces a modo de samples, que fue un recurso frecuente en el primer volumen, en este se convierte en una especie de arreglo leitmotiv como si fueran las voces de los demonios que Killer Mike nos decía que escuchaba en Jeopardy. Todos los beats, con más o menos protagonismo, tienen voces en su estructura ya sea acompañando a percusiones, como capas de fondo, o como elemento destacado dentro de la producción.

En este caso la voz podría parecer simplemente la capa principal del beat, pero el mensaje que lanzan es una clara e irrefutable declaración de identidad de Run The Jewels frente a la tendencia slow que está siendo tan explotada actualmente. En un momento en que el screw, Houston, y los ritmos y cadencias pausados han logrado (por fin) encontrar su reconocimiento pasando de ser un sonido naif underrated a influenciar notablemente a numerosos artistas y tendencias con cierta relevancia y posicionamiento en el mercado, El-P y Killer Mike se declaran señores del hardcore y a favor de la velocidad.

Cierto es que en el disco hay cortes lentos como All My Life, Crown, o incluso Early, pero gracias a la agresividad de los rapeos, la violencia de su contenido, y a la esquizofrénica y densa atmósfera de los ritmos consiguen desterrar el relax que suelen generar los ritmos de tempos bajos. Todo parece hecho para que en ningún momento pierdas la sensación de persecución sin escapatoria a la constante violencia verbal de El y Mike.

“While other rappers are vaginas for the fame, the jewel runners will always stay rude”

No es un secreto que en sus sesiones de composición y grabación del disco, El y Mike suelen hacer un retiro espiritual-psicotrópico bien cargados de colores y formatos para exprimir al máximo su creatividad, y eso evidentemente se refleja en el resultado del disco, y más explícitamente en All My Life. Con un sincopado sintetizador que varía continuamente a lo largo de las estrofas, una guitarra de Matt Sweeney que te agobia, y una percusión envolvente gracias a los delays y la elección del shaker, te sumergen en esa sensación anti gravitatoria que consiguen las drogas como si estuvieras en una de las sesiones de grabación del dúo.

“One time for the pill and the reefer, man […] We got the drugs y’all wanted, take a suck on the tail of a comet”

Por otro lado, es innegable que Mike y El son dos tipos con humor, y en este caso más allá de reflejarlo en barras sueltas como hacen habitualmente, deciden hacer una canción que hable de sexo, con Gangsta Boo (ex Three 6 Mafia), titularlo Love Again, y para colmo lo subitutlan Akinyele Back. Seguramente sólo con el rapeo de Mike, el sentido arácnido anti-misoginia pueda activarse, pero al escuchar el estribillo, dicho sentido comienza a alertar en modo de emergencia grave.

“I put that dick in her mouth all day, she got that dick in her mouth all day

She take that dick in her mouth all day, She said she wanted my, wanted my, Dick in her mouth all day, day

I get with that dick in her mouth all day, She play with that dick in her mouth all day

She want that dick in her mouth all day, I think I’m in love again, Love again”

Mike y El hablan de una chica a la que parecen tener dominada, como todo hombre suele creer y presumir, pero Gangsta Boo se encargará de mostrarnos la verdad añadiendo ligeros matices y sacándonos una sonrisa cuando te describe el punto de vista de la chica. Lo que en principio podría parecer un tema ofensivo, al final consigue el efecto contrario recalcando lo inocentes que pueden ser a veces los hombres, y lo poderosas que pueden ser las mujeres.

“He want this clit in his mouth all day, He want this clit in his mouth all day (Yeah, ho!)

I put my clit in his mouth all day, I’ve got this I’ve got this fool in love again (Yeah ho!)”

Entre las incontables agresiones, vaciles, referencias a pistolas, y tributos a raperos como Pimp C, Bun B, Biggie, Tupac, Nas, Chuck D, Outkast o Jigga y su 99 Problems; encontramos medallones logrados por su condición de independientes –a Little toast to the no ones, y un estado mental anti-sistema que se refleja de forma más concreta en Early y en menor medida en Angel Dust. Run The Jewels no son únicamente violencia gratuita, ya que intentan otorgarle un trasfondo con continuos llamamientos a los disturbios y mensajes en contra de la policía y las grandes corporaciones que vigilan tus movimientos en la calle y en la red -fashion slave, you protestin’ to get in a fuckin’ look book / Everything I scribble’s like an anarchist’s cookbook. Eso sí, esta vez también intentan levantarte la moral dejando en Crown un espacio para un mensaje positivo animándote a que dejes todo lo negativo a un lado para poder llegar a ser lo que quieras. Quizá sea este tema el que más defina los últimos años de su carrera musical. Antes de su estrecha unión en “R.A.P. Music” (2012 – William Street) era perceptible la desilusión de ambos con respecto a sus carreras y al negocio, como si al final tanta pelea no sirviera para nada. Ahora, con la corona (crown en inglés) en su cabeza las cosas se ven distintas.

“Can’t pick up no crown, holding what’s holding you down”

Se defina o no como acercamiento a Def Jux, el principal elemento diferenciador es un El-P que se vuelve a mostrar casi tan imaginativo y enfermo como en sus mejores momentos, notándose que Run The Jewels ha vuelvo a encender en él una energía y estado de inspiración que muchos daban por perdida. Su peculiar y brillante visión se aprecia tanto en los cortes más directos como en los más introspectivos. Los continuos arreglos ya sea en las percusiones (JeopardyAll Due Respect), en la adición o muteo de capas, o en las líneas melódicas que se muestran y ocultan (EarlyCrown), alcanzan un dinamismo que hace que en las primeras escuchas te sea difícil distinguir si una parte que recuerdas pertenece a ésta o a aquella canción. También es destacable el trabajo en los estribillos, en los que dejan a un lado las fórmulas imperantes para estructurarlos en su mayoría como transiciones entre partes recurriendo muchas veces al arreglo leitmotiv de las voces. Consiguiendo que, te guste más o menos un tema, siempre haya una parte que te cautive.

Si a una época de inspiración de El Producto (co-starring Little Shalimar) le añadimos la colaboración de distintos músicos y productores que expandan sus conceptos, lo que obtenemos es un disco cuya riqueza consigue que en unas pocas escuchas se gane un puesto en tu lista de discos atemporales. Tenemos violencia desmesurada (All Due Respect, Close Your Eyes), tonalidades fantasmagóricas (Lie, Cheat, Steal), psicodelia (All My Life y Crown con la imprescindible aportación de Diane Coffee), y un emotivo solo de cierre de disco obra del pianista Isaiah Owens, que pone el broche a un trabajo completo, compacto, y rebosante de personalidad. Sin florituras estandarizadas, renegando de fórmulas que el mercado puso a disposición de los músicos para llegar a más público, y siendo capaces de juntar en un mismo disco a: un clásico underrated del rap como Gangsta Boo; Zack  de la Rocha, el cantante de Rage Against The Machine; Travis Baker, el batería de Blink 182; y uno de los principales protagonistas del último disco de Beyoncé, el productor, músico y cantante BOOST.

¿Hip-Hop Is Dead?

Bonito slogan para que se tatúen los más puretas. Pero si un gee de Atlanta y un mochilero de Brooklyn se juntan para hacer un trabajo como éste, consiguen el feedback de innumerables artistas gráficos gracias al llamamiento Tag The Jewels, y no contentos con eso sobrepasan sobradamente el objetivo de un micromecenazgo que pretende remixear el disco (que todavía no había sido publicado) con sonidos de gatos, en mi opinión el hip-hop sigue vivo, coleando, y pegando duro.

¿Disco del año?

Bonito slogan para aquellos que necesitan evaluar el arte según ese estúpido, marketingniano y banal rasero. No obstante, Mike y El si han logrado que esa afirmación no suene disparatada ni para los que no creemos en ese tipo de galones.

“You love fear and division

I ain’t fuck with your symbolism

I don’t give a fuck about power

I’ll pluck an eye out a pyramid”

Parece que afortunadamente todavía nos queda Run The Jewels para rato, y para los que no hayáis seguido sus últimas apariciones fuera de los clips, os dejamos una colección de vídeos bien entretenidos.

TRABAJANDO EN EL ESTUDIO

TRAILER DE “MEAOW THE JEWELS”

CASTING “MEAOW THE JEWELS”

RUN THE JEWELS TEACH THE CHILDREN