¿Por qué nos gusta Spitta?

Spitta

Curren$y, Currency, Spitta, Spitta Andretti… Muchas maneras de escribirlo, de referirnos a él, pero sólo una realidad: uno de los mejores mcs actualmente. Con una de las carreras y trayectorias más pensadas y coherentes, con unos principios empresariales sólidos, por sus lazos en la industria, por sus referencias, colaboraciones, estilo… Lo tiene todo, salvo el éxito masivo a gran escala. Para saber más Curren$y, remontémonos a sus orígenes:

Aunque 2008 es el año clave, sus comienzos datan de 2004, donde su entrada viene acompañada de No Limit Records y Cash Money. Nos contaba Kruze en la entrevista realizada por BBB, como la falta de promoción y el retraso continuado de su álbum (“Music to fly to”) hizo que, sin necesidad de que le enseñasen la puerta de salida, se acabase retirando del universo Young Money.

De los apenas dos años que formó parte del sello, queda el single Where da cash at, junto a Lil’ Wayne, y en el que ya se intuía en sus barras lo que podría llegar a ser , aunque la temática está, en este caso, muy influenciada por su pertenencia por aquel entonces a Cash Money.

Hablábamos de 2008. Alrededor de esa época también surge otro de los aspectos que acabarán por ser fundamentales para entender el personaje de Curren$y. Fly Society es el movimiento/grupo formado por el mc y gente como Terry Kennedy (proskater de marcas como Supra o KR3W en su momento). Un proyecto que nunca se acabó de definir como marca de ropa o como formación.

En 2010, Spitta explicaba para XXL (una de las revistas sobre rap con mayor éxito comercial en EE.UU.) la realidad tras Fly Society. Al parecer, según el de Nueva Orleans, Terry Kennedy, que fue introducido por Curren$y como miembro, registró por su cuenta el nombre y logo del grupo para apropiárselo.

Por un lado, nos encontramos la falta de apoyo de la industria. Por otro, la traición de la misma. ¿Qué tenemos? Un artista que apuesta por la autogestión y regalar, que no malgastar, su talento. Por ello, a partir de 2008, comenzó su ofensiva de mixtapes, trabajos gratuitos y álbumes editados que ha mantenido hasta el momento. Quizás lo que mejor define a Curren$y, además de su música, es el haber tomado su camino llegado el momento, y no despegarse de él.

De esa época tenemos canciones como Reagan era, que aunque por aquel entonces todavía pertenecía Fly Society, ya podemos intuir lo que estaba por venir: muscle cars, ese flow medio lazy, pero que destaca por una enorme musicalidad, referencias a videojuegos, ser rico del barrio, weed… en definitiva, un rapero que se dedicaba a nada más y nada menos que rapear, soltar rimas y rimas sobre barras y barras.

“This Ain’t a Mixtape”, con Monsta Beatz, y “Jet Files”, fueron los trabajos que inauguraron su nueva era como artista, futuro empresario y autogestor y –seguramente- como persona. Los dos LPS fueron publicados, en formato digital, por Amalgam Digital. Con el tiempo y la mayor exposición, acabaron por editarse copias físicas. El fiel reflejo de los pasos que iba dando Spitta como artista consolidado.

Si seguimos repasando su legado discográfico, es necesario avanzar hasta 2010, seguramente el año más significativo para su trayectoria. No es que las  referencias anteriores sean malas, pero es en este ejercicio cuando las cosas se ponen serias. Hablamos de Pilot Talk, tanto el I (Roc-A-Fella, 2010) como el II (Roc-A-Fella, 2010). Es aquí donde el Curren$y que conocemos actualmente, toma forma completa, tanto ideológica como musical. Ambos aparecidos en un breve lapso de tiempo, inferior a seis meses; ambos lanzados bajo Roc-A-Fella, además de estas coincidencias comparten muchos principios que ayudan a entender que es Spitta hoy en día:

La labor de producción: Quizás la primera vez que Curren$y confiaba en un productor característico, de peso y con un sonido tan propio. En este caso hablamos de Ski Beatz, pero más adelante lo volveremos a ver en casos como Harry Fraud (el chico de oro). Ski Beatz se encarga del 99% de las producciones en ambos casos, consiguiendo darle una coherencia absoluta en este plano a los Pilot Talk. La empatía y la simbiosis entre los dos es absoluta. Es un acierto que el camino de estos artistas se cruzase y diese lugar a estas dos obras. Empezamos a ver a un Spitta que hace las cosas con un sentido, y ese sentido es, ni más ni menos, seguir su intuición, pulida a base de palos y palos de la industria.

Las colaboraciones: Pilot Talk da paso a algunos de los artistas que mejor sintonía parecen tener con Spitta: Devin the Dude, Dom Kennedy, Stalley… Ya no son gratuitas, tienen su explicación, y ayudan a darle al trabajo consistencia. Nombres más o menos potentes, pero con su razón de ser. Además, la misma empatía que se siente en las producciones, se traslada a estas colaboraciones. No terminan aquí las apariciones, con invitados de auténtico lujo como Snoop Dogg, Big K.R.I.T., Smoke DZA, Sir Michael Rocks, Raekwon, Jay Electronica, Mos Def… múltiples palos y estilos, pesos pesados y rookies en plena forma. La cantidad de artistas que pasan por dos álbumes y su riqueza, es increíble.

JETS: Quizás el elemento más característico de la personalidad de Spitta. El germen de lo que JETS es hoy en día, comenzó con la buena relación de Curren$y con sus apadrinados: Trademark the Skydiver y Young Roddy. El de Nueva Orleans es amigo de la infancia de ambos, y una suerte de mentor, y es en los Pilot Talk donde los conocemos por primera vez. De estos dos LPS salen dos auténticos temazos: Roasted y Hold On. La relación entre los tres fue fructificando, llegando hasta el punto de convertirse en discográfica, más allá de un movimiento, un ad-lib o una filosofía.

Un año después, Curren$y ficha por Warner Bros y con motivo de lo mismo se convierte en CEO de Jet Life Recordings, con la incorporación automática de los dos mcs. Después llegarían Smoke DZA o Sir Michael Rocks, dando a la disquera una profundidad y variedad en su cartera de artistas. O lo que es lo mismo: el hombre eternamente apaleado por la industria, consigue hacerse con el control de su producción, ser su propio jefe, y fichar a personajes de calidad y que a su vez son amigos. El reflejo de que se puede triunfar siendo fiel a tus propios principios.

Dentro de los Pilot Talk: Hasta el momento Curren$y era un buen músico, con buenas canciones y buenos trabajos. La salida de Pilot Talk I y II convierte su legado en excelente. Address, con Stalley, sirvió para hacer notorio a este último, y es un auténtico himno a cómo el dinero y la fama puede también no cambiar a las personas. Un alegato a los orígenes. Michael Knight cuenta con uno de los mejores estribillos, y también más simples, de toda la carrera de Spitta. Life Under the Scope nos enseña a un Curren$y rabioso con los medios y escupiendo barras al más alto nivel. The Hangover nos trae a dos artistas cantándole a la vida naÏve, Audio Dope II, Famous, Hold On… el nivel de estos discos es sobresaliente. Verdaderamente no son LPs que cuenten con un gran trasfondo. No nos relatan ninguna historia y no tienen mayor razón de ser que el propio Curren$y haciendo lo que mejor sabe: rapear, y rapear a un altísimo nivel. Las temáticas son las mismas que veremos a lo largo de los años, y habrá a quien le aburra, pero del mismo modo que podemos aguantar a Pusha-T hablando de tráfico de drogas durante cientos de canciones, podemos aguantar a Spitta hablar sobre zapatillas, Chevys, marihuana y bad bitches, aunque no compartamos su estilo de vida.

Ventas: Quizás la piedra de toque continua en su carrera, ni de lejos cercanas a otros ejemplos. Las del Pilot Talk están actualmente en torno a las 30.000 unidades, y las del Pilot Talk II no son mejores. Para que nos hagamos una idea, gente como Drake, Kanye o Minaj pasan de las 200.000. O lo que es lo mismo: Curren$y es un gran artista, pero nunca será un gran artista comercial.

Aunque los Pilot Talk fueron las obras más representativas de Curren$y, entre 2008 y 2010 su producción musical fue hiperactiva. Y entre ella, encontramos una mixtape que, al igual que estos dos LPS, es ejemplificante. Hablamos de “How Fly”, junto a Wiz Khalifa. Entender donde estuvieron uno y otro, y entender donde están uno y otro, es entender el camino que ha llevado Curren$y en esto que llamamos rap.

En el momento de publicar “How Fly”, Curren$y y Wiz Khalifa venían de situaciones parecidas, que no iguales. Los dos habían tenido contacto con el lado mainstream (el de Pittsburgh ya gozaba de una fama considerable anteriormente, Spitta formando parte de los sellos más míticos de NO), los dos contaban con una imaginario en sus letras similares, tenían muy buena sintonía, gusto por los coches e incluso a la hora de rapear había similitudes. Claro que en el caso de Wiz, muchas eran heredadas de su “hermano mayor”. Sin embargo, hoy, Khalifa es una caricatura de lo que fue en su momento, casado con Amber Rose y un estado físico que por momentos podríamos considerar decrépito, y Spitta sigue haciendo lo mismo: lo que le viene en gana. Eso sí, el primero con mucho más dinero en su cuenta corriente.

Más allá de lo que pueda parecer, la idea de Curren$y como sinónimo de autenticidad, no se limita la hecho de “no venderse” (podríamos abrir otro debate sobre lo que supone no venderse), a seguir con sus mismas ideas y ya. En el período comprendido entre 2010 y hoy, ha seguido publicando trabajos con un aceptable nivel, regalando hits y tomando decisiones empresariales, más o menos acertadas, pero que demuestran que hay algo más. Por ejemplo, su alianza con Bittorrent.

En una época en la que las discográficas intentan matar moscas a cañonazos y acabar con Internet, demonizando a los usuarios y atacando molinos de viento, Curren$y se ha aliado con el enemigo. Mientras que “Yeezus” usaba la antipromoción, y “Magna Carta Holy Grail” salía junto a una de las marcas de tecnología más grandes del mundo, Jet Life cogía un poco de una estrategia, un poco de otra, y se marcaba lo impensable: el Red Eye Project. A través de Bittorent los usuarios pueden descargarse la mixtape, acceder a un documental o comprar entradas para los conciertos, en un movimiento muy similar a los ya comentados, pero anti-comercial en su concepción.

2013 ha sido el año en que las posturas en el hiphop se han radicalizado. La fuerte explosión del EDM en Norteamérica, ha permitido que corrientes como el trap estén en boga, con lo que ello implica. El mensaje se ha simplificado, los temas se han radicalizado, la música se ha electrificado y el rap se ha viralizado. Ahora, si no tienes 20 millones de visitas en YouTube, si no rimas las mismas palabras una y otra vez y hablas sobre dinero y disparar, pareces estar fuera del radar. Y es un poco lo que le he pasado a Curren$y, siempre fuera del círculo predominante en ese momento.

Esto no implica que en los últimos tres años tengamos material suyo para dar o regalar, o ejemplos de lo que es capaz de hacer. Por ejemplo, Twistin Stank, remix de Hard in the paint, en el que demuestra en cinco minutos de lo que es capaz, siendo una de sus canciones más completas y en la que da una auténtica lección de lo que debe ser el rap.

En lo relativo a su discografía, si tenemos que seleccionar un lanzamiento de los últimos tiempos, podemos quedarnos con “The Stoned Immaculate” (Jet Life/Warner Bros, 2012), que sin suponer un cambio exagerado respecto a los argumentos que suele ofrecer, ha supuesto uno de sus discos más completos, más pensados y con mejores resultados comerciales. Por no hablar de las colaboraciones, a destacar quizás la presencia de Pharrell…

Para 2013 está previsto que podamos disfrutar de la tercera parte de la trilogía Pilot Talk. ¿Qué podremos esperar? Seguramente lo mismo. Lo cual no significa nada negativo. Con más de una década en activo, con el respeto de todo tipo de nombres, con un ojo clínico e intuitivo para los negocios de esta industria, lo raro sería esperar poco de Curren$y.