Entrevista a Kafes & Ochoa

Kafes Y Ochoa

Fotografías por Silvia de la Rosa.

DASAR: Por quién no sepa de cuándo venís… Carpe DM tuvo cierta repercusión en la época del repunte del hip-hop en España. ¿Entablasteis relación con algún sello? ¿Qué ha cambiado con respecto a ahora?

O: Ahí teníamos 24 o 25 años, te mandan a tocar por ahí y la gozas, pero igual ahora visto con perspectiva… al final es lo que eres y lo que te trae hasta este momento ¿no? Realmente estoy disfrutando mucho más ahora a mi bola con éste, haciendo cosas de vez en cuando y tocando dos veces al año… Como te que te da la sensación de que estás haciendo las cosas bien de verdad de una vez por todas. Antes éramos chavales como quién dice.

K: Había muchas opiniones y al final tirabas a dejarte llevar por lo que se está haciendo. Ahora meditamos lo que quieres hacer. Éste lleva un palo, éste otro, pero nosotros vamos a hacer lo que nos salga de los cojones con calma.

O: Yo dejarte llevar lo veía un error, pero de eso se aprende y al final buscas una identidad propia. La sensación ésta de ahora hago las cosas bien, me gusta lo que hago, no me arrepiento de cosas, no oigo canciones de hace tres años y me dan asco… ¿sabes? [Risas]. Respecto a los sellos sí que nos tentaron de algún sitio, y al final nos vino a fichar un pibe que llevaba un sello, Mari Nakome, que al final era el dueño de todos los sellos… Sacaron a Chinatown, sacaron a Bako…

K: Eso fue igual lo que nos dio confianza. Chinatown es un grupo serio, se ha metido con este sello… Mola, porque igual otros grupos que había sacado no le seguíamos mucho el rollo.

O: Aquello fue superpeliculero. El tío vino de Madrid a Logroño, nos invitó a comer en un pedazo de restaurante, firmamos el contrato allá… Y al final lo que pasó, que por niñatos y flipaos nos la metieron doblada. El tío estaba en la quiebra, firmamos por un maxi y un disco. El maxi lo teníamos ya preparado, de hecho estaban los temas grabados. Íbamos a grabar donde el Rumba y hasta dos veces, un día antes de ir a grabar nos echó para atrás un tema de panoja. El tío no nos cogía el teléfono, había desaparecido, no nos daba la carta de libertad… No nos dejaba tirar ni para alante ni para atrás. No podías hacer nada como grupo porque si no le pertenecía a él, pero tampoco te daba la libertad, tenía ahí siempre el por si acaso.

K: Igual si hubiéramos sacado algo no hubiera pasado nada, pero como teníamos ese contrato de chavales de 22 años, pues de repente te acojonan y piensas que si sacas algo te la preparan.

O: Estuvimos hasta en abogados mirando el contrato. Y al final eso nos fue desmotivando un poco, pasaron otra serie de cosas del plano personal, nada de mal rollo. No fue decir –dejamos el grupo, poco a poco se fue disolviendo la historia hasta que volvimos a arrancar.

K: Hasta que empezamos a hacer cosas cada uno por su cuenta pasó bastante tiempo.

O: Fue una época un poco negra.

K: El tío nos hizo una putada realmente. Luego lo piensas y, a nivel ya como carrera personal, musical, llámalo como quieras, dices igual te han hecho un favor y agradecemos esa putada que nos hizo de no haber subido tan rápido a grabar un disco. Igual es un disco que lo escuchas ahora y dices –joder se nota que está hecho con demasiada prisa. Sobre el papel es una putada, en la práctica nos hizo un favor.

O: ¿Te tienes que pegar la hostia para espabilar? Pues mira, el ejemplo más claro. La carta de libertad la conseguimos por Soply de Gamberros. Yo tenía trato con él, le comenté la situación y lo arregló él. No sé, al final es lo que te hace reafirmarte en que si quieres hacer cosas hazlas tú tío. El hip-hop es do it yourself, de la nada sacar algo. Eso ha sido siempre. Peña que tiene inquietudes artísticas, no las puede sacar por ningún lado, pues las saca como puede. Si no tengo lienzos y acrílicos pues pinto con un spray de pintura de coche en la pared, si no tengo para clases de ballet y enseñanza artística pues me tiro en la calle. Esto es igual, entonces te ayuda a decir, vale es que estoy haciendo esto. Esto es el háztelo tú mismo y desde entonces lo hemos hecho así y es hasta más satisfactorio.

O: También quiero puntualizar que en esos años saqué la movida de Soultime con Gris Materia de El Cerebro y eso sí me mola. Eso me sigue molando y eso no fue tan negro.

Kafes y Ochoa

D: Tras aquel tiempo turbio, volvisteis a ver la luz con una formación muy parecida y bajo el nombre de LG FINEST. ¿Qué podéis decir de ello?

O: Ahora tampoco me gusta especialmente ese disco, pero sí, fue el punto de inflexión.

K: Nos costó reestructurar un poco. Los que seguíamos haciendo música dijimos vamos a hacer un disco, lo sacamos con otro nombre y partimos desde cero. Pero hasta que sacamos ese disco pasaron tres o cuatro años en los que nos costó volver a coger ideas… De hecho lo que dice Ochoa que no le gusta el disco es porque no tiene un sonido compacto.

O: Pero bueno nos vino bien para centrarnos. Ahora el resto del grupo están ‘retirados’, y éste y yo que somos más activos y nuestro grupo de colegas son los mismos… pues ahora tenemos ganas de hacer cosas.

K: De hecho tú “Back to Basics” salió un mes después. Incluso dentro de nosotros, él es el más activo y su talento tiene que explotarlo.

O: Yo soy un culo inquieto [Risas]. E igual en un tiempo no produzco, sólo sampleo, pero luego me pongo y no paro.

D: Es curioso que en ese trabajo rapeas con una generación que es digamos en cierta parte posterior. Salen El$$o Rodríguez, ChicoEs3, G. Fernández…

O: Yo a El$$o es que le conozco desde hace mucho tiempo. En Bilbao, hay un garito, el Fever que aparte de dar conciertos, hay sesiones y he ido a pinchar un montón de veces. En la gente de Bilbao tengo verdaderos amigos. Las bases del “Baladas Heavys” que hay mías, igual son de dos años antes. Te quiero decir que le conozco desde hace mucho, y aparte de fliparme, en lo personal también me parece un puto diez. Cómo no voy a hacer cosas con un tío así… Y con Priteo y estos también tenía relación desde hace muchos años. Mi chica es de Santander, he parado mucho por allí y al Priteo y la UVE les conocemos de toda la puta vida. Pero lazos más estrechos como para hacer canciones ha venido ahora.

K: Sí porque cuando Carpe DM conocíamos a Chinatown y no pegaba mucho. No casábamos musicalmente. Ahora sí.

Dasar, Ochoa y Kafes

D: En el norte sois localizaciones más pequeñas y la infraestructura es distinta. Como crees que os cambia eso a vosotros que sois de Logroño con respecto a la gente de Madrid?

K: Una vez nos dijo el Kultama –es que ser rapero en una ciudad como Logroño o Bilbao, es más complicado que ser rapero en Madrid. Y eso me marcó, fue como, joder yo rapeo no porque sea una moda que vea raperos por la calle. Yo veía bakaletas y heavys, y los raperos éramos como un pequeño círculo. Y eso se ha dado en otras ciudades como Vitoria, Bilbao, Burgos, Irún… Y es la peña como nosotros, que ha ido creciendo siendo cuatro gatos y ahora 2015 pues…

O: Lo que es evidente es que es más paleto si lo quieres llamar así. Siempre te llega tarde, toda la información te llegaba tarde. Entonces se crea un micromundo de gente allí… También lo veo más romántico, porque como no había nada a tu alcance, cada vez que había algo era un acontecimiento y eso es lo que hace la unión. Porque si había una jam en Logroño, venían los de Vitoria, los de Burgos, los de Bilbao, y luego tú vas a otra movida en Santander y te los vuelves a encontrar. Era muy romántico porque estabas yendo y ya ibas pensando –me voy a encontrar al tal, me voy a encontrar al cual, ¡la vamos a liar!. Quedarte en casa de uno.. hay raperos de Vitoria que conocen a mi vieja ¿sabes?. Creabas vínculos que han acabado en amistades, y te lo hacen otras movidas.

K: Las amistades raperas siempre cascan [Risas].

D: ¿Cómo planteáis “Home Brewed”?

O: Tampoco pensamos nada. Lo bueno de la relación que tenemos es que como te decía antes somos amigos del día a día, y cuando nos juntamos con los colegas a tomar cañas nunca hablamos de rap. Las únicas veces que hablamos de rap es por wassap, tócate los cojones [Risas]. No sé tío, salió natural. Tan natural como que él me dijo que le apetecía hacer algo, a mí me costó un poco arrancar porque estaba con otras movidas… De hecho le pasé cinco o seis ritmos, así del tirón y todos entraron, ninguno se quedó fuera.

K: Él estaba rayado con el sonido de “LG Finest” porque no te sonaba compacto, hizo luego el “Back To Basics” todo con el mismo rollo y yo dije “joder este sonido me flipa”. Y eso, me pasaste cinco bases y dije todas para dentro.

O: Fue muy natural el proceso, no preparamos nada. Confío plenamente en él y él confía plenamente en mí. Sabe que voy a hacer cinco bases que van a ir con la línea y le dejo que haga. No le voy preguntando porque hay confianza.

K: Además luego cuando le digo algo me pone caras raras, porque a mí me cuesta explicar las canciones… –¿De qué va?” – Pues… Yo que se escúchatela– y cuando lo grabo ya le mola. Yo por ejemplo si tengo que escribirme una canción suelta, me cuesta mucho más que escribir trozos y ponerlos en conjunto. Luego como apunte, los mejores ritmos de éste como que me cuestan más porque me da como respeto. Cuando él me avisa –esta instrumental me flipa– ya es como –tengo que llegar ahí.

O: Lo que si recuerdo es que son las primeras que me hice con la Maschine… Me he pillado la Maschine y me da la vida. No había tocado pads todavía, también manda cojones, y ahora disfruto de verdad. Se nota en el EP ese rollo de –joder lo estoy pasando de puta madre.

Home Brewed - KFS & Ochoa

D: Ya que sacas el tema, ¿con qué producías antes?

O: Pues tenía un Workstation, un Yamaha Motif. Con eso y con Reason. Claro, igual para tener un sonido más añejo no es el set más apropiado. Era más difícil, aunque el “Back To Classics” sí que lo hice con eso, pero ahora disfruto más.

D: En cuanto a las rascadas del trabajo, ¿son pactadas entre ambos o es cosa sólo de Ochoa? ¿Creéis que está volviendo a ganar importancia el papel del dj?

O: Yo empecé antes a pinchar que a producir, es con lo que yo entré y me flipan las rascadas, pero tengo un límite. No soy turntablism, no puedo llegar a más. Pero ahí tienes a Premier, te hace un baby y es Dios. Sobre la tendencia ahora, como dices yo sí creo que está volviendo un poco. Al fin y al cabo con el revival este de los ’90, si quieres sonar a eso tiene que estar ahí…

K: Y además tiene que volver tío, que el otro día vi un concierto que los ritmos los ponía el tío del bar. Que no haya scratch me puede parecer… pero que no haya un dj… Igual es muy hip-hop y muy cuatro elementos, pero tiene que haber alguien ahí que esté haciendo su trabajo.

D: Produciendo es otra cosa, pero el rap es un estilo que es complicado crecer con él, y más aquí en concreto. Es difícil hacerte adulto y seguir rapeando. A pesar del nombre en el disco pareces un poco un cronista de lo que pasa, hablas de la humildad, de cómo la vida te coloca en tu sitio…

K: Es algo que vemos mucho por Logroño, lo mítico del que iba de listo y ha acabado pidiéndote cigarros por la calle. Yo no digo que se merezcan ese castigo, pero es algo que te marca porque creces y es como la mítica frase de ‘el tiempo pone a cada uno en su lugar‘. Eso encima en las ciudades pequeñas lo ves mucho más cerca.

O: Y el tiempo en la música muchas veces es una criba. Seguir haciendo música con chiquillos, con parienta, con responsabilidades, con una hipoteca… Lograr apartar todo eso para seguir haciéndolo porque te encanta es jodido. Mucha gente de mi edad lo ha dejado y te dicen que –bah tío no voy a dedicarle tiempo a algo que no me da pasta. Es que no es ese el objetivo. Ahí se ve la peña que no le interesaba tanto, no todo será por eso tampoco, pero es una buena criba. Yo dejé un curro porque necesitaba hacer música, estaba super atrapado. Dije, –aunque haya que hacer un esfuerzo extra esto siempre tiene que estar ahí– ¿sabes? No puedo dejar esto porque si no se me va la vida a tomar por el culo.

D: Ya que hablamos de eso… las diferencias entre el concepto de ‘industria’ de EEUU y el concepto que podría haber aquí son bastante grandes…

O: Es que si tú puedes dedicar todo tu tiempo a hacer canciones y encima sabes que te da pastaca… no pasta, no, pastaca ¿sabes? Es que ahí la peña se lo toma como un curro, ellos mismos lo dicen –esto es un curro, el mejor trabajo del mundo pero es un curro– y yo nunca quiero llegar a verlo así. No quiero que se convierta en mi curro. No podría hacer como allí. Imagínate que un día no te sale nada y tienes allí al puto Snoop contigo y tienes que darle un banger porque es tu curro. Yo no podría hacer eso de conocer a peña en el día, fumarme unos porros y trabajar con ellos.

K: Nosotros hicimos una vez eso y lo que salió fue una mierda, lo escuchamos a los dos días y daba pena [Risas]. Yo las canciones las tengo que madurar un poco, no soy un escritor nato de estos que no para de escribir. Mi día a día es echar unas cañejas y hacer vida. Tampoco estoy todo el día escribiendo.

O: Y a mí por ejemplo me gusta producir el domingo por la mañana en pijama… Yo no podría llevar ese ritmo.

D: Eso se nota en el disco. En cierta parte es introspectivo, es ‘Closed’ como el primer tema.

K: Si tío porque va contigo, quieres contar una movida que eres tú, no es algo que la gente quiera oír. Que al final puede ser un poco más de lo mismo y estoy de acuerdo, pero es que soy yo, qué quieres que le haga, somos gente normal. Estamos en la delgada línea de la clase media y ya está.

O: Claro, al final te vas a tu espacio de confort, al ‘Closed’. Yo hago bases en mi casa, te las paso, tú en tu casa haces letras y ya está. No vamos a un estudio, nos juntamos y bebemos champagne y fumamos porros. Es todo más natural, más del pueblo [Risas].

D: Para acabar hablamos de tu último trabajo “Mellow Mood”. Tiene un sonido clásico y muy influenciado por los ’90, pero con tantas capas y filtros parece que le das una vuelta de tuerca.

O: Es que soy un poco barroco produciendo, en el sentido de que empiezo una base y me podría tirar horas metiéndole cosas hasta que digo –en algún momento hay que parar… Nunca consigo dejar algo simple y básico. En general mis bases tienen muchas capas siempre, es así.