Goodbye Wu-Tang

THE END

Se acabó. Fin. Hemos llegado al final de nuestro primer monográfico, de nuestra primera semana dedicada exclusivamente a un contenido en especial. La vida no para en Crypta y mañana ya podréis disfrutar de nuevas entradas y nuevos contenidos, manteniendo el nivel y con alguna sorpresa internacional. Así funciona un medio como Internet y el sistema de consumo continuo en el que habitamos. La vida no para, sí, pero es momento de hacer reflexiones. A pesar de llevar ya siete meses con vosotros, esta semana se ha sentido como el debut. Los mismos nervios, las mismas sensaciones de responsabilidad y el mismo orgullo. Con el monográfico nos hemos acercado a lo que, hace ya casi dos años, visualizamos en aquellos intercambios vibrantes de correos e ideas que nos gustaría que fuera Crypta. Aún nos queda, pero este paso es un paso muy importante para saber dónde estamos, qué podemos dar de nosotros y hasta dónde podemos llegar. Ahora es momento de sacar conclusiones sobre esta semana que hemos pasado con vosotros. Este primer monográfico nos ha servido de muchas cosas. A nivel interno nos ha exigido más a cada miembro del staff, incluso aquellos que no han aparecido, han colaborado y puesto su granito de arena para que esto saliera adelante. Nos ha servido para entender y mejorar nuestras formas de organización. Nos ha servido para tener una visión global de un objetivo y de un contenido, qué queremos y qué podemos ofrecer a partir de ese contenido. Nos ha servido para mantenernos más concentrados que nunca: hemos focalizado toda nuestra atención hacia un solo objetivo y creemos que se ha notado en el resultado final. En cuanto al nivel externo, nos ha servido principalmente para confirmar el apoyo que tenemos de nuestros seguidores y su capacidad de crecer y madurar con nosotros. El amor que nos habéis mostrado esta semana es impagable e incomparable. Con el monográfico, el feedback por parte de los lectores ha dado un salto, un gran salto hacia adelante, justamente hacia donde queremos que se establezca nuestra relación con vosotros. Hacia el diálogo y el debate entre emisor y receptor sobre el mensaje, donde se elimine la comunicación unidireccional. En definitiva, hacia el intercambio. Ha sido una semana productiva, enriquecedora y muy positiva. A pesar del cansancio, del estrés, de las noches sin dormir, hemos acabamos la semana con más energía que con la que la empezamos. El esfuerzo tiene su recompensa.

No sabemos cuándo volveremos con un monográfico, ni tampoco el formato o el contenido. Sí que podemos confirmar que volveremos en cuanto el material y el nivel de los contenidos cumplan con nuestras exigencias. No antes. Tenemos muchas ideas sobre la mesa, muchas posibilidades (entre ellas, por supuesto, un segundo volumen dedicado a Wu-Tang) y lo más importante, tenemos a la gente adecuada detrás de todo ello. Los monográficos han venido para quedarse. Durante mucho tiempo hicimos del hype nuestra razón de ser. Ya no lo necesitamos. No necesitamos deciros que si tal o cuál. Lo hacemos. En Crypta no tenemos prisa ni nada nos apremia. Vamos paso a paso con vosotros, creciendo de forma lógica y de manera exponencial. Somos ambiciosos, pero humildes. No tenemos los medios de otros, tampoco nos importa. Nuestros objetivos son otros. Como el monográfico, hemos venido para quedarnos, y como Raekwon, hemos venido para establecer un nuevo estándar. Como lectores que también hemos sido y somos, este monográfico es la respuesta a muchas de nuestras peticiones, pero aún tenemos más. Sólo nos queda esperar que permanezcáis a nuestro lado durante todo el tiempo que dure este viaje.

Crypta Staff.

 

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