Crónica Yung Lean and Sad Boys + Teen Daze + John Gray & Low Light + Wi-Fiji

Yung Lean

Yung Lean

La música sigue cambiando a pasos agigantados y las fronteras entre estilos están cada vez más borrosas. Eso posibilita, por ejemplo, que con 17 años recién cumplidos, Yung Lean y sus amigos los Sad Boys, unos chavales de la fría y desconocida Suecia, hayan sabido recopilar todos los clichés del consumismo de los años noventa y principios de este siglo para rapearlo como un inventario sobre beats ambientales, un sonido que se ha dado en llamar vaporwave. Mucha herencia del sucio sur de Estados Unidos y que no se sabe cómo ha llegado a Estocolmo: ecos, repeticiones y el pitch hasta abajo, acompañado todo de unos clips con cromas y proyecciones de videojuegos, cartas de Pokémon y jarabe para la tos. Todas las adicciones del primer mundo en un solo formato de sonido envolvente dulce para los ojos.

Tendrán que pasar años para saber qué es hype y qué es talento, pero aunque Yung Lean no sea el pionero del género, es de obligado reconocimiento la forma en la que ha sabido adaptarlo y fusionarlo con el hip hop.

Tras su repercusión en Internet, especialmente a través de YouTube, el año pasado Mishka NYC lo tuvieron claro y decidieron hacerse cargo de Unknown Death 2002, el álbum que resume a la perfección el estilo de Yung Lean y le ha pagado a él y sus amigos el viaje de fin de curso durante este último año.

Increíblemente, los suecos terminaron por meter a Madrid en el último momento dentro de su White Marble Tour, pero no había precisamente mucho hip hop head español como anfitrión.

La céntrica sala Charada fue la escogida para la velada y el cartel se completó con John Gray y Low Light, una portentosa voz y presencia en el escenario respaldadas por ritmos gallegos avant-garde disparados con MPC -excelentes- y  Teen Daze, un discreto canadiense que factura una electrónica minimalista ambiental difícil de etiquetar.

John Gray respaldado por Low Lights

John Gray respaldado por Low Lights

Teen Daze

Teen Daze

Yung Lean and Sad Boys

Yung Lean and Sad Boys

Público, artistas y organización, provenían en su mayoría de la escena indie madrileña, que es, curiosamente, una de las que más conecta con determinado hip hop de la nueva hornada, causa y efecto paradójico de la fragilidad actual de las barreras musicales. Quienes sí que estaban en la platea eran Yung Beef, Khaled, Steve Lean y D. Gómez de Pxxr Gvng, el colectivo que se está saltando todas las reglas en el hip hop estatal y que acabará por obtener lo que ansía. La influencia de Yung Lean y la vaporwave en la música de Yung Beef es innegable, y los granadinos afincados en BCN se hicieron el viaje desde la Condal a la Capital y disfrutaron en primera fila, nuthin’ but luv!

Yung Lean y tres Sad Boys salieron al escenario vestidos de blanco celestial como Alexandre The Large y sus drugos. Se esforzaron lo justo, pero los chicos y las chicas (rara avis en un concierto de rap) tenían ganas de fiesta en la pista y el resto fue química. Es obvio que les faltan tablas, se dejaron la voz y la respiración en los estribillos, pero el sonido más que correcto, los visuales en el techo y la entrega del público lo corrigieron rápido. Nitevision, Kyoto y el indiscutible anthem Lightsaber, fueron de lo más coreado. Cerca de una hora de show, un bis y el productor afincado en Madrid Wi-Fiji se encargó de cerrar la noche.

Yung Lean, Sad Boys y un público sin gorra ni do-rag

Yung Lean, Sad Boys y un público sin gorra ni do-rag

Fotografías por Davit Ruiz cortesía de Incalling