De viaje por las nubes con Kooley High

Kooley High se definen a ellos mismos como supergrupo. Ellos lo hacen, suponemos, bajo la definición objetiva de supergrupo (esto es: grupos formados por artistas que ya cuentan con fama, respeto o ambas antes de integrarlo), pero les pega más la definición más superlativa. Son un supergrupo, porque son un grupazo.

Kooley High son, tirando de comparación, como esa gente a la que calificarías como parejaza. Por separado pueden ser feos, gordos o idiotas. Pero los ves juntos y pegan, mejoran. Puede ser que Kooley High no esté formado por los mejores mcs de la historia –aunque sí rematadamente buenos-, pero cuando se juntan como colectivo, lo que sale de ahí es un producto compacto y completo.La historia de este grupo es sencilla, pero no usual. Salieron de Carolina del Norte, y como Jordan –toma namedroppin– también de la universidad.  No de las calles, de la universidad. Esto es más común de lo que parece. Pero en un estilo musical que suele reducirse siempre y siempre a su origen callejero, que una serie de artistas hagan de su germen académico su bandera… no suele pasar.

Pero en este caso sí, y quizás es esa la primera grandeza que hace distinto a Kooley High. Lo que surgió como una especie de organización estudiantil/musical acabó dando lugar a mixtapes, a vídeos y finalmente a un álbum que es toda una delicia. Y con ella, lo que empezó como un club con cierto aire a una logia nerd ajedrecista, acabó por ser un proyecto serio. Tan serio, que ha acabado por atraer la atención del beatmaker conocido como la novena maravilla

Pero que mala educación la nuestra, que ni os hemos presentado a Kooley High. Para los que no los conozcáis, el colectivo está compuesto por tres mcs (Charlie Smarts, Tab-One y Rapsody), dos productores (Foolery y The Sinopsis) y un dj (Ill Digitz). Y la última “incorporación”. Esto es Kooley High, pero recientemente se ha unido un nuevo elemento a la ecuación. 9th Wonder les ha echado el ojo, y ha decidido apadrinar, en calidad de productor ejecutivo, el lanzamiento del próximo disco programado para 2013.

Kooley High

Gran parte de la culpa de que estemos hablando aquí de 9th Wonder la tiene Rapsody. Quizás este alias, que por cierto es un juego de palabras pésimo, no os de pistas, pero es una mujer. Y el mayor mérito es que ni se le nota. No es esto un alegato machista, es que estamos en un juego tan masculinizado que la presencia de mujeres siempre destaca por raro. Pero no es este el caso. Rapsody ha logrado que su sexo no el condicione: ni para bien ni para mal. Muchas de las mujeres que están actualmente en esta industria acaban cayendo en cierto estereotipo: la actitud thug de Azaelia Banks, el histrionismo de Niki Minaj… pero Rapsody sólo es una chica que rapea. Y para muchos muy bien.

En 2005 comenzó la relación entre Rapsody y 9th Wonder. Relación que culminó con la primera fichando por el sello del segundo. A partir de ahí, siguieron viniendo etapas en el ascenso: su mixtape “Return of the B-Girl”, el disco “Thank H.E.R.” (homenaje a Common, como ella mismo afirmó), los primeros temas con Mac Miller y finalmente su roadtours junto a éste último y Phonte , de los que sacó en limpio una mayor exposición mediática.

En medio, o a la sombra, de este “ascenso”, a veces más exagerado por los tópicos –oh, mira, una chica rapeando- es donde tiene lugar Kooley High. El grupo se define como la unión del esfuerzo colectivo, el talento y la camadería. Y fruto de todos estos ingredientes, tenemos el único álbum que han publicado hasta el momento: “Eastern Standard Time” (2010: M.E.C.C.A. Records).

“Eastern Standard Time” (EST) es la muestra lo que pueden hacer estos chicos cuando rapean en serio. Con una clara influencia soul –muy identificable a través de las distintas muestras y su tratamiento-, Kooley High demuestra en este larga duración que es uno de esos grupos a los que les gusta la música, que disfrutan rapeando, aunque no por ello las temáticas tengan que ser positivas. Ya que si por algo destacan es por la madurez de sus contenidos.

Una de las mejores críticas que he leído jamás acerca de la formación decía algo parecido a que es un grupo que debería ser editado en un 12 pulgadas. Y es que precisamente eso es lo que desprende Kooley High: olor clásico. Y ese olor a clásico lo impregna todo: desde el sonido tan característico, la composición de sus obras, la elección de sus singles, o los videoclips.

Aunque EST es de 2010, es decir, casi una eternidad en esta época de la inmediatez, sigue aguantando el paso del tiempo, y su escucha es obligada si no los conocías y lo que has leído hasta ahora ha despertado tu atención.

Entre las influencias de Kooley High, las que citan ellos y las que podemos entrever y descubrir nosotros, están todos aquellos que han hecho del rap un género en el que ya se puede usar el término clásico. Desde el ya mencionado Common, hasta Jay-Z, cómo no el siempre recordado Jay Dilla, grupos clásicos como A Tribe Called Quest…

Aunque “Eastern Standard Time” es hasta el momento la referencia más sólida, para los que queráis descubrir otras referencias tenéis mucho donde rascar. Anteriores a este disco, podréis encontrar proyectos por separado de sus integrantes, como “F’Alex” de Charlie Smarts , “The Tabloids” de Tab-One y los ya mencionados de Rapsody. Como formación, los podéis encontrar en el EP “Kooley is High” o en “The Summer Sessions”.

Si hablamos del futuro, en 2011 publicaron, también bajo el paraguas de M.E.C.C.A. Records y distribuido por el área digital de Fat Beats, la referencia “David Thompson”. Está disponible vía iTunes a un precio de 9.99$. Si habéis llegado hasta aquí y tenéis ganas de más, en la propia web del colectivo encontraréis alguna que otra rareza con la que calmaréis apetito.

Y llegamos al 2013. Con algunos de sus miembros rozando ya una década haciendo música, y con el respaldo de 9th Wonder, puede que el próximo lanzamiento que están planeando sea el bombazo que les sitúe en el plano más mediático. De momento podemos ir disfrutando de temas sueltos y singles que van lanzando periódicamente a través de Internet (uno de los más destacados, la colaboración con Clear Soul Forces, otro grupo a tener muuuy en cuenta), con el que los fans y no tan fans podemos ir calmando apetito.