“Escalofrío en tu bullate” – Review de Griffi “Akay Lama en el funkarreo de 2015”

Griffi - Akay Lama en el funkarreo del 2015

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Griffi – Akay Lama en el funkarreo del 2015

(2000 · Avoid Records)

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Y llegó el 2015, una fecha fetiche para los que vieron la segunda entrega de Back to the future”, película donde Marty, Doc y Jennifer viajan en el DeLorean hasta el 21 de octubre de 2015. Ver la película hoy día es ver cómo de equivocados estábamos con el futuro en los años 80. Zapatillas y ropa adaptada al cuerpo de manera automática, coches y skates voladores, no han sido fieles a la realidad con el paso del tiempo.

En España, en la música y más concretamente en el rap, 2015 supone también una fecha fetiche pues se cumplen 15 años de un disco que evocaba el año en que nos encontramos y que llevaba por título “Akay Lama en el funkarreo del 2015”. Un disco por muchos factores especial y que encumbró a su creador Griffi (por cierto el malo de la película Back to the future II se llamaba Griffi, ¿coincidencia?) a lo más alto de los producers patrios.

Hacer una review de un disco que cuenta con 15 años, da al escritor y al lector una dimensión nueva, que no es otra que la de tener un espacio-tiempo lo suficientemente alejado del año de publicación (2000) como para dar una visión menos ingenua del objeto analizado. No quiero caer en el error de pensar, como algunos colegas, que la gran música forma parte del pasado y tampoco quiero caer en el error de adorar el disco por el halo vintage que desprende un disco pasado.

Así pues, intentaré hacer un back in the days de un disco que pretendía ser un back to the future, (que paradoja).

Si nos fijamos en la escena rap del año 2000, veremos una escena que ansiaba el dinero que movía la escena francesa y norteamericana, pero que apenas podía grabar un par de discos con calidad técnica (y por qué no decirlo con calidad artística). Ya se hablaba de boom y de que en un futuro no muy lejano la escena musical daría dinero como para dar de comer a una parte de su escena. Qué equivocados estábamos.

El disco Akay Lama en el funkarreo del 2015 sale por el sello Avoid, un sello “patata…” como definió en una entrevista Griffi “…pero necesario”. La escena no contaba con infraestructura y por ello no podremos encontrar videoclips, ni promo, ni tan siquiera entrevistas sobre el disco. A penas un par de medios se hicieron eco de uno de los discos más atemporales del rap patrio. El Sonar fue el único festival que dio la posibilidad de mostrar el material en directo, invitando para la edición 2001 a Griffi.

Ni siquiera estábamos habituados al formato disco-productor-rodeado de mc’s-con interludios, al menos en España. Dave Bee y sus dos “Comunicologías” ya habían visto la luz y J Mayuscula sacaría ese mismo año 2000 “Hombre negro soltero busca”, pero la escena adolecía de referencias en ese sentido.

Este disco fue la primera vez que Griffi nos fracturó la cadera, una de tantas. El disco anterior firmado con Juan Solo “Retorno al principio” estaba lleno de guitarras españolas y un sonido de fusión flamenca y rumba.

El futuro 2015 no podía sonar a flamenco, pero entonces ¿a qué?, pues a…. ¡¿Funk?! Cuando todos creían y encasillaban a Griffi en “el palo aflamencado”, se desmarca en el disco con claras alusiones, referencias y sonidos al Funk. Tratándose de un disco que aspiraba ser escuchado en el 2015, el funk podría hacernos pensar en un primer momento que no era el estilo futurista que todos hubiéramos imaginado. Sin embargo, no creo que estuviera tan desencaminado.

El P-Funk, es decir el funk más psicodélico en los ‘70 fue el estilo futurista por antonomasia en Norteamérica. Es cierto que en los 80 fue desbancado por el electro, pero Afrika Bambaata, Sun Ra o George Clinton habían dejado un testigo que sería recogido por Griffi para estructurar un estilo propio que tiene su origen en “Akay Lama…”.

Percusiones secas, sucias, a contratiempo salen de una MPC que pocos en España sabían manejar. Me aventuro a decir que la influencia musical, a parte de las mencionadas funkarreras clásicas, se centraban también en el estilo londinense del sello Ninja Tune. Es en Europa precisamente donde hacia esa época se torna a una búsqueda de sonidos funk calmados, elegantes pero sucios. Sin las florituras y el horterismo del P-Funk. Mucho más sobrio, mucho menos glam mucho más contundente al cuello.

El claro ejemplo sería el tema ‘Estoy hasta los huevos de oírte’ donde la música se mezcla con una conversación de la película “Reservoir Dogs” entre el Sr Amarillo y Joe en una de las escenas más míticas de la película, dando al track una atmósfera propia de las películas Blaxploitation, que tanto le deben a las bandas sonoras de artistas funk de la época. Ni que decir tiene que Quentin Tarantino fue el encargado de poner el género Blaxploitation de moda en los 90 con la citada “Reservoir Dogs” y más explícitamente en la película “Jackie Brown”.

Y hablando de cine Blaxploitation, qué decir del tema Os meto caña’, puro funk que bien podría haber sido un tema de la BSO de Black Caesar” o Black Shampoo” en una escena de tensión callejera. No solo de Ennio Morricone vive el cine. Y no solo de funk vive Griffi.

El Dub también tiene cabida, como se puede apreciar en el tema Rula el Blont’ que visto con el tiempo puede parecer la antesala de lo que un año después acabaría siendo el clásico y lisérgico “Quimera”, segundo disco del grupo Solo los Solo y catalogado por algunos (entre ellos yo y sin inmutarme) como mejor disco de rap en España.

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Entre todos estos condimentos solo falta el jazz, que con cuentagotas puede ser encontrado en el disco a poco que se escuchen arreglos y samples. Destaco el tema de indescifrable pronunciación junto a Mucho Muchacho ‘….Pt Pt Pt Ptatta’ donde encontramos a uno de los músicos que más hizo por el futurismo en la música, Herbie Hancock, en un tremendo sample del tema ‘Hidden Shadows’ perteneciente al disco “Sextant” liberado en 1973.

Marvilloso estribillo el que se marca en este track Mucho Muchacho, donde escupir en el micro nunca antes tomo tanta forma como aquí.

Por cierto, aún no he comentado nada de los Mc’s colaboradores. En este aspecto, no encontramos ninguna novedad. Todos y cada uno de ellos son catalanes y allegados a Griffi aunque no por allegados debemos pensar en baja calidad y conformismo. Todo lo contario. Barcelona vivía una enorme ebullición en el rap hacia el año 2000 y prueba de ello era la gran escena musical que tenía.

El tándem 7 Notas 7 Colores quizá representa como los que más esa escena y son por méritos propios los estandartes de la escena condal de finales del s.XX. Los dos Mc´s, el anteriormente citado Mucho Muchacho y Eddy La Sombra aportan un tema cada uno con un flow ‘Mami team, BCN’ que distaba mucho del estilo de rap practicado en otros sitios.

El desconocido grupo Fluidosónicos aportaron al disco un gran tema que escuchándolo hoy en día supone el más desfasado de todos los aparecidos en el disco. Sin que suene peyorativo, el track ‘Cataclismo’ suena al año 2000. Es quizá el tema por el que peor han pasado los años aunque en un disco sobresaliente como es “Akay Lama…” encontrar un tema de notable como este, hace que las comparaciones sean odiosas.

El palo R&B también está representado, no tanto instrumentalmente, sino líricamente con una también desconocida Gina en dos tracks donde destaca el tema ‘Debo encontrar’. Creo recordar que este fue uno de los primeros tracks R&B en castellano que debí escuchar. Los prejuicios hacia este genero eran muchos, sin embargo Griffi demostró no tener ningún prejuicio al respecto y demostró que Barcelona alimentada por su carácter vanguardista y cosmopolita, quizá, iba por delante en tendencias musicales al resto de la península.

No podía faltar Juan Solo, mitad de Solo los Solo con un tema pegadizo que contaba con dos versiones en el disco. Su título ‘Las lagrimas de tu madre’ te engancha desde el segundo uno. Un Juan Solo más melódico y con un flow menos rudo que en años atrás, empieza con este track a gestar su nuevo flow, mucho más del palorro y menos jondo. Creo que Griffi tiene gran parte de culpa en ello.

Si “el palo jondo” era abandonado por Juan Solo, el testigo lo cogería un jovencísimo y desconocido Payo Malo, que hasta ese momento solo había editado un maxi “Tropiezos y pasos” (1999) producido precisamente por su mentor Griffi.

Echo en falta ese deje charnego hoy día en los artistas catalanes. Me representaba mucho, y reflejaba artísticamente una realidad del cinturón obrero barcelonés que hoy día está completamente olvidada. Este tema sería el fiel reflejo del poder charnego con orgullo, representado en una música rap, que casa (o casaba) muy bien con la realidad de los barrios periféricos.

Payo Malo le debe mucho a este disco y un año después explotaría con su opera prima “Con tierra en los bolsillos” un clásico visto con 14 años de diferencia, con un sonido donde por supuesto participa Griffi aunque no es el único referente musical pues en el disco cobran más peso las producciones de Giro Er Nene.

Sin embargo el artista que a mi juicio refleja el estilo funk de Griffi en las rimas, el rapper cuyas rimas encajan perfectamente en el colchón sonoro de “Akay Lama…” no son ni las rimas de Mucho, ni de Eddie, ni de Payo, ni aún siquiera de Juan Solo. Ese estatus a mi juicio lo ocupa Tremendo Menda (hoy conocido como Tremendo).

Hubo un tiempo donde todos querían sonar como Tremendo, todos querían clavar las formas y el fondo de Tremendo, todos adoraban a Tremendo. Viéndolo con perspectiva lo tenía todo. Sonaba maduro, sonaba negro, tenía ese plus underground del que todavía no se ha prodigado y quemado en la escena y sobre todo tras esta aparición, se esperaba mucho de él.

Cuando escuchas ‘…Que la opera no acaba hasta que no canta la gorda’ sobre un ritmo entrecortado sabes que el track tiene algo especial. No hizo falta que pasaran años para resaltar las habilidades del Mc de Tarrasa. Desde el momento uno, todo el mundo estaba hablando de este desconocido Mc llamado a gustar a veteranos y noveles, a entendidos y profanos, a rappers y no rappers. La instrumental de Griffi está a la altura, suave, atmosférica, y en la línea vanguardista del disco.

¿Tiene este disco su reconocimiento merecido? ¿Sabrán las nuevas generaciones qué representó este disco? ¿Suena el 2015 a funkarreo? ¿Estábamos preparados los oídos españoles para escuchar en el año 2000 un disco como este?

Como siempre pasa, nunca sabremos la respuesta, ni siquiera 15 años después de su publicación. Parafraseando un tema del disco, si tras escuchar la obra sufriste un ‘Escalofrío en tu bullate’ puede que el objetivo del disco tomara forma en ese escalofrío Si aún no escuchaste este disco, puede que nunca hayas experimentado dicho efecto. Pruébalo y comprueba si tú también puedes sentir algo en tu bullate.

Texto por Ernest Krone

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