¿Qué está pasando en Nueva York? (Parte II)

NdA: La primera parte de esta entrada surgió, en realidad, como un pequeño repaso al fenómeno “beast coast” y al torrente de actividad que se está dando en la avenida Flatbush. Sin embargo, un paso condujo a otro, y consideramos demasiado egoísta no incluir a tal artista o a cual otro. Lo que nos llevo a no querer discriminar a nadie -ya que no deseamos que la ira de los comentaristas de Internet caiga sobre nosotros- y a hacer un breve pero panorámico repaso al status actual de la isla. No es algo original, ya que en su momento, como bien apuntasteis algunos, Frankie Pizá en Concepto Radio ya hizo algo similar, pero sí necesario. Después de dos semanas bastante intensas en cuanto a contenido nacional, podemos retomar la actividad con esta segunda edición.

Si algo tiene Nueva York, y lo sabréis los que habéis estado allí, es que en un par de días te hace sentir como en casa. La ola de inseguridad que antaño azotaba la ciudad, ya es residual, por lo que te puedes mover con total libertad. La configuración a modo de cuadricula donde avenidas y calles se cortan, ayuda a los que nos despistamos fácil a orientarnos con facilidad. El transporte público no es una maravilla, ya que ninguno lo es, pero es muy sencillo e intuitivo. Y el clima en general es el de que todos estamos de paso, así que seas recién llegado o un knickerbocker, te sentirás uno más.

Por eso muchos wikipedia rappeiros podrán decir: eh, que éste que aquí incluyes no es de Nueva York. Pero no se me ocurría un artista más indicado para empezar este segundo repaso. Hablamos de Haleek Maul, el adolescente de Barbados que está dando mucho que hablar. ¿Y por aquí encabeza alguien de Barbados una entrada sobre NY? En primer lugar porque veranea en Nueva York, donde vive su padre. Es una razón peregrina, máxime teniendo en cuenta que el duo Supreme Cuts, con quien tiene una relación estrecha musicalmente hablando, es de Chicago. Por lo que Haleek podría estar más unido a Chiraq que a NYC. Pero la influencia de la ciudad, y especialmente la acción frenética que Haleek lleva a cabo durante los meses estivales, nos permiten esta pequeña licencia. Y no nos ocurre una manera más poética de empezar que con este artista.

Haleek Maul es, como ya dijmos, adolescente. Por la temática de sus letras y su corta edad. Oscuras, en ocasiones hasta rozando un poco la ridiculez, pero es lo que tiene la rabia teen, que es incontrolable. Y pese a que por momentos se le transparenta su juventud, la sensación general es la de estar escuchando un trabajo maduro. Pero más que la temática, importa el sonido. Sorprendentemente crudo y sólido, con un gusto muy refinado a la hora de elegir la parte instrumental de su trabajo. Haleek suele acertar a la hora de con quién juntarse y quién no, y aunque nominalmente pueda hacer rap, sus círculos están más fuera del juego que dentro. En junio del año pasado publicó “Oxyconteen“, un EP bajo el paraguas de gente como King Britt, y más recientemente “Chrome Lips“, esta vez en conjunto con, quién si no, Supreme Cuts, auspiciados por, quién si no otra vez, Mishka.

Desde Spanish Harlem (RIP Baauer) aka El Barrio, nos encontramos con PAPI aka Young Don Francisco aka Bodega BAMZ. Detrás de todos estos alías se encuentra un artista muy en la órbita de A$AP pero con un sonido muy personal y completamente diferenciado. PAPI define su música como latin trap, como él mismo afirmó en una entrevista. Mientras masca cuchillas de afeitar en sus vídeos -una especie de costumbre de los hispanos y latinos en NY- Bodega BAMZ dejó en 2012 una mixtape que le permitió hacerse un hueco en la sobrecargada escena del rap.

Haga o no latin trap, lo cierto es que su música es como su personalidad: cruda. No es el mc más talentoso de la escena pero esconde sus carencias con actitud. En su última mixtape -“Strictly 4 my P.A.P.I.Z”.- ha remarcado su sonido hacia eso que él define como latin trap, colaborando ya más activamente con gente como Flatbush Zombies o la A$AP. Antes de eso, sacó “Loosies & Brewskies”, donde ya se le intuye el rumbo que iba a tomar, pero se le puede ver en distintas facetas. Recientemente ha sacado un vídeo junto a Remy Banks, de World’s Fair (de los que hablamos en la Parte I) que contiene una de las introducciones más hilarantes de los últimos años. Merece la pena. Ah, y el beatmaker español Slash Major colaborará con BAMZ en lo que será su mixtape remix de S4MP.

También en Harlem, y también relacionado con Bodega BAMZ, tenemos a uno de esos artistas que podríamos denominar hiperactivos. Hablamos de Smoke DZA. Su aparición en la escena data de los early-2000, aunque su explosión no se produjo hasta el final de la década, cuando trabajos como su célebre “George Kush Da Button” le pusieron en órbita. DZA es un asiduo a las colaboraciones. Se ha dejado ver con lo más selecto del panorama y su último álbum “Rugby Thompson”, producido enteramente por Harry Fraud es el máximo representante de esto, contando con la presencia de gente como Action Bronson, SchoolBoy Q o Curren$y.

Pese a un extenso currículum de colaboraciones y trabajos y pese a encontrarse bajo el paraguas de Spitta y su sello Jet Life, Smoke DZA no ha terminado nunca de alcanzar la fama de primer nivel que se le supondría a una persona que continuamente está dejándose ver con los nombres que más ruído hacen de la escena. Tampoco parece importarle, estando cómodo en el papel que le ha tocado vivir.

Si hablamos de NYC es obligatorio hablar de la Smart Crew. Sin entrar en muchos detalles, porque merecen ser tratados en otra ocasión con más detalle, esta formación es una de las crews más míticos en lo que a graffiti y Nueva York se refiere. Uno de sus miembros más destacados es Meyhem Lauren. Autor de uno de los temas que mayor engorile te pueden dar si eres writer -Got The Fever- Meyhem ha tomado el año 2012 como suyo y se ha dedicado a hacer lo que mejor sabe, además de pintar: rapear como un loco. Así, ha publicado dos trabajos en un intervalo de seis meses, “Respect the Fly Shit” y “Mandatory Brunch Meetings“.

Quizás su trabajo más demoledor fue, sin duda alguna, “Self Induced Illness”. Girando alrededor de esa idea del graffiti como una enfermedad, de algo que quema por dentro, el amigo Meyhem se cascó un álbum de más de 40 temas en los que ya desde la Divine Introduction deja clara sus intenciones: verdaderos 90s, beats con el sabor clásico y unas habilidades a la hora de rimar y estructurar que no son ninguna tontería. Un auténtico rompecuellos con colaboraciones de gente mítica como Roc Marciano o la leyenda underground J-LOVE.

Meyhem Lauren, además de contar con un streed-cred impecable y una buena colección de Polo, tiene ciertos momentos dignos de destacar en su carrera. “Mandatory Brunch Meetings” supuso un trabajo de un corte distinto al de anteriores mixtapes y LPs, con temas como por ejemplo Kelly Kapowsky. Pitchfork no fue demasiado benevolente en su crítica, y Lauren respondió con un tema que desde su título lo dejaba todo claro: Fuck Pitchfork. En él explica como, por ejemplo, Kelly Kapowski es slang para referirse a la cocaína.

Si por algo se definen los miembros de la Smart Crew que se dedican a la música es por su naturalidad a la hora de rapear. Ya sea en el caso de Meyhem Lauren, trasladando su manera de entender el juego, o como el siguiente ejemplo: rapeando como si todo le importase una mierda. Hablamos ni más ni menos que de Action Bronson.

Explica un artículo sobre Bronsolini en The Fader que antes de empezar a hacer música profesionalmente, Action Bronson no tenía ni conexión a Internet y se dedicaba a su trabajo como cocinero, en un restaurante con su padre. La personalidad de Bronson es ciertamente interesante, siendo una persona que reconoce ni escuchar rap ni tener excesivo interés en todos los problemas que se suelen desprender de este estilo musical.

Esta forma de entender la vida y la música es una constante en su gen artístico. Sus temáticas van desde la hierba, hasta los pussys, pasando por contenidos televisivos de escasa calidad, cultura de Europa del Este e ídolos televisivos de capa caída. Su flow, como ya se ha dicho cien millones de veces, suena similar al de Ghostface Killah. Y con esto parece todo dicho acerca de Action Bronson, pero lo cierto es que es una de las personalidades más interesantes de la escena actual. Con un puñado de álbumes y mixtapes autoeditadas en su haber, “Dr. Lester” sirvió como carta de presentación. Y vaya presentación. Uno de los trabajos más serios de los últimos años y que merece la pena recuperar de tanto en tanto. Un disco descarado que no pierde la frescura pese al paso del tiempo.

Últimamente Bronson ha estado muy ligado artísticamente a gente como Harry Fraud o RiFF RAFF, aunque sus apariciones pueden ir desde el disco de Domo Genesis hasta colarse en una entrevista a A$AP Rocky. En 2012 finalmente firmó un contrato discográfico en condiciones y parece ser que ha establecido las bases para profesionalizar su carrera, por lo que todo parece indicar que 2013 podría ser su año.

Dejamos la Smart Crew de lado, pero no demasiado, porque abordamos ahora un mc que desde su puesta en escena ha estado siempre muy relacionado con Meyhem Lauren. Hablamos de Shazz Illyork, muy en la línea del de Queens. Adicto al formato mixtape -quizás por no disponer del talento suficiente para que un sello potente apueste por él- tiene algunos trabajos, o mejor dicho temas, que merece la pena rescatar. No es el más talentoso de la ciudad, ni lo será nunca, pero a veces da en el clavo.

A lo largo de este repaso hemos intentado siempre hilar un artista con otro, de un barrio al próximo, de colaboración en colaboración o miembros del mismo colectivo. Pero con el siguiente haremos una especie de excepción. Porque actualmente, es omnipresente. Para hacerle justicia deberíamos hablar de él a lo largo de este artículo. Y lo afirmamos sin fanatismos, pero siendo conscientes de que, quizás, ahora mismo es el mayor activo que tiene NYC. Hablamos de Roc Marciano.

Si nos fijamos en el tattoo de su brazo, Roc Marciano lleva tiempo metido en faena. Fue con The U.N. (recomendado “UN or U Out, disco del 2004 donde ya se deja ver rapeando y produciendo), y antes con Flip Mode Squad. No son tonterías. Si antes hablábamos del currículum de Smoke DZA, el de Roc Marciano tampoco es corto, todo lo contrario. Sin embargo, no fue hasta “Marcberg” (Fat Beats, 2010) cuando la escena giró la cabeza hasta este mc de Long Island.

“Marcberg” es un yo me lo guiso, yo me lo como. Quince cortes enteramente producidos por Marciano, con la única colaboración de Ka. Sin aspavientos, sin colorines. Un hombre, su máquina de hacer ruido y un micro. Recuperando el conocimiento y el aroma clásico. Estamos en una época en la que todo tiende al extremismo, o a gritar a los cuatro vientos lo puro de los orígenes, o a intentar romper con todo lo establecido. Roc Marciano se mantiene más en un punto medio, atemporal, clásico pero sin sonar oxidado.

En 2012 pudimos disfrutar de “Reloaded”, un álbum que nos dejó algunos cortes que son auténticos himnos ya, como Deeper o Emeralds. Además, la vena creativa de Roc Marciano está en estado de hiperactividad. A finales de año prometió cinco álbumes más, y aunque de momento no ha cumplido su palabra, constantemente tenemos noticias nuevas de este mc y podemos disfrutar de singles que va soltando.

De Roc Marciano podríamos destacar muchas cosas, pero sin duda alguna, de cara al futuro, merece la pena poner el acento sobre la especial química que muestra junto a productores como The Arch Druids -con los que se sacó un pedazo anthem, Poltergeist– o incluso Alchemist. Y sobre todo su estilo a la hora de rapear, su polivalencia y la construcción de su discurso. Atención especial a este 2013, si se concretan todos los proyectos que nos ha prometido -especialmente el LP con The Arch Druids- este año puede ser su subida a los cielos como amo y señor de este juego.

Y si seguimos tejiendo la telaraña, el siguiente protagonista tiene que ser, sin duda, Ka. Después de publicar en 2012 su álbum “Grief Pedigree” -el primero en años después de “Iron Works”- el de Brooklyn ha empezado a sonar más y más en los círculos mediáticos. Su carrera guarda muchas similitudes con Roc Marciano, como un pasado bien documentado en la escena, álbum autoproducido… y además las colaboraciones entre estos dos han ayudado a Ka a gozar de más fama. Pese a esto, Ka es un mc con demasiadas tablas y talento como para que su sitio sea gratuito. Por eso, tampoco deberíais perderle la pista en este 2013/2014.

Uhhhhhhhhhhhh. Terminamos esta entrada del repaso a Nueva York con nuestro Polo Provider/Gritón favorito. Hablamos de Vado. Aunque desde que publicó su mítico “Slime Flu”, la presencia del de Harlem en la escena se ha ido diluyendo poco a poco -quizás por la poca actividad reciente de la gente con la que se rodea, como el caso de Cam’Ron. Sin embargo, su fortaleza como artista está ahí. Y realmente, nunca ha parado de trabajar, prueba de ello son la ristra de mixtapes que ha ido dejando, así como la última edición de su trilogía Slime Flu, publicada este enero.

En el plano musical, los mejores momentos artísticos de Vado han sido junto a araabzMUZIK, sacándose provecho mutuamente el uno al otro. Vado tiene ese saber-hacer de los clásicos de NY, y pese a esto su relación con Cam’Ron le ha acercado a sonidos más south y comerciales. Y en los dos ámbitos ha dejado su huella.

Pese a que Vado ha estado, en cierta medida desaparecido, su hueco en la escena no le ha sido usurpado. Recién publicado “Slime Flu 3” la red se ha volcado con la mixtape. Además, el de Harlem ha terminado su relación contractual con Interscope, y según dicen las malas lenguas no para de recibir suculentas ofertas para firmar nuevo contrato. Pero esto es puro cotilleo…

Terminamos aquí esta segunda parte al repaso de la escena de Nueva York. En la próxima entrada recuperaremos a artistas que nos acompañan en Crypta desde nuestros inicios, rappers que han terminado su carrera al poco de empezarla y grupos que ya ni existen como formación.