¿Qué está pasando en Nueva York? (Parte III)

Volvemos a retomar la serie de artículos sobre el pulso actual de Nueva York. Un repaso a la escena musical en torno al rap y nuevas tendencias de la ‘gran manzana’. En esta edición, tiraremos del hilo a partir de una serie de artistas ya consolidados que, pese a estar firmados con distintos sellos, han formado una especie de universo. Que la disfrutéis.

Das Racist

Das Racist era un dúo/trio formado por Heems, Kool A.D. (natural de San Francisco) y el hypeman Dapwell. A medio camino entre Queens y Brooklyn, pasaron a la fama tras publicar el tema Combination Pizza Hut and Taco Bell, que se ha llegado a convertir casi en un ad-lib. Muy focalizados en el sector de las mixtapes, se convirtieron en uno de los grupos más icónicos y con un estilo más propio dentro del underground neoyorquino. A finales de 2012 dieron fin a la formación, como se suele decir, en extrañas circunstancias. Pese a esto, tanto Heems como Kool A.D. continúan con su carrera. Como grupo han publicado dos trabajos: “Shut up, dude” y “Sit down, man”, esta última quizás su producto más característico.

Heems. Tuvo un 2012 muy activo, publicando dos trabajos: “Nehru Jackets” y “Wild Water Kingdom”. Quizás el miembro más “rapero” de los dos en el sentido estricto, representa el estilo que hizo famoso a Das Racist: mezcla de humor y activismo y principios ideológicos. En sus canciones acostumbra a combinar las temáticas de carácter más urbano, con una profundidad al tratar aspectos como el racismo o el estilo de vida hindú. Muy concienciado en combatir el racismo, ha desarrollado activamente, además de su faceta musical, aspectos como el empresarial. En 2013, junto a Pitchfork (uno de los medios que más ha apoyado al grupo), lanzó uno de los mejores temas del año, Soup Boys, que se hizo célebre por poner el acento sobre el programa de los drones (vehículos aéreos no pilotados) desarrollado por el gobierno de Estados Unidos.

Como ya dijimos, Heems también es el CEO de Greedhead Music, el sello a través del cual ha ido lanzando la carrera de artistas como el ya mencionado en esta serie, Meyhem Lauren. De hecho, su labor como rapper y empresario ha sido retratada por publicaciones tan emblemáticas como Forbes.

Big Baby Gandhi.

Posiblemente uno de los artistas más interesantes. Interesante, porque cuanto más reluciente parecía su futuro, él mismo anunció vía su Twitter que dejaba el rap. A nivel musical, es una especie de Heems pero mucho más joven y posiblemente con más talento. Lleva un paso más allá el componente ideológico y la manera en que plasma el racismo hacia su comunidad. Además, destaca en la faceta de productor.

Pero, tras sacar dos mixtapes (“Big F**King Baby” y “No1 2 Look Up 2”), lo dejó. ¿La razón? Centrarse en sus estudios como farmacéutico, el pésimo panorama económico que le planteaba el rap independiente y un hastío hacia todo lo que rodea la escena. Tras este anuncio, ha lanzado un par de trabajos más que ya tenía preparados antes de retirsa, como “Unrealeased Freestyles + Other Bad Song Ideas” y “America Eats Its Babies”. En resumen, una personalidad muy interesante para disfrutar de su música.

Lakutis.

Mitad ruso, mitad neoyorquino, otro de los artistas que creció al amparo de Das Racist, y también –como si no- Mishka Records. Un exponente de la cultura NYC que podríamos calificar como weirdo (rarito). Entre lo que nos ha regalado, podemos citar el “I’m in the forest EP” (2011, Mishka Records). En cuanto a su estilo, si antes decíamos que Gandhi era Heems, Lakutis recuerda irremediablemente a Kool A.D. Recientemente publicó “Too Ill for the Law”, vídeo que sirve de adelanto a su próximo trabajo y que esperamos con ganas: “Three Seashells”.

Le1f.

A los que sigáis la escena Queer rap neoyorquina, quizás os suene este nombre, o quizás no. No es que se encuadre dentro de este subgénero, pero desde el primer momento se ha unido su nombre como artista a su condición sexual. Cuando se realizan perfiles sobre el carácter musical de Le1f, se recalca continuamente el hecho de que es gay. Sin embargo, él mismo se encarga de repetir que su objetivo es hacer música universal. Su estilo es muy cercano al género electrónico y se ha relacionado con nombres como Azaelia Banks, Mykki Blanco o Nguzunguzu. Hasta el momento ha firmado títulos como “Liquid EP”, “Fly Zone” o “Dark York”, en el que se encuentra el single “Wut”, uno de sus singles más conocidos.

Cuenta Heems como, cuando rumiaba en su cabeza la idea de establecer su propio sello, pidió consejo a su amigo El-P. Éste último contaba con experiencia en esta faceta tras ser co-fundador y CEO de Definitive Jux durante una década. La respuesta de este último fue “no lo hagas”. Pero Heems lo hizo y el resto es ya historia. Pero esta anécdota, nos sirve para hablar del siguiente artista. Sí, lo habéis adivinado…

El-P.

Si hablamos de alguien que cuenta los años que lleva en el juego por decenas, supone una locura intentar hacer un breve perfil artístico. De El-P podemos decir que es empresario, una de las figuras más célebres del indie de NYC y un mc con una de las capacidades letrísticas más salvajes. Aunque ha desarrollado mil proyectos, nos quedaremos con el último. Junto a Killer Mike ha formado el grupo Run the jewels. Recientemente han publicado un LP homónimo, con colaboraciones de gente como Big Boi, lanzado bajo Fool’s Gold. Aunque en nuestro país la recepción ha sido tibia, es ya sin duda uno de los discos de 2013.

Despot

Aunque cuenta con una década en la escena, también lleva sobre los hombros el peso de no haber sacado todavía ningún álbum. 2013 podrá ser su año, si por fin lanza el LP en el que está trabajando. A modo de retrospectiva, entró en el círculo de El-P a través de Yak Ballz, y desde entonces ha aparecido en los trabajos de El-P, Das Racist, Mr Muthafuckin’ eXquire… Aunque quizás su relación artística más sólida y significativa se centra en el duo Ratatat, con los que ha sacado algunos de sus temas más célebres. Pese a la falta de material sólido, es uno de los mcs con mayor proyección, por lo menos en cuanto a talento. Sólo falta saber si por fin lo materializará en un LP y (nos) saciará las ansias de su música.

Mr. Muthafuckin’ eXquire

Una de las personalidades más histriónicas del rap neoyorquino. Lanzado a la escena por Mishka Records, publicó “Lost in translation”, al que ya metimos mano en Crypta, y unas cuantas mixtapes y temas de todo tipo. Con una cierta afición a los traseros sobredimensionados y todo tipo de sustancias, parece haber encontrado un sitio en el que se siente cómodo. Artista bien pagado del underground en el que puede hacer lo que realmente le place.

En esta edición, a través de la figura de Das Racist, y más concreto la de Heems, hemos intentado hacer un repaso de una serie de artistas relacionados que actualmente están, a su manera, haciendo del underground de NYC una escena en sí misma. Todavía quedan artistas muy interesantes por tocar, así como los grandes pesos pesados de la ciudad. ¿Volveremos con más ediciones? Deberíamos. Pero aunque no están todos los que son, si son todos los que están.