Jazz Voyages X: OG Standard’s: Body And Soul (1930 Johnny Green)

Johnny Green

Las siguientes paradas de nuestro viaje nos llevarán a profundizar en la figura del batería Max Roach, encargado de tal instrumento en los discos que hemos revisado: “Jazz At Massey Hall” de The Quintet y “Money Jungle” a trío junto a Duke Ellington y Charles Mingus. Pero antes de meternos en su vida y obra, ampliamos nuestra lista de referencias jazzísticas añadiendo las figuras Johnny Green y Paul Whiteman, para hablar de una composición tan clásica como inmortal en la historia del jazz. Probablemente el número 1 de los estándares, en dura competencia con Summertime, Body And Soul.

Body And Soul – 1930 – Paul Whiteman Orchestra

Como habréis deducido del título, la composición es de Johnny Green, lo que habrá despertado en muchos la primera pregunta a la que queremos dar respuesta, ¿quién carajo es Johnny Green? Es un compositor y arreglista estadounidense, que debido a que no se prodigó como músico, siempre se mantuvo en segundo plano en la historia del jazz a pesar de firmar y arreglar composiciones que luego tocaron Barney Bigard, Benny Goodman, Duke Ellington, Sinatra, Charlie Parker, Louis Armstrong, Coleman Hawkins, Thelonious Monk, Sun Ra, Miles Davis… y podríamos seguir así hasta repasar prácticamente todas las figuras claves en el desarrollo del jazz, y algunas de las que mantienen el legado. No vamos a hablar de su vida, pero si es necesario mencionar algunos detalles para comprender lo mágico de Body And Soul.

Johnny Green era hijo de un constructor de cierto prestigio en Nueva York y, al igual que muchos de los músicos de la época, la pasión por la música le llego por sus padres, ambos tocaban el piano. Más tarde se licenció en Harvard dónde estudió económicas, para después convertirse en corredor de bolsa, mientras que de forma paralela hacía de arreglista para algunas instituciones musicales de la universidad como la banda militar.

Gertrude Lawrence

Johnny era un apasionado de la música, y esta le llevó a trabajar a Londres como compositor. Una vez establecido allí, la actriz Gertrude Lawrence le hizo un encargo. Johnny iba contrarreloj, cogió unos apuntes de otras composiciones viejas y trabajo sobre ellas hasta obtener la composición. Él mismo, cuando le preguntaban si en aquel momento era consciente del gran éxito que estaba componiendo, contestaba: no, lo único que sabía era que tenía que tener la composición lista para el miércoles. La canción se registró, y poco después se añadió la letra, compuesta por algunos colaboradores habituales: Edward Heyman, Robert Sour y Frank Eyton.

Gertrude cantó la canción por la radio británica, y pronto algunos músicos que la escucharon hicieron nuevas emisiones y grabaciones de estudio versionándola, a pesar de que al principio fue muy criticada porque entregarse en alma a otra persona es muy religioso, lo dicta El Señor, pero eso de entregarse en cuerpo… Podría ser cosa del diablo, pero dejemos de lado los prejuicios eclesiásticos y volvamos a la música. Bert Ambrose, uno de los responsables de que Johnny viajara a Londres, se encargó de introducirla en el circuito radiofónico, y el director de orquesta Jack Hylton el primero en grabarlo en estudio. A él le siguieron inmediatamente otros músicos como el propio Ambrose, la vocalista Elsie Carlisle o un pianista amigo de Johnny, Carroll Gibbons.

En verano de 1930 Green decide exportar la composición a Estados Unidos y en octubre la registran, con ligeros cambios en la letra. La original no la he encontrado, pero la primera adaptación, y digo la primera porque en sucesivas versiones como la de Billie Holiday, Frank Sinatra o Ella Fitzgerald hay más variaciones, parece ser que es la siguiente, que es la que cantó Jack Fulton en la versión de la orquesta de Paul Whiteman:

My days have grown so lonely
For I have lost my one and only
My pride has been humbled
But I’m yours body and soul

I was a mere sensation
My house of cards had no foundation
Although it has tumbled
I still am yours body and soul

What lies before me, the future is stormy
And winter that’s grey and old
Unless there’s magic
The end will be tragic
And echo the tale that’s been told so often
My life revolves without him
What earthly good am I without him?
My castle has crumbled
But I am yours body and soul

Una vez en Estados Unidos, la composición y su letra no tardaron en encandilar a algunos de los músicos de jazz. Por hablar de los más conocidos, Louis Armstrong mismamente la grabó el mismo año de su composición (aunque luego lo lanzara dos años después), pero estamos hablando todavía de una América mayoritariamente blanca en cuanto a cultura, no necesariamente en cuanto a población. Seguramente, aunque fueran lanzadas ambas grabaciones el mismo año, seguiría atribuyéndosele el mérito a esta versión de la orquesta de Paul Whiteman. Pero los hechos son los que son, así que antes de que su carrera se viera dinamitada por el estallido del swing, dio a conocer al a sociedad estadounidense Body And Soul. El 11 de Octubre de 1930 la canción entraba en las listas de éxitos, y en tan sólo seis semanas se situaba como número 1, puede que con la influencia de una sociedad estadounidense menos prejuiciosa que la europea. Desde entonces, Body And Soul se convirtió en una de las composiciones jazzísticas más versionadas de la historia, si no la que más.

Paul Whiteman a la izquierda y Jack Fulton a la derecha

Mención especial merece también Coleman Hawkins, quién contribuyó a que se implantara como repertorio entre los músicos de viento metal gracias a la gran improvisación que hizo, curiosamente, justo nueve años después de que entrara en las listas por primera vez. El propio Coleman declararía años después –hasta el público de a pie se vuelve loco con ella. Es el primer y único tema que conozco que gusta por igual a los profanos y a la gente del mundillo, y no sé por qué ni cómo. Desde entonces no he vuelto a molestarme en oírla.

Body And Soul – 1956 – Max Roach

En el fondo relacionar esto con Max Roach tiene algo de trampa. En este corte extraído de su disco “+4” (1956 – EmArcy) los que realmente brillan son el resto de músicos, ya que todos construyen melodías sobre la base de Body And Soul. Empieza un joven Sonny Rollins que parece heredar la sensibilidad de Hawkins, y tras él Kenny Dorham hace lo propio a la trompeta y Ray Bryant al piano. Cada uno reinterpreta a su manera el clásico de Johnny Green, entregándose en cuerpo y alma a la composición. Sonny parece más nostálgico, Kenny algo más esperanzador, y Ray Bryant mezcla ambos sentimientos apoyado únicamente sobre el bombo y los platillos de Max y el contrabajo de George Morrow. Éste es el siguiente en lucirse, darás al repeat seguro si como yo eres amante de los contrabajos, y después Max Roach recurre a otra de las características que ha hecho de Body And Soul el estándar que es, el cambio de tempo. El encargo de cerrar el tema es el mismo que lo abre, Sonny Rollins luciéndose.

¿Dónde está el secreto de Body And Soul? Cómo una melodía compuesta a contrarreloj, por un corredor de bolsa blanco, por demanda de una actriz británica, ¿pudo calar, y seguirá calando, tan profundo en los músicos de jazz durante ocho décadas? Según algunos expertos la diferencia es que Body And Soul parece más una composición popular con arreglos jazzísticos, que un corte de jazz que se popularizó. La melodía no es complicada pero tiene una fuerza arrolladora (seguramente te sorprendas silbándola mañana o pasado si estás leyendo esto) y eso es lo que quizá también hace que numerosos artistas la sigan tocando, porque les da facilidad para construir sobre ella. Por poner un ejemplo extremo, el pianista Art Tatum grabó en menos treinta, más de veinte versiones distintas. Ya reincidiremos en otras versiones en un futuro, de momento, podéis investigar por vuestra cuenta, porque material hay de sobra.