Doc Gyneco – Première Consultation

Corrían años de pleno esplendor de la escena en Francia, escena alrededor de la cual ya se había asentado una importante industria musical que producía, con envidiable éxito, álbumes y álbumes de rap que, además, conseguían llegar a un gran público, siempre con la nada despreciable ayuda de las radios que hacían sonar sus temas por todo el país. Muchos de estos discos de mitad de los 90 han pasado ya a la historia de los clásicos del género, pero muchas veces, cuando nos invitan a confeccionar una lista de indispensables del rap francés, se nos olvida un disco absolutamente innovador que aportó al panorama un soplo de aire fresco del que comenzaba a estar bastante necesitado. Hablamos del “Première Consultation” de Doc Gyneco.

En esos años, parecía que la única fuente de la que habían bebido los mc’s y beatmakers franceses era la del rap de Nueva York de los 90. Todos los discos más vendidos seguían una línea claramente influenciada por ese sonido -aún hoy- característico de la costa este. Sin embargo, en 1996, como si hubiera vuelto de un viaje espacial, aterrizaba un chaval llamado Doc Gyneco que, desprendiendo arrogancia por los cuatro costados, llegaba muy bien acompañado de un atípico objeto con el que se disponía a renovar el universo musical: su primer largo, Première Consultation.

 

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Doc Gyneco – Première Consultation

(1996 – Virgin France)

 

Este disco llegó para introducir un nuevo sonido en el rap francés, se acabaron los samples de pianos presentes en todos los clásicos, el disco de Doc Gyneco era puro groove. Y es que la galaxia, aún inexplorada en Francia, de la que venía este extraño ser, debía estar situada, por lo menos, bajo una palmera de la ciudad de Los Ángeles. El Doctor bebió toneladas del rollo g-funk que reinaba por aquellos lares (gracias a otro Dr.) y decidió traerse unas cuantas muestras a Francia inyectadas en cada uno de los tracks de su trabajo.

Premier Consultation no sólo supuso un punto de inflexión en el rap francés a nivel de sonoridad sino también por la temática tratada en el disco, muy alejada de la reivindicación social habitual, acompañada, además, de su peculiar forma de rapear acrecentada por esa actitud impertinente e insolente, pero a la vez llena de frescura, que le caracteriza. De todos estos aspectos que hacen tan único este disco hablaremos en detalle, pero antes vamos a presentar, para los que no lo conozcan, al chaval que se atrevió a cambiar las reglas implícitas del rap francés: Bruno Beasir.

 

Practicando antes del doctorado.

La primera aparición oficial de Doc Gyneco fue en el segundo disco de Ministère AMER, concretamente en el tema Autopsie, dónde ya dejó pistas de su soltura. Bruno, a pesar de haberse criado en el 18 de París, iba y venía a Sarcelles donde conoció a Stomy Bugsy (miembro de Ministère AMER), de hecho puede vérsele de bien crío en algún plano de los primeros vídeos del grupo. Este hecho de haberse criado en el seno del Secteur Ä y haber debutado con un grupo con un perfil y sonido tan marcado como Ministère AMER, hacía que todo lo que tu mente pudiera imaginar sobre su debut en solitario se alejara infinitamente de lo que fue Première Consultation.

Gran parte del disco de Bruno evidencia su obsesión (nada extraña a su edad) por las mujeres, de la que dejó muestras en la mencionada colabo con Ministère, pero que ya venía demostrando desde bien atrás: el nombre del primer grupo que formaban él y su colega Ali cuando eran sólo unos niños era “Les SS”, Les Super Seducteurs. Creo que la imagen graciosa que le viene a uno a la mente si piensa en dos críos que se hacen llamar así, es la definición perfecta de Doc Gyneco, aunque ya contara con 22 años cuando se publicó su Première Consultation.

 

Su primera consulta.

Una vez puesta la bata de Doctor Gyneco, Bruno creyó que era hora de abrir su primera consulta y desde luego la primera visita no dejó indiferente a nadie. Una vez traspasada la puerta ya no hay vuelta atrás: o vas a quedar cautivado (si es cautivada mejor para él) ante el carisma y la frescura del Doc o bien vas a odiarle por considerarle simplemente un niñato arrogante y descarado.

La portada de Prèmiere Consultation es un buen resumen del trabajo: la foto de un adolescente poniendo carita de seductor en mitad de su habitación. Y es que el concepto del álbum es aparentemente muy simple, un chaval hablándonos de las cosas que le importan a la gran mayoría a esa edad: chicas, fútbol, sexo, el barrio, la calle, chicas y más chicas, pero lo hace de una forma divertida, desde el humor y la ironía olvidándose de aquello de “vivir drama” a pesar de  haberse criado entre dos barrios conflictivos como La Chapelle y Sarcelles, todo bajo un hilo musical impecable y una gran confianza en sí mismo.

Pero antes de tener la oportunidad para intentar conquistarnos, Bruno había conseguido seducir a Virgin que, sin pensárselo dos veces, le fichó al escuchar una demo que había grabado sobre bases de Marvin Gaye. Apostaron al máximo por él desembolsando la nada despreciable cantidad de un millón de francos para grabar su primer álbum en un estudio de Los Ángeles producido por, nada más y nada menos, que el reputado Ken Kessie (productor de Sylvester, por poner un ejemplo) quien hizo un trabajo impecable. Con este dato es fácil entender cómo el disco consigue tener ese aroma west-coast a la francesa. Además, Bruno exigió que todos los temas fueran grabados por músicos, lo que hace que se pueda sentir una profesionalidad cuidada al milímetro durante todo el disco.

Los bucles de sintes melódicos, las instrumentales groovies que te hacen balancear de lado a lado, las sirenas características del género californiano y, en definitiva, esa sonoridad funky, brillantemente acompañados por el flow relajado, el sentido del ritmo y la cautivadora voz de Bruno, llenaron de calor las frías calles de París. Y es que mientras, en Francia, a excepción de algún grupo como Reciprok o la mc Sté Strausz, se inspiraban en el puro east coast de NY, al otro lado del charco este jovencito estaba creando un disco a lo g-funk repleto de un frescor que le hizo alcanzar rápidamente el éxito (700.000 copias vendidas en dos años).

 

Unas recetas explícitamente criticadas.

Sin embargo, un trabajo más alejado del rap tradicional francés, tiene sus consecuencias: ser tachado de comercial y criticado por no hacer el típico rap militante que se podría esperar de él, pero Bruno fue previsor e incluyó en el disco un tema llamado Classez moi dans la variet’ dejando bien claro que pasaba totalmente de la etiqueta de rapero. El doctor sabía la que le esperaba y cada barra del tema es un ataque directo en forma de mofa, riéndose de prácticamente toda la cultura. Aunque pueda parecer que está despreciando una música de la que se está lucrando, Bruno y su ironía dejan entrever que sus risas son sólo su forma de expresar su percepción del panorama como una simple moda que a muchos se les pasará. Además hace especial hincapié en reírse de todos los que se creen miembros de la Zulu Nation (lo de la Zulu Nation en Francia a raíz de una visita de Bambaataa y la parafernalia montada en torno a eso, lo dejaré para explicarlo algún día en otro artículo, pero de ahí viene el cachondeo del Doc.)

A este Première Consultation, las críticas le llovieron por todos lados, aparte de tacharlo de comercial, fue intensamente criticado por el contenido erótico de varios de sus temas, hasta el punto de calificarlo de machista. Es cierto que Bruno es bastante explícito en ciertos momentos y que sus letras tienen, muchas veces, un contenido de dos rombos, pero a pesar de que durante todo el disco su lenguaje es bastante informal, cuando trata estos temas intenta ser lo suficientemente sofisticado como para que una chica, en lugar de verlo como un machito, le pueda ver como un dandy, elegante e incluso romántico, por el que no le importaría dejarse seducir. A eso nos invita desde el tema que abre el disco:

“Viens voir le docteur, non aie pas peur” /“Ven a ver al doctor, no tengas miedo”

 

 

Incluso nos da su número de teléfono en mitad del tema, su consulta está abierta para nosotras en cualquier momento. Se ofrece como un amante que tiene la medicina del placer, pero en ningún momento habla en un tono despectivo de las mujeres que quieran su tratamiento de relación liberal. De hecho, con este tema como primer single, consiguió más de 500.000 pacientes.

En la línea, asistimos también a una declaración de amor, de forma directa y sin tabús, a la cantante Vanessa Paradis, en el tema Vanessa:

“Sueño con medias de rejilla de chicas que desnudo, y ya mis ojos brillan delante de una foto de… oh! Vanessa” “No tengo remordimientos cuando pienso tu vientre contra el mío, cuerpo contra cuerpo, el vaivén, una y otra vez” “Oh Vanessa, pienso en ti y tengo los calzoncillos mojados, me tengo que levantar al lavabo y me cambio de ropa interior.”

 

Durante todo el tema habla sin complejos de todo lo que en su mente se imagina haciendo con Vanessa, pero aun siendo tan descarado, guarda un poco de su humor para hacer burla de los ex novios de la cantante y de un incidente en el que la detuvieron en una aduana por posesión de cannabis:

“La bellota en el calcetín, pequeño consejo a mi joven estrellita.”

 

Aun siendo explícitamente sexual, el tema no podría dar lugar a ser tachado de machista si no fuera porque ella o cualquier otra podría sentirse ofendida por lo que reza el estribillo… “yo quiero una perra.” Aún con esas, éste lover se pregunta por qué Vanessa no quiere salir con él. No es un problema, para cuando finaliza el disco ya se ha buscado otra en Ma salope à moi (algo así como “My bitch”).

Otro de los temas centrados en las mujeres es Les filles du moove una crítica punzante a todas las groupies y en especial (de nuevo) a las seguidoras de la moda Zulu. Nada que no hayamos visto todos después de un concierto.

 

La cara más seria del doctor y algunas hojas de reclamaciones.

Doc Gyneco usa la provocación y un lenguaje políticamente incorrecto, posiblemente sucio en algunas ocasiones, pero también sabe enfocar su ingenioso humor hacia temas tan peliagudos como el suicidio en Nirvana, mientras es capaz de criticar al gobierno, la policía y el sistema, hasta tal punto que el presidente François Mitterand prohibió su emisión, tanto en radio como en televisión, debido a su estribillo:

“Como Bérégovoy clic clic boum, tan rápido como Senna, quiero alcanzar el nirvana”

(Bérégovoy fue un primer ministro que se suicidó con un arma).

 

Nirvana es sólo una muestra de por qué quedarse únicamente con la capa superficial de Bruno es muy desacertado. Le Doc tiene muchas facetas que convierten a Première Consultation en un álbum de gran profundidad. Le podemos ver abriéndonos su corazón en Tel Père tel Fils donde se dirige a su padre, que les abandonó de muy pequeños, en un tono muy emotivo sobre el sample de Temptations Papa was a rolling Stone. Es por tracks como éstos que, vuelvo a decir, fijarse sólo en la imagen de provocador arrogante es un gran error.

Así lo demuestra también con su capacidad para hacer una crónica de su querido barrio en Dans ma rue alejándose del rap militante y tratando con su característico humor la trágica situación de las banlieues francesas.

“En mi barrio para comunicarte debes ser trilingüe y prestar atención cuando caminas sobre las jeringuillas, tener cuidado con los locos que salen con armas”

“Donde las palomas mueren en la cuneta a fuerza de comer vómito de toxicómanos”

Aquí también se ganó problemas legales por el uso de la palabra youpin, término considerado antisemita por la LICRA (Liga Internacional contra el racismo y antisemitismo.)

Destacable también uno de mis temas favoritos del disco, Né Ici donde hace referencia a sus orígenes caribeños (su madre nació en Guadalupe) fantaseando con el clima cálido de la isla, los cocoteros y los pantalones cortos pero… “yo he nacido aquí, entre la miseria y el aire gris.”

 

 

Aunque se declara fuera del panorama, podemos también ver su lado más rapper en temas como Est-ce que ça le fait? en tándem con Passi o en No se vende la calle con El Maestro. También con la lección de egotrip que se marca en Passement de jambes, una declaración de su amor por el fútbol a través de puro name droppin de las estrellas de este deporte y con una instrumental que rompe algo la línea del disco pero que Bruno afronta con gran energía. (Cierto es que el deporte rey en Europa está presente durante todo el disco mediante referencias a sus jugadores favoritos.)

A pesar de las críticas, Première Consultation es un álbum que merece su estatus de clásico tanto por la innovación que supuso como por el número de temas que se convirtieron rápidamente en himnos conocidos por todos y que no envejecen con el tiempo. Un álbum muy rico que estará para siempre grabado en nuestros oídos haciendo que Doc Gyneco esté aún con nosotros, aunque tal como ha evolucionado la carrera del doctor, de aquel chico ya sólo quede su espectro.