Nas & Damian Marley, tu nexo con África

 

Nas Damian Marley Distant Relatives review (3)

Nas & Damian Marley – Distant Relatives

(2010 – Def Jam / Universal Republic )

 

Todo comenzó en 2005 con Road to Zion, la memorable colaboración de Nas en el disco de Damian Marley, “Welcome to jamrock”, donde quedó demostrada la química musical que existe entre ambos.

Aprovechando la celebración de la gala de los premios Grammy del 2009, Nas anunció la publicación de un disco a medias entre él y Damian Marley. Debo admitir que, al conocer la noticia, mi corazón se dividió en dos. Una mitad recordaba la calidad del mítico Road to Zion y apostaba por un gran trabajo. La otra temía una simple maniobra comercial de dos grandes en su género, con un disco rozando los límites del mainstream como triste resultado.

 

Por suerte mi parte negativa estaba equivocada, y en mayo del 2010, descubrí que “Distant Relatives” es una obra cocinada a fuego lento durante dos años, brindándonos el brillante rencuentro de dos universos musicales tan distintos en la forma y tan parecidos en el fondo: el reggae y el rap. Parece ser que la iniciativa llegó por parte de Nas en forma de llamada telefónica a Damian. La idea inicial era sacar un par de temas juntos como proyecto solidario, pero la conexión y las sensaciones fueron tales que terminaron componiendo un disco completo.

Distant Relatives es lo que vemos: Nas a la izquierda, el rey de Queens, el hijo del músico de jazz Olu Dara, el hombre que nos tuvo a sus pies con “Illmatic”, ese que nunca sabes cuando te va a dar la de cal o la de arena, pero al que ninguno podemos negar su talento innato en el micro.

Distant Relatives es Damian Marley a la derecha, un alma de Kingston, el hijo pequeño del legendario Bob Marley, el autor del grandísimo Welcome to Jamrock, el hombre que renueva el reggae a cada paso y que se compromete con el mundo a través de su música.

Pero por encima de ellos, Distant Relatives es África. Es el estandarte de un mensaje consciente y solidario. Es una fusión más allá de lo musical de dos genios. Distant Relatives sabe a reggae, a aquel rap de denuncia, sabe a música africana, a cantos y tambores tribales. Distant Relatives es el nexo entre tú y África, te adentrarás en ella aunque te encuentres a miles de kilómetros del continente.

Acorde con el mensaje social del disco, parte de los beneficios obtenidos se han destinado a la construcción de escuelas en el Congo. Así que si una vez escuchado te ha convencido como a mí, aquí tienes una razón adicional para realizar tu compra. (Posiblemente otra parte de las ganancias irá a parar al armario de Kelis, ya que ella y Nas decidieron divorciarse durante la grabación del disco, como se deja ver en Strong will continue.)

Personalmente me encanta el resultado obtenido por Nas y Damian mediante esta fusión étnica del reggae y el hip hop. Siempre he sido amante de esos temas de rap donde colabora algún cantante de reggae o de esos grupos que cuentan con algún miembro capaz de integrar ese toque ragga pero, no os voy a engañar, Distant Relatives no tiene nada que ver con Da Bush Babees o Poor Righteous Teachers, esto es otro rollo.

Las producciones del disco corren a cargo de Damian, con la participación ocasional de su hermano Stephen Marley, inyectando al disco unos ritmos muy versátiles aunque, inevitablemente, más cercanos al reggae que al rap, a excepción de Patience con un bombo-clap mucho más propio del hip hop. Pero cuidado, no cometas el error de imaginarte a un Nas perdido en un mar de riddims, el de Queens se desenvuelve de una manera envidiable y eso que muchos creíamos que este MC ya no iba sorprendernos (aunque no por falta de capacidad). Ambos forman un binomio que encaja perfectamente, manteniendo un gran nivel tanto conjunta como individualmente, haciendo gala de una complicidad magistral, sólo alcanzable para aquellos que llevan siendo pareja musical toda su vida.

Todos los temas del disco son portadores de un mensaje consciente abordando diversos temas de manera precisa en cada track: amistad, religión, educación, política… sin caer en estereotipos, sin pretender dar lecciones, sin adentrarse en una espiral moralista. Difunden sus pensamientos de una forma positiva y esperanzadora. Distant Relatives es la banda sonora del cambio.

Abre As we enter, con Nas y Damian fluyendo sucesivamente sobre el ritmo más frenético del disco, de estructuras más afines al rap y con un sample del etíope Mulatu Astatke. De hecho, todo el álbum está lleno de referencias y guiños musicales a sonidos africanos. (Esa presentación de Nas  “I got the guns” y Marley “I got the ganja” es la risa.)

En mi opinión, pero dejando claro que los trece temas del álbum son de gran calidad, destacaría:

  • Tribes at War, te traslada a África desde el primer segundo. Subido a unos tambores de cualquier tribu de la África profunda, puedes observar como la humanidad se derrumba debido a  los conflictos internos de naciones, odios entre bandas, entre familias, peleas de barrio, es decir, cruzadas libradas a todos los niveles causando la disgregación del continente y el asentamiento de la guerra en nuestras mentes. Colabora, a un nivel excelente, el mc de origen Somalí K’naan (conocido por todos por ser el autor del himno del mundial de fútbol de 2010, sí, ese que destrozó nuestro amigo Bisbal). “It’s me against my brother, then we point a Kalashnikov and kill one another.”

 

 

 

  • Leaders, junto a otra voz de la saga Marley, Stephen. Una carta de reflexión dirigida a aquellos que manejan los hilos del mundo. Su punto de vista, el modo en el que ellos creen que deberían ejercer el poder apelando a su consciencia. La instrumental crea lentamente el ambiente que necesita el contenido del tema. “This one’s for all the leaders, Let’s all change the world.”
  •  Friends, con un comienzo espectacular a base de cantos tribales para envolverte en un corte muy reggae. Es un código ético, las normas no escritas entre los amigos. “Your real friend won’t run in war.” “Real friend don’t change.”
  • Patience, el más espiritual del trabajo como puedes intuir nada más escuchar los cantos que lo introducen comandados por las voces de Amadou & Mariam. El más profundo líricamente, con una instrumental que te invita a meditar sobre el conocimiento ancestral, actual y futuro, un paseo por la historia de la religión, una filosofía de vida para abrir los ojos a los errores. Presta atención a las palabras de Nas y Damian y reflexiona porque aún estamos a tiempo de ser mejores. Sabali.

 

 

No puedo dejar de mencionar a Nah Mean, por ser el track banger del disco. Dispear con su juego de palabras entre Despair (desesperación) y “This Spear” (esta lanza) donde habla de la desigualdades entre las clases sociales, un llamamiento a usar la mente como lanza para cambiar el mundo y Land of Promise con Dennis Brown, versionando su Promised Land dónde imaginan África como si fuera América.

 

 

El tema que menos encaja, para mi gusto, es My Generation, y sorprendentemente no tiene nada que ver con que aparezca Lil Wayne. No quiero decir con esto que sea un mal tema (de hecho hay mucha gente que lo elogia). Mi aversión quizá se deba al recuerdo del famoso I can de Nas, que me aflora al escucharlo y es un tema que detesto y tengo aborrecido. Pero a  My Generation lo salva la gran voz de Joss Stone y la positividad que transmite.

El álbum termina con Africa Must wake up, y un mensaje esperanzador.

“Ayer éramos reyes, ¿puedes explicárselo a los jóvenes?”

 

NOTA: Existe un bonus track: Ancient people feat Junior Read. Es un tema que salió en la edición digital de Itunes, aunque en la edición en vinilo también está incluido – al menos en la que yo compré -. Y por último comentar que en Youtube están prácticamente todos los temas con subtítulos en castellano, ahí lo dejo, merece la pena entender bien las letras.

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