Crónica Blue Lab Beats (Sala Clamores, Madrid, 2019)

Entorno a las 20:30 llegábamos a la Sala Clamores. En la puerta nos informaban de que el show de Blue Lab Beats, que el colectivo Estrecho Cultural nos ofrecía, empezaría sobre las 21:00. Mi compañero y yo, salimos a coger fuerzas y al lado de la puerta estaba NK-OK, charlando y sonriendo con gente que estaba esperando para verles..

Jueves 21 de Diciembre de 2019 · 20:30h
Recinto: Sala Clamores (Madrid)
Precio: Anticipada: 10 € menores de 25 años · 13 € mayores de 25 años / Taquilla: 15 € 

Blue Lab Beats (Sala Clamores) 08 - Fotografía por Elvss

Fotografías por Elvss

Antes de eso, tendrían que sentir a una novedad en forma de dúo con un invitado al saxo, llamado Franco Botto. Hablamos de Bliaze: Juán Arance y Antonio Blakstad. Por lo que nos comenta Escandaloso Xposito, suelen tocar por fiestas de Ibiza; más adelante ellos mismos nos hablan de una Jam Sesion los primeros martes del mes en la Sala Rock Palace (Madrid). Una pareja muy versátil que intercambia los instrumentos interpretando versiones y piezas propias con un Nord Electro 6, un Arturia Keylab controlando sintes y vocoder, una Maschine, un Roland Spd-SX, un bajo eléctrico G&L y el saxo de su invitado, Franco Botto. Esta novedad no solo abrió el show y el movimiento de la asistencia media de la sala; también abrió la puerta a otro movimiento que se está dando en España con un sonido funk, chillout, o como se autodenominan los propios Blue Lab Beats, Jazztronic. Después de 45 minutos terminaron con tres versiones de Anderson Paak, la última a petición del público que estaba más que preparado para los jóvenes de Londres.

Bliaze (Sala Clamores) 01 - Fotografía por Elvss

En cuanto terminaron, el equipo de Estrecho Cultural, el de la Sala Clamores y los propios Blue Lab Beats, sustituían y preparaban los instrumentos con los que empezarían la INTRO de su último disco «Voyage», alrededor de las 22:15. A la izquierda Namali Kwaten aka NK-OK sujetaba la bandera Blue Lab Beats (como es habitual en todos sus conciertos) con un set de una caja de ritmos Maschine MK3, una Roland SPDSX y una controladora Novation para los efectos. A la derecha David aka Mr. Dm con un Korg SV1, la guitarra Gibson SG y un vibráfono que nos hacía notable su influencia por Roy Ayers con solos durante todo el concierto. Después de mezclar la Intro con el tema (también de su último disco) MEMORIES, NK-OK (con el micrófono delante) presentaba y animaba al público con timidez y a la vez con la humildad e ilusión de cualquier joven: lo deben de estar pasando en grande.

Blue Lab Beats (Sala Clamores) 12 - Fotografía por Elvss
Blue Lab Beats (Sala Clamores) 07 - Fotografía por Elvss

El público, con una media de edad de unos 30 años, respondía bailando con las manos en el aire, gritando y silbando. David dio entrada con un solo de vibráfono a lo que sería una versión de otra canción de su último disco y Namali se sumaba con la línea de bajo hasta romper con el groove de batería desvelando OCEAN. Empapados en ese océano, nos sumergimos hasta llegar a un infierno galáctico con el track 5 de su último álbum: GALACTO INFERNO. Aunque metían las voces en una pista aparte, el juego de sintes con el bajo y el bombo cayendo sobre esa caja pesada nos dan un punto de vista diferente, una visión de un infierno en la galaxia que nada que ver tiene al que nos pintan por este barrio. En ese momento son capaces de transportarnos desde ese amable inferno hasta esa habitación donde empiezan creando sus ritmos; donde improvisan y se dejan llevar cambiando baterías, sintes, basslines, solos de piano, guitarra y vibráfono.

Cuando parecía que íbamos a salir de aquel Laboratorio Azul, habían pasado como tres temas y NK-OK preguntaba al público si había fans de J Dilla. Es increíble la repercusión de James Dewitt Yancey (Jay Dilla); he perdido la cuenta de los conciertos que he visto con tributos al genio. Esta vez tocaban el ritmo de So Far To Go del álbum «The Shining» (2006 – BBE). Otro solo de piano de Mr. DM iba a dar paso a otro homenaje, Sam Cooke & Marvin Gaye, de su segundo EP publicado en 2017: Freedom. Con los coros de Tiana Major metidos en una pista y faltando los raps de Kojey Radical, seguíamos sintiendo esa energía y esa química del laboratorio azul.

NK-OK aprovechaba cualquier hueco para acercarse al micrófono y conectar con la gente. ¿Más? Pues sí, subieron la temperatura y pusieron a toda la sala a mover el culo con STAND UP. Un ritmazo afro-funk que en su tema original lleva unos solos de saxo; en directo fueron sustituidos por solos de Mr. DM con el vibráfono acompañados de los originales con el teclado: la fiesta había comenzado.

Blue Lab Beats (Sala Clamores) 09 - Fotografía por Elvss

NK-OK sube el pitch y comienza la huida: RUN AWAY. El charles al más puro estilo 808 con los sonidos de triángulo cayendo encima, los timbales, y esa caja cayendo entremedias de los bombos a ritmo de house, nos dicen ¡húye de las malas vibraciones!. Con este sonido más experimental nos mandan de viaje con el tema que titula su último álbum publicado este año: VOYAGE. Las baterías de drum & bass con las líneas de sintes, el bajo y el solo de la Gibson SG de Mr. DM van hacer que tu viaje sea memorable.

OOOO LALA! Vuelve el mood a chocar con las paredes haciendo rebotar nuestro cuello una y otra vez alargando lo que es el penúltimo tema de su primer LP «Xover» (2017 – Society of Sound Music). NK-OK aprovecha para deleitarnos con su habilidad con la caja de ritmos enlazando con otro tema que (para mí) define a este grupo: BLUE SKIES. La armonía de esta canción es preciosa, nos lleva al alma de los jardines más verdes y soleados hasta los callejones más oscuros y pintados. Vaya ritmos, nos han calado hasta los huesos y parece que ésto llega a su fin. Se despiden entre aplausos y gritos de un público expectante e incrédulo ante el final del show. Entran al backstage y la gente sigue haciendo ruido. ¿qué ha pasado? Parece que la gente quiere más y vuelven a salir con esa expresión tan amable y tan acorde con su música tocando un hit que, con tantas buenas sensaciones, habíamos olvidado: perfecto para empezar a dejar de odiar las despedidas diciendo HI THERE, en vez de See you later!.

Texto por Mario Mel