Del barrio a las pasarelas: rap y moda

Desde que el video mató a la estrella radiofónica, moda y música han ido de la mano. No podemos entender la música sin mitómanos e ídolos, ni a estos sin la estética. Y si hablamos de rap, la moda no es tendencia: es forma de vida. Más allá de corrientes o gustos, un complemento o un par de zapatillas son un reflejo de una filosofía, del respeto en las calles y el conocimiento (street cred & street knowledge), de un nivel de vida y de una forma de ganársela y entenderla.

Aunque esta relación sigue siendo estrecha, moda y rap han cambiado la manera de entenderse. Hace 20 años no se concebía la moda en el rap como entertainment o tendencia, si no como una extensión de la propia identidad de uno. Un par de zapatillas debían estar impolutas (crispy) porque de lo contrario parecían gritar “muerto de hambre”.

 El rap ha ido pasando de algo que nació en los projects para llegar a los suburbs a ser algo que nace, se reproduce y muere entre las clases medias, media-altas y altas. En los últimos años con la explosión de Internet, la democratización cultural y la caída de determinadas barreras sociales la relación del rap con otras manifestaciones ha dado un giro de 180º. ¿El resultado? Raperos metidos a empresarios, a diseñadores, a enólogos, a trendsetters y a cualquier profesión que dé dinero y lleve colgada la etiqueta de cool. Por el lado contrario, diseñadores y gente de las tendencias han aparecido en la escena sin ruborizarse lo más mínimo.

Recientemente hablaba A$AP Rocky en una entrevista sobre la homofobia y de cómo su manera de entender la moda ayuda a combatir este odio en el rap. Ego aparte, tiene cierta razón, en tanto que la aparición de nuevas tendencias ayuda a abrir la mente y tumbar tópicos. El que los baggie jeans vayan dejando hueco a los skinny además de una moda pasajera representa un cambio de paradigma. Que un artista que ha salido de las mismas calles que tú, al que respetas, vista ropa que antes serviría para calificar al que la lleva de hombre de dudosa reputación sexual y se relacione artísticamente con diseñadores –algunos homosexuales- sirve para cambiar la percepción del público acerca de determinados movimientos. Y una vez abierta esa puerta, la creación y el mestizaje son imparables.

Así llegamos al punto actual, en el que rapers manifiestan abiertamente su gusto y preocupación por el mundo de las tendencias y la moda. Y entre este extremo y el otro –el del rapper que cuida su estética por respeto callejero- nos encontramos un amplio abanico de mcs que han hecho de la moda –además de la música- su carta de presentación.

El punto de partida

Chandals de táctel, medallones de oro, polos y trajes estilo Sonny Crockett en Miami Vice. Aunque no es precisamente el estilo que llevaríamos hoy en día –salvo algún purista anclado en los finales de los 80 y 90- lo cierto es que no podemos entender la escena clásica sin algunos de estos looks y complementos.

A medio camino entre un faraón y un rudeboy jamaicano tenemos a Slick Rick. De Slick Rick -que aunque nació en Inglaterra está lejos de ser un gentleman– se podrían decir dos cosas. Que es el padre del bling bling por exceso y que representa la máxima de la moda: convierte tu defecto en tu fortaleza. Tras perder un ojo Ricky Walters transformó una tara física en su seña de identidad con un característico parche. Además de esto, el del Bronx –recordemos que uno es de donde nace- siempre se ha mantenido fiel a sus principios estilísticos, algo que no se puede decir de muchos.

Aunque el tiempo no ha sido justo con el –ni en lo musical ni en lo estilístico- no podemos dejar de mencionar a Rakim. Si echamos la vista atrás y pensamos en él, la primera imagen que nos viene a la cabeza seguramente sea algo parecido a la portada de “Paid in Full”, con el mc cargado con cadenas de oro del tamaño de un puño, embutido en un chándal de táctel y no muy lejos de un Mercedes Benz. Aunque nunca se haya subido al carro de las tendencias, detrás de la persona y el artista está el icono, y no se puede entender este icono sin su indumentaria.

Si pensamos en medallones también hemos de hablar de Big Daddy Kane. Sin embargo el de la Juice Crew siempre mostró más gusto y acierto para el mundo de la moda, además de hacer lucir siempre un flat top impecable. A su estilo le podríamos poner etiquetas como funky o smooth, pero categorías vacías aparte, en su momento supo combinar el exceso de joyería con ciertas muestras de gusto y clase.

Adidas Superstars, gafas Cazal y fedoras. No hace falta que os digamos de quiénes vamos a hablar. Run DMC, como ya comentamos en otras entradas en Crypta, tienen mucho que decir en la concepción actual de rap y moda. No por casualidad trajeron el patrocinio y el marketing a este estilo musical. Visto con perspectiva quizás tienen más de iconos de mercado que de moda, pero su influencia ha sido tanta que merecen estar aquí. Todos los bboys y los amantes del estilo retro estarán de acuerdo con esto.

Nunca se tiene demasiado en cuenta a los Beastie Boys, ni siquiera en temas estilísticos, con su aire punk y ciertas reminiscencias del área de California. Si echamos un vistazo a sus pintas vemos como que desde cazadoras varsities, gorras de rejilla, gafas de sol estilo wayfarer, jeans con los dobladillos subidos, Adidas de caña alta, camisas flanel… todo son elementos que hoy en día están muy presentes en nuestros vestuarios y que fueron seña de identidad del grupo hace décadas atrás.

Y si hablamos de clásicos, no podemos dejar de hablar de Biggie. Aunque en su momento pecó de nuevo rico en lo relativo al mundo de la ropa y las tendencias, su nombre tiene que estar aquí sí o sí. Que una marca australiana siga todavía hoy en día dándole salida a su prenda más emblemática es en gran medida culpa de Wallace. Hablamos de los Coogies. Tampoco podemos olvidarnos de la importancia de Biggie y las Jesus Pieces como ya comentamos anteriormente en Crypta. O algunos de sus looks más clásicos, ataviado con trajes de tres piezas y sombrero de ala ancha a juego. Quizás demasiado barroco y con cierto toque pimp, pero fue uno de los primeros en traer los trajes al juego, y como tal merece ser destacado.

Sin jugar al basket recibió una de las mayores humillaciones que se recuerdan en una cancha a manos de Reggie Miller. Y sin ser raper ha sido una de las personas más influyentes en el desarrollo de la cultura negra –y por extensión de la cultura relacionada con el rap. Hablamos de Spike Lee, cómo no. Aunque su estilo vistiendo es muy discutible, su mano en el mundo de la moda es tremenda. Pocos han reflejado tan bien como él el drama de que te pisen unas zapatillas y lo mucho que cuesta conseguir un par. Además, formó un tándem con la Jordan Brand que dio lugar a uno de los personajes más míticos que se recuerdan –el grandioso Mars Blackmon- así como un modelo propio de Jordan: las Spiz’ike.

Afrocentrismo y moda

Es imposible hablar de Spike Lee y no terminar hablando de afrocentrismo. El afrocentrismo –explicado muy brevemente -es una visión cultural y movimiento de pensamiento que coloca al hombre negro en el centro del mundo. El afrocentrismo ha estado presente en multitud de manifestaciones culturales, desde literatura hasta cine pasando por la música y la estética.

Aunque no tiene relación directa con la moda, sí que determinados grupos y mcs hicieron de su estética un vehículo de transmisión conceptual e ideológico y una forma de expresión y protesta. Colores, complementos, patrones tribales, peinados… todos elementos que recuerdan al continente africano y que hemos podido ver en determinados artistas a lo largo de las últimas décadas.

Los principales valedores del estilo afrocentrista aplicado a la moda podríamos englobarlos alrededor del colectivo Native Tongues y afiliados. Nombres como A Tribe Called Quest, Jungle Brothers o De La Soul son solo algunos pequeños ejemplos. Además, otros casos como Fu-Schnickens, Chi-Ali, Prince Paul, Dilla… si bien no se puede decir que representen el afrocentrismo aplicado a la moda, pero sí que han aparecido con pinceladas o simplemente han acabado relacionados con el mundo de la moda de una u otra manera: bien madurando con gusto o sencillez o bien siendo utilizado por marcas de streetwear como puede ser el caso de Stussy y Jay Dee.

Polo y Lo-Life

Mucho se ha dicho de todo lo relacionado con Ralph Lauren y la Lo-Life. Aunque este movimiento nada tiene de moda o tendencia, si no más de filosofía y forma de vida, es innegable la importancia que ha tenido para la historia del rap. Detrás de cada parche de Polo en la pechera se esconde toda una realidad: egocentrismo, exaltación de la vida en el barrio, respeto ganado, status… En demasiadas ocasiones la estética ‘Lo supone alejarse de lo que todos entenderíamos por gusto en un sentido estricto y corriente, especialmente por el exceso que la caracteriza. Pero su importancia para entender el rap es capital.

Quizás por eso debemos destacar tanto a Ghostface Killah como Raekwon. Aunque el segundo es el culpable de haber hecho mítico una pieza de Polo como el Snow Beach –que de hecho es conocido también por su alias- los dos van juntos de la mano. El “Only Built 4 Cuban Lynx” además de ser una joya musical es un viaje por el mundo de la streetwear. En él dan buena cuenta de su día a día y manera de entender la vida, y de paso vamos conociento la importancia de un par de Clarks Wallabees o cadenas de oro. Es tal la repercusión de estos dos que todo lo que cuentan en ese disco sigue estando de moda hoy en día. O mejor dicho, nunca han sido una moda porque nunca se han ido.

No hay que olvidar que además de un estilo de vida, Polo Ralph Lauren no deja de ser una marca. Y quizás uno de los mejores valuartes de la firma de moda es el mc de Nueva York Vado. El autor de “Slime Flu” se aleja del exceso que caracteriza la Lo-Life y se caracteriza por un estilo más clásico sin perder el toque hood.

Junto a Vado merece la pena destacar nombres como Young Dro, otro habitual de Polo aunque en este caso con una inclinación más preppy. Y por supuesto no podríamos cerrar un apartado dedicado a la Lo-Life sin referirnos a uno de los exponentes de este movimiento: Thirstin Howl III.

Haciéndose mayor con clase

SI hablamos de moda y rap no podemos dejar de mencionar a esos artistas que han sabido madurar y dejar de lado el olor a calle y pantalones caídos por apariencias más acordes con sus renovados estatus de estrellas y empresarios de éxito. Desde muy pronto ha habido una especial fijación en el mundo del rap por todo lo que tenga que ver el lujo, la clase y la elegancia. A veces malentendida y llevada al extremo. Pero en otros casos, no son pocos los rapers que han sabido acertar y dar en el clavo.

Si hablamos de exponentes de la madurez en lo relativo a las tendencias tenemos que comenzar la casa por el tejado y hablar de Jigga. Aunque en este caso la influencia de Beyonce y de Kanye West es claramente palpable, tampoco podemos negar que desde que es más empresario que artista, Jay-Z ha ido dejando de lado ciertas pintas impropias para un hombre de su edad y nivel y ha ido madurando su fondo de armario. Todavía tiene cierto toque hood, pero sabe llevar un traje y por eso merece estar aquí.

No podemos mencionar a Jigga y no contar con Sean Combs. El Prince de los alias raperos se mantiene cómodo en el juego de la alta costura y es posiblemente uno de los pocos mcs que es capaz de llevar un tres piezas sin caer en el ridículo o parecer sacado de una película blaixplotation. No siempre ha sido así, teniendo un dudoso pasado en el cual abusó del blanco. Ni tampoco podemos olvidar su faceta relacionado con marcas de ropa. Sin embargo, al césar lo que es del césar. Diddy es actualmente uno de los mcs con más estilo.

Yasiin Bey. Mos Def. Imposible no contar con él. Posiblemente uno de los mcs con más clase en la escena actual y de siempre. Ha sabido evolucionar con los años, hasta dar con un estilo preppy en ciertos aspectos, muy classy y con aires de gentleman. Uno de los pocos artistas que ha conseguido situarse en el punto medio entre tendencias, innovación y estilo. Capaz de combinar en su momento estilos callejeros con prendas reservadas a ocasiones formales ha acabado por madurar su armario sin caer por ello en la monotonía o aburrimiento.

El movimiento Rosewood

El movimiento Rosewood fue una iniciativa llevada a cabo por Kanye West que tuvo su culminación en la cypher protagonizada por los miembros de G.O.O.D. Music en los premios BET del 2010. Consiste en vestir trajes hechos a medida de Dior Homme –que rondan los 2.000 dólares unidad- con camisa blanca y corbata negra. Según Kanye este movimiento implica mucho más: la sofisticación, buenos modales, respeto por la familia o ser un reflejo para los niños. De hecho el nombre viene de la lucha por los derechos civiles de las personas de color. Pero en lo que nos atañe aquí la realidad es otra. Y es que Kanye West siempre ha supuesto la revolución y la vanguardia en lo relativo a las tendencias y el rap.

Incluso en sus primeras épocas, cuando estaba más relacionado con el rap que con las vanguardias, Yeezy siempre tuvo una especie de gusto innato por el mundo de la moda y siempre parecía estar unos metros por delante de todo lo que pasaba en la escena. Quizás por eso cuando pensamos en rap y estilo, pensamos en Kanye West. Sólo así se explica que sea capaz de diseñar sneakers para Nike y para Louis Vuitton. O que vea las pasarelas desde el lado del público y a la vez actúe en un desfile de Victoria’s Secret. O que en su momento consiguiese rescatar la Bear Collection de Polo y despojarla del aire Lo-Life. O que coja a una Kim Kardashian estrella de reallity y con un punto mitad redneck mitad Jersey Shore y haga de ella una de las mujeres con más clase de la actualidad. O que sea constantemente elegido como imagen de marcas premium y de otras más populares como la colaboración entre Martin Margiela y H&M. O que sepa llevar unos pantalones de cuero y unas Jordan III sin que parezca una fiesta sado en los vestuarios de un equipo NBA.

Además de todo esto –y más- West siempre ha destacado por la capacidad que tiene de rodearse de artistas con talento o contagiar parte del suyo. Lo vimos con Jay-Z y G.O.O.D. Music es la prueba viva de ello. Y de todos los miembros destacan tres nombres con fuerza.

Dos de ellos van de la mano. Hablamos de Common y John Legend. Ambos han madurado a un estilo casual, muy alejado de la estética raper, dejándose ver con sweaters con cuello en V, cardigans, trenchs, bufandas, camisas, blazers… en definitiva el vestuario propio de un hombre moderno de cierta edad, con gusto por la moda y poder adquisitivo.

Kid Cudi es otro de los nombres de G.O.O.D. Music que ha puesto su huella en el mundo de las tendencias. Si bien es cierto que no ha inventado la pólvora, ha hecho de los pantalones pitillos y los modelos retro de Jordan su seña de identidad. Además ha tonteado con el mundo de la actuación apareciendo en las dos temporadas de “How to make it in America”.

Y aunque no directamente relacionados con G.O.O.D. Music, no podemos olvidarnos de dos nombres en concreto: Taz Arnold y Don C. El primero, además de miembro de Sa-Ra, es el culpable de que la fiebre que está viviendo el material Starter que cogía polvo en almacenes y tiendas de deportes de barrio. Con su marca TI$A se ha encargado de darle una pequeñísima capa de pintura a piezas vintage –en realidad se ha dedicado a plantarles su logo- y venderlas por varias veces su precio original. Su concepto de la moda coge tintes del rap, de marcas de lujo, del fluor de los 80 y de hasta elementos barrocos, y aunque muchas veces está a un paso de pasarse de rosca, no se puede negar su identidad. Por su parte Don C, el manager de Kanye, también ha dejado constancia de su propio estilo vistiendo y de que posee una colección de sneakers bastante considerable.

Skate y rap

Aunque ahora pueda ser normal relacionar skate y rap, hace unos años la relación entre ambos era impensable. De hecho aún a día de hoy no es la más cercana del mundo. Pero la estética skate, que en su momento tuvo mucha influencia de movimientos como el punk, ha acabado por influir a su vez al rap. Por eso no es extraño ver cada vez más mcs vestidos con pantalones pitillo, Vans Era y Authentic y marcas como Diamond Supply o Supreme, que no podemos olvidar que nacieron relacionadas con el monopatín allá en la Lafayette o en el distrito Fairfax.

Por eso si hablamos de la estética skateboard y rap, no podemos empezar con otro que con el gran Skateboard P. Pharrell Williams es quizás, junto a Kanye, uno de los nombres que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en mcs con clase. Imagen de Louis Vuitton, empresario, artista y creador en general, Pharrell ya vestía en 2002 como visten ahora las grandes masas. Siempre cien pasos por delante nunca tuvo reparos en vestir de marcas como Element, por ejemplo, que en su momento parecían vetadas a este género musical. Está detrás de BBC y Ice Cream y ha guardado una estrecha relación con la malograda BAPE. Aunque últimamente ha desaparecido de los grandes focos de atención en lo que se refiere a tendencias es tal su trayectoria y peso en la escena que cualquier movimiento que pueda hacer en el futuro moverá los cimientos de la streetwear. Además, también fue precursor en la utilización de ciertas marcas premium como Chanel, que hasta hace unos años tampoco eran excesivamente corrientes en el juego. En realidad, actualmente su estilo no tiene ninguna clase de etiqueta.

Y si antes hablábamos de Vans, también es necesario mencionar a The Pack, el grupo de Lil’ B y Young L entre otros, que se hicieron célebres por dedicarle un tema a las zapatillas de tela. Aunque no vayan a pasar a la historia por ser los artistas con más estilos del juego, sólo por haber firmado en su momento esa canción merecen estar aquí. Por eso y por Based God, capaz siempre de lo mejor y lo peor hasta en sus estilismos. De hecho y en gran parte, la irrupción de grupos como The Pack permitió en su momento que entre los jóvenes adolescentes de los barrios de clase media y media alta de EEUU se extendiese la moda del rap unido a pantalones pitillos y zapatillas bajas.

Por alusiones también es necesario nombrar a Lil Wayne en este apartado, pero por todo lo contrario. Siempre dado al exceso, en su momento pudimos verle con algunos outfits más o menos acertados. Pero de un tiempo a este parte ha acabado por perder del todo la cabeza y hacer las combinaciones más bizarras que podamos ver en el rap. Desde calzar UGGS rojas hasta la nueva linea de ropa que él mismo firma y que se podría llegar a considerar terrorismo. En algún momento desde que dejó la cárcel hasta la actualidad el de Young Money se vió atraido por el skate como nunca hasta el momento, dando lugar a las escenas más rocambolescas desde que Chad Muska patinaba con el ghettoblaster.

El pu** swag

Quizás la palabra más repetida entre finales de 2011 y 2012. Swag esto, swag lo otro. A título personal la palabra swag ha dejado de servir para definir el estilo y se ha convertido en una coletilla usada por gente que se entera de poco, adolescentes en busca de iconos y demás fauna. Pese a esto sigue siendo ideal para referirse a todos esos rapers de nueva escuela que cuidan tanto sus outfits como su música y que caminan por el fino margen del hype sin caerse para el lado incorrecto ni dejarse en evidencia. En definitiva todos aquellos rapers que representan mejor que nadie la esencia y el estado actual de las marcas urbanas.

Aunque su origen y su leivmotiv es el skate, la propia palabra nos remite a él. Tyler, the Creator, es posiblemente el mayor representante del estado de hype que están experimentando muchas marcas actualmente. Sus señas de identidad son limitadas y poco ingeniosas: gorras Supreme de cinco paneles, camisetas con motivos o diseñadas por él mismo, pitillos y Vans. Aunque no ha inventado nada, ha conseguido con el estilo de cualquier adolescente anónimo convertirse en un ídolo de masas, aumentar la locura que existe actualmente por determinadas marcas sobrepagadas y de paso hacer convertir a su colectivo en una marca a su vez, llegando a ver colas de auténtica locura para comprar productos OF. Es tanto lo que se ha hablado de Tyler que una teoría que surgió con fuerza es que Odd Future nació como producto de marketing y que gozan con el patrocinio de Supreme (teoría esta última muy probable).

CurT@!n$ es esa clase de artistas que no hacen demasiado ruido ni con su música ni con su aportación a la moda. Pero lo cierto es que desde que irrumpió en el juego lleva manteniendo el estilo perfecto de cuero, pantalones pitillo y Jordan numeradas retro. Estilo que por otra parte es cada vez más común entre determinados sectores y raperos. No va a pasar a los anales de la historia como el mc más trendy, pero las cosas como son: tiene su propio estilo y estilazo.

Si volvemos al área del estado de California nos encontramos con algunos grupos que comparten ciertas características en lo relativo a su relación con el mundo de la moda urbana. Son grupos que combinan marcas premium con marcas street, con cierto gusto por lo vintage, por lo colorido, los prints, complementos como gorras, collares… un amor y respeto por el coleccionismo de zapatillas, cierta tendencia a la ostentación y en algunos casos relación directa con las marcas. Hablamos del caso de Pac Div, la formación ya extinta U-N-I, The Niceguys, Shawn Chrystopher… y este fenómeno se da por todo el país americano con nombres como Mickey Factz o Phil Ade y un larguísimo etc.

De hecho, existen actualmente tantos artistas que se acercan al mundo de la moda con mayor o menor acierto, que nombrar a unos en detrimento de otros supone un riesgo. Pero por citar algunos nombres más, no podemos dejar de destacar casos como el de Danny Brown, cuyo estilo va desde su voz característica, pasando por su pelo o sus looks, o Vinny Cha$e.

The Cool Kids

No podían faltar aquí. Sir Michael Rocks y Chuck Inglish son The Cool Kids. Aunque actualmente están más centrados en sus trabajos por solitario nunca han dejado el proyecto conjunto. The Cool Kids con posiblemente una de las formaciones más innovadoras en cuanto a sonido y forma de entender la estética en el rap. Las pintas, las gorras, las zapatillas… antes de que se pusiese de moda lo que sea que esté de moda actualmente, ellos ya lo llevaban.

Con el 2012 casi muriendo no podemos decir que nada relacionado con The Cool Kids nos quede lejos. Se alejan del estereotipo de estrella del rock con pintas imposibles pero a la vez sin perder la clase, el estilo y la vanguardia.

Desde acercarse al estilo Nautica y Polo, pasando por puntos vintage, calzar zapatillas míticas, llevar snapbacks antes de que se extendiesen hasta el límite o simplemente por rockear una sudadera de Harrods en un videoclip de rap. ¿Os imaginais a un mc español con una sudadera de El Corte Inglés?

Posiblemente ni Mickey ni Chuck lleguen a colaborar con diseñadores afincados en el SoHo. Ni a llevar pantalones de cuero o el poncho de Elphomega. Pero es muy probable que lo que nos pongamos dentro de dos años, ellos se lo estén poniendo ahora.

Lo que nos dejó el 2012

En la moda lo que importa es el ahora y este 2012 ha sido un punto de inflexión. En los últimos meses la aparición de nuevos canales de comunicación, los cambios en el consumo y la aparición de jugadores que han aportado aire fresco a la escena ha supuesto toda una revolución. La moda urbana se encuentra en un punto en el que se decanta por ediciones ultralimitadas, un cierto fanatismo por todo lo vintage y retro, admiración por las marcas de lujo, extremismo en las formas con patrones a veces arriesgados o excesivos, la omnipresente Jordan Brand, diseños con triángulos y en definitiva una tendencia hacia todo aquello que por el simple hecho de costar más caro nos haga parecer más moderno. Y en este escenario, ha habido nombres que han destacado por encima de los demás.

Si hablamos de moda y rap y 2012, el primer nombre viene solo: A$AP. Desde que el tubo ardió con Purple Swag y esa rubia llamada Anna con grillz que decía la “n-word” con total impunidad, muchas cosas han cambiado. De repente han irrumpido en la escena nombres de diseñadores que hasta entonces a muchos les sonaban a chino: Raff Simons, Alexander Wang, Rick Owens… todos gracias a Rocky y su gente. Ha puesto en la escena de rap modelos de Jeremy Scott o impulsado a nivel mainstream las creaciones que salen de la tienda SSUR como el gorro de Comme des Fuckdown. Ha ayudado a hacer aún más reconocibles marcas como Black Scale o la hiperinflada Supreme, y en definitiva, aunque Rocky rapeando sea de vocabulario y recursos escasos, él y su mobb han revolucionado la escena como hacia tiempo que no se vivía.

Desde el mismo Harlems nos encontramos a Flatbush Zombies, una suerte de versión menos trendy y más macarra pero con personalidad propia. Aunque muy relacionados con la A$AP éstos son menos de ir al downtown a galerías de arte y presentaciones de colecciones, y más de beber botellas de 40 de Olde English y eso se nota en sus estilos. Más colorido, más print y con un toque más callejero.

Teophilus London. O lo odias o lo amas. Tanto musicalmente como sus pintas. Pero lo cierto es que ahora mismo es el nombre a tener en cuenta si hablamos de Nueva York, tendencias, diseñadores y galerías. Es tanta su importancia actualmente que en todo sarado en el que anden metidos millonarios y el mundo de la moda, él está en medio. Merece la pena lo que ha llegado a afirmar: “We can be the brokest people in the room around all these millionaires but I bet we’re the coolest”. Es cuestión de gustos, pero sus gorras con chapas, sus chupas perfecto, sus camisetas retro y vintage con prints locos y sus Jordans es lo primero que nos viene a la cabeza en cuanto pensamos en él. Y si la revista Forbes se ha referido a su estilo como “lucrativo”, es que algo tiene…

2012 ha sido el año de la coronación como artista de Kendrick Lamar. Y del mismo modo que musicalmente ha subido un escaño, de un tiempo a esta parte se ha convertido en el miembro de la Black Hippy con el estilo más personal y original y con más clase. Mezclando un punto preppy con algunos toques urbanos como Vans, hoodies y camisetas, el de Compton ha demostrado que no sólo tiene personalidad escribiendo y rapeando, si no también vistiendo.

Por norma general los actores suelen tener estilo –o estilistas- y en este caso también se cumple. Es bueno rapeando y tiene gusto vistiendo. Childish Gambino siempre ha luchado contra el estereotipo de ser un actor haciendo rap. Y sus pintas no le han ayudado mucho. Pero lo cierto es, que detrás del personaje que pueda interpretar en Community, se encuentra Donald Glover, un mc muy consistente y con talento y uno de los rapers mejor vestidos de la escena actual aunque se aleje de cualquier estereotipo que haya. Este 2012 parece que lo ha reconciliado con la opinión pública, con reconocimientos como actuar en la Cypher de los BET.

Imposible cerrar este 2012 sin mencionar una de las transformaciones más extrañas que hayamos vivido. ¿Qué ha pasado contigo Wiz Khalifa? Nunca destacó por ir sobrado de estilo vistiendo –no así rapeando-, pero desde que se juntó con Amber Rose, se le ha pegado lo peor de Kanye West y se ha convertido en una especie de Prince rapero moderno. Entre sus últimos logros, además del mechón de pelo teñido de dorado, se encuentra la famosa portada que tanto dio de hablar o la camiseta de mujer que luce en el vídeo del tema con Big K.R.I.T. y Curren$y.

Y la lista sigue…

Es imposible hacer un repaso a los mcs que mejor visten. Hay demasiados y –como en todo- para gustos colores. Pero todavía hay nombres que merece la pena destacar para cerrar esta selección.

¿Cómo olvidarnos de André 3k? Siempre vanguardista, con un estilo que en un punto medio entre un dandi sureño y un estudiante de la Ivy League. También Big Boi, en otros registros totalmente distintos y mucho más urbanos ha mostrado gusto a la hora de escoger vestuario. T.I. y Fabolous también gozan ambos de la etiqueta de mcs bien vestidos. Podríamos seguir dando nombres: Stalley destaca sobre el resto de MMG por su personalidad propia a la hora de elegir vestimentas, Droop E, Bun B., Fonzworh Bentley… Si hablamos de coleccionismo de zapatillas podríamos destacar nombres como Cormega, Bobbito Garcia, Damon Dash… Pero seguro, seguro, que la lista sería aún más larga si hablásemos de mcs que van justitos de estilo.