La Sonidería, música del mundo

 

La Sonidería – Los Muertto’s de la Música

(2006 – Autoeditado)

Seguimos con la dinámica de bolos condicionando entradas. Este sábado Madrid vuelve a tener evento relevante, y volvemos a contextualizarlo. Parte del show corre a cargo del mc de Badajoz Isayah Thomas acompañado del clásico dj de Torrejón Big Falanges. La mayoría de vosotros habréis escuchado “Alturas”, el último trabajo de Isayah lanzado en 2012 por Heavy Weights, así que para los que no hayan profundizado en su carrera, revisamos “Los Muertto’s de la Música”, el trabajo de La Sonidería, su proyecto junto al productor gaditano A.G.Q.

Ya hemos tratado por aquí los buenos resultados que dan los binomios mc & beatmaker cuando consisten en algo más que estrategias de marketing. Las personalidades (musicales) de Isayah y AGQ son similares en el fondo (libertad, fluidez, versatilidad…), y aparentemente podrían ser distintas en las formas (¿un tío con acento de Badajoz y tan alejado mentalmente del urbanismo rapeando ritmos con Detroit flavor?), pero compatibilizan de una forma en que acaban mezclando sus similitudes y diferencias hasta fusionarse en un concepto indefinible gracias a que mama de todas las fuentes. Por parte de A.G.Q. tenemos esa mezcla de muestras y sintes, esa influencia desde el jazz clásico hasta su revisión por beatmakers japoneses, de la música popular de raíz hispana de distintos países hasta el tribalismo, de los pads desgastados de Dilla a la electrónica de los antros underground berlineses. Isayah por su parte, es indefinible tanto en letras como en estilo. Desde el espiritualismo a la ansiedad; desde clásicas escenas de consumidores “Hoy dedico estos destellos al que se ha comío el marrón cuando el yeyo era de tos” a barras peculiares de la contracultura y la lucha social “Y tú sólo eres punky porque ahora te mudas a otro antro, por odiar al papa y la mama porque ves en él y ella el monstruo “; del respeto a los seres a lo merecido que tienen algunos estar muertos; del desamor al sexo o el sencillo ideal de belleza;  de la humildad a la competición; de la excepcionalidad a la situación más rutinaria de la vida “Salgo por la mañana y saludo a to’ Dios, a la poli no, la policía me tiene ganas, preferiría que ojalá que la Yoli o la Ana”. Ambos comparten esa personalidad creativa que coge porciones de las distintas parcelas de la vida y el pensamiento y las mezclan, quizá de ahí sean “Los Muertto’s de la Música”, como desvinculándose de la necesidad de etiquetar, de componer, de estructurar, de definir. Sólo libertad. Sólo fluidez. Como en Es To Personal, un ritmo aparentemente soso con una muestra repetida al modo de textura, que poco a poco va creciendo con los acompañamientos del sintetizador. Paro en el rapeo, sample vocal, scratches, siguen volando los sintes de la instrumental, cinco barras, sigue corriendo el ritmo esta vez con otro sinte más, e Isayah entra a la vez que un piano, cuatro barras, silencio de Isayah, entrada de nuevo y siguen entrando capas, más samples vocales de otros cortes… Fluidez, libertad, y por si no estabas contento otro sinte y scratches melódicos.

“Los Muertto’s de la Música” es una recopilación de cortes grabados entre 2005 y 2007, por lo que el contraste entre estilos y conceptos es constante. Isayah no hará las delicias de aquellos que buscan gente excepcional rapeando, no hará las delicias de los gángsters (ni de los dealers, ni de los que sueñan con vender un par de pollos), ni de los nostálgicos, ni de los hippies, ni de los mochileros, ni de los místicos… Isayah contacta con la gente normal, con los que divagamos mentalmente buscando enfoques y puntos de vista que amplíen nuestra comprensión, los que pisamos el suelo gris de baldosines destrozados por la historia con nuestra mente absorbiendo experiencias para aprender, contacta con el resto de Cityzen, no con los citizens. Por su parte, A.G.Q. hará las delicias de los que amen la música, sin distinción. En el tercer corte, Help Me, nos empieza a introducir en su concepto del jazz. Una percusión aparentemente simple (ojito con cómo mete el charles) y un sample que se sostiene sobre la sensibilidad del piano y un constante añadido de capas de forma disimulada para dejar fluir a Isayah. El corte empalma a la perfección con Nocturno, de hecho, contiene el mismo sample del piano que Help Me aunque en este caso sólo sirve para acompañar al sinte principal. “Los pobres, porque dan pena, no porque no tengan pana, tienen una cortina delante la persiana, normal que no vean náh. Os queda tiempo observando lo de dentro, yo esto lo saco dentro una semana”, a ese tipo de fluidez natural me refería con Isayah, la misma que en I II (la cual aún dudo de si está improvisada o no). Esa forma de enlazar conceptos y distintas connotaciones de una misma palabra para ligar ideas, como si improvisara, aunque reniegue de ello durante prácticamente todo el trabajo. El jazz también está muy presente la hipnótica Llmmlm Represent, o en Tinta sf, donde de nuevo Kino tira de nuevo percusión sencilla, piano, sample vocal de jazzsinger, y unos scratches con trompeta muy a la vieja usanza.

Otra de las influencias claras de ambos, como no podría ser de otra forma, es la música española y todos los estilos a los que está influenció (y viceversa). Esa cercanía a la tierra (no entendida como propiedad del hombre o patria) se deja ver en Caracoles, en Hipócrita, o en Aka Junkie Parkins con beat de Dejota Sre. No sé si es coincidencia o no, pero a mí me parecen las canciones más viejas del disco, quizá porque me suenen más cercanas al rap que se estuvo haciendo durante cierto tiempo en España, y menos alejado de otras tendencias más electrónicas e internacionales en los beats. Estas influencias foráneas empiezan a notarse en Terreto, desde el cambio de la melodía después de la introducción, hasta los efectos vocales que introducen en los coros de Isayah. La misma línea sigue Goodmornin, una auténtica lección de cómo introducir muestras para construir un tema. Un sinte agudo acompañado por el pellizco de un vinilo (cómo dando a entender que A.G.Q. no entiende de estilos), entra un ritmo simple pero duro, y a Isayah le acompaña en la entrada un sinte grave que habría que se disfruta más cuanto más lejos se alejan tus altavoces del clásico multimedia barato. Por los sintes van volando diversas muestras árabes, tanto voces como cuerdas, mientras Isayah fluye sin entender de estructuras bombo-caja “Tú me arrimas fiebre, triste. Yo no pedí que compres, yo vendo y lloviendo viniste, yo vendo y lloviendo viniste”. Cierre con una voz que recuerda a Paid in Full o a la que usa Dj Quik en Addictive de Truth Hurts & Rakim, y cierre con scratches. La falta de orden que comentábamos en la introducción también se deja ver en el principio de Po Ético, con A.G.Q. jugando con el sinte hasta para de nuevo establecer esa simbiosis entre la música electrónica y la arábica. Le sigue Xplorando, otra composición de sintes atmosféricos y duros, también con Isayah fluyendo sobre el ritmo sin estructura fija (sin especial atención a la batería, cortes en los párrafos y ausencia de estribillos) y de nuevo finalizando tema rascando plástidcos y poniendo a trabajar las agujas. La última muestra electrónica del disco está en Schui xing ri cheng office partner. Una percusión claramente programada y un órgano al que Kino va añadiendo capas y capas sumando tensión al corte mientras el rapeo de Isayah avanza. El trabajo lo cierra Outro Llmmlm, con Isayah de nuevo fluyendo sobre el jazz de A.G.Q., aunque esta vez alejándose más del tono clásico y añadiéndole sintetizadores que la dan cierto aire nu-jazz.

Así son los muertos de la música. Gente sin clichés, sin patrones, sin cánones… Sonando con y por libertad, sin necesidad de atender a lo establecido o a lo que se supone debe ser (algo muy dado en el rap) la música. ¿Quieres alguan prueba más? Pínchate el skit que completa Nocturno. Disfruta de un par de acordes, percusiones improvisadas, una flauta que suena a Honner de colegio, bolsas de pipas, un Clipper dando luz, y el disfrute de poder crear, porque tienes la capacidad y la imaginación para hacerlo, y no porque “así se debe crear”.

Isayah Thomas suena en

AGQ suena en