Crónica AlRumbo Festival: Cypress Hill, Buraka Som Sistema, Lauryn Hill, Foreign Beggars… 16/07/2015 (Chipiona)

A mediados de Julio nos echamos a la espalda la tienda de campaña, los sacos, las esterillas, el protector solar factor 50 y todo lo necesario para vivir durante cuatro días la sexta edición de Alrumbo festival. Ha sido en su sexta edición cuando el evento se ha coronado como uno de los festivales referencia, con un extenso line up donde reunió artistas de renombre tanto nacionales como internacionales.

Día 1: El primer día de festival amanecía caluroso en Chipiona, y decenas de miles de personas no paraban de llegar al municipio gaditano, que tras acampar poblaban tanto los lugares de comida o duchas del festival como los bares y zonas comerciales lejanas al festival. Tras un pequeño retraso, pasadas las siete de la tarde daba comienzo definitivamente el festival, con las actuaciones de Rayden, La Trueke, o el local Juanito Makandé, conciertos que no por ello se vieron escasos de asistentes, mientras no paraba de entrar gente al recinto. Y llegó uno de los platos fuertes, Calle 13 volvía a Cádiz, de donde salieron por la puerta grande en la pasada edición, donde volvían a hacer bailar a miles de personas a ritmo de “Atrévete”, “Tango del pecado”, o “Latinoamérica”, donde empezaron a caer unas diminutas gotas de lluvia mientras el estribillo sonaba (“tu no puedes comprar la lluvia”), pero fueron cuatro gotas que apenas se evaporaron al caer al suelo.

11754859_1008584402526566_8584576788233674839_oDespués de actuaciones tan variadas como Los Chikos del Maiz, o Swan Fyahbwoy, los franceses Dub Inc sorprendieron a gran parte del público: una buena banda de que mezclaba reggae y hip hop sumado al buen hacer de los técnicos de sonido y luces hicieron vibrar a gran parte de un público que desconocía al grupo en cuestión. Pasadas las dos y media de la noche, el gentío andaluz y no tan andaluz acudían al escenario Cruzcampo para recibir a los esperados Narco. Manipulador rompiendo las baquetas ataviado con camiseta del betis, Vikingo y Distorsión Morales rompiendo el micrófono, el Abogado del diablo manejando samples y platos, y Diablero Díaz y Amnesico a las cuerdas. Grandes dosis de su característico rap-metal andaluz en un directo potente donde repasaron temas tanto de su Alita de Mosca (Maldito Records, 2010), su recién salido Dios te odia (La Balacera, 2014), y como no podía ser de otra forma, cerrando su concierto y el escenario Cruzcampo con su anthem La Puta policía perteneciente a su primer disco editado Satan vive (Bruto, 1997).

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Tras los sevillanos, El puchero del ortelano darían los últimos acordes con aires de  flamenco-rumba hasta el set de Dj Fresh, que llegó acompañado por Messy MC con un set que no terminó de enganchar con el público teniendo en cuenta la diferencia de la cultura musical de España y UK, pero que igualmente brindó un buen repertorio de drum and bass, jungle y electro, aunque por desgracia el tema más vitoreado de su set fuese el “Jump around”, this is Spain.. Tras el dúo ingles llegó Martin Van Sonderen para ofrecer un auténtico recital musical, el productor de Noisia se marcó un set que transformó el festival en una inmensa rave mientras el sol asomaba al ocaso.

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Día 2La segunda jornada estaba marcada por la actuación más potente y posiblemente la que más gente trajo desde cualquier punto geográfico, Lauryn Hill volvía a actuar  en España tras haber pasado el año anterior por el Rototom. Tras las actuaciones de Chambao, Rapsusklei & The Flow Fanatics, Canteca de Macao, o Eskorzo, apareció el Dj de Lauryn para calentar el ambiente con un warm up correcto. Mucho reggae, Bob Marley, las estrofas de Lauryn en “If i rule the world” y otros hits que durante media hora bailaba la gente que esperaba a la cantante de New Jersey mientras llegaban los últimos rezagados. Y tras la breve espera llegó Mss Lauryn Hill abriendo el concierto con “Peace of mind”. Cabe destacar que Lauryn Hill pese a ser una artista que solo ha publicado dos discos (uno de ellos un Unplugged de versiones acústicas), tras su vuelta a los escenarios hace pocos años, en lugar de optar por “vivir de las rentas” ha reversionado todas sus canciones, cambiado tanto el ritmo como las tonalidades, y ha vuelto a crear lo que podría ser un segundo Unplugged con canciones que para muchos siguen siendo tan buenas como el primer día. Aunque esto también signifique que gran parte del público no sepa qué canción está escuchando, como pudo pasar con “Ex-Factor”.

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 Lamentablemente durante los últimos minutos del show, la gran cantidad de gente que acudía a ver a SFDK y se encontraba aún con Mss Hill sobre el escenario no abogó por respetar la actuación de la cantante, y se pudieron escuchar algunos silbidos, aunque esto solo se pudo notar en la margen derecha del público que se agolpaba frente al escenario colindante. Finalmente terminó el show de la ex-Fugees, y en unos segundos Acción Sanchez soltaba el primer beat del show de SFDK, que agolpaba miles de seguidores mientras en el escenario Cruzcampo se congregaba un público de mayor edad para no parar de botar junto a Def con dos.

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 Pasadas las dos de la noche llegaba el único momento en todo el festival donde hubiesemos deseado dividirnos en dos comenzaba Asian dub foundation, un clásico en macrofestivales y en hacer un show enérgico donde además presentaban su recién publicado disco More signal more noise (ADF Communications, 2015). Y Foreign Beggars a los veinte minutos cerrando el escenario Cruzcampo, donde demostraron que siguen teniendo uno de los mejores directos hasta la fecha a la hora de mezclar rap & bass music. Como de costumbre, DJ Nonames, Metropolis y Orfice Vulgatron entraron con ritmos electrónicos rozando los 96bpm aunque no tardaron en lanzar sus bombas sobre ritmos de drum and bass, dubstep, trap o grime. Fiesta constante siempre en ascendente que hicieron volar bastantes litros de cerveza por los aires por la euforia. Pasadas las cuatro de la noche, Pitchin y Charly comnzaban su dj set desde Paris para hacer bailar a más de cuarenta y cinco mil personas con su mezcla perfecta de drum and bass, dubstep, electro y trap. Para sorpresa de muchos, el mejor dj set que pudimos ver en las cuatro jornadas de Alrumbo, tanto para los conocedores de su música como para los que desconocían de la existencia de este combo de djs que se marcaron una sesión sobresaliente, y es que Dirtyphonics se quedarán en la retina de muchos de los asistentes. 

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Tras el show de los franceses llegó otro de los pesos pesados del festival, Steve Aoki, con el que muchos abandonaban las instalaciones mientras otros acudían a quemar la última hora del Viernes. El productor de Miami fue pinchando sus últimas referencias, donde remezcla clásicos de los ochenta y los noventa en versión EDM, y como no podía ser de otra manera, tirando unas cuantas típicas tartas de merengue blanco a las primeras filas. Así terminaba la penúltima jornada de conciertos un Viernes caluroso en Chipiona.

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Día 3: Durante la última jornada se notaba en el ambiente que el cansancio había hecho mella, y los conciertos ya no se llenaban con la misma facilidad. Con tantos miles de personas deambulando por todos lados, era fácil encontrar gente tanto en el puesto de la cruz roja como aprovechando cualquier pequeña sombra en busca de descanso. Y es que en Julio en Cádiz por la noche se está muy bien, pero el sol calienta demasiado, aunque igualmente la gente no paraba de acudir a los conciertos de grupos como Los mártires del compás, Caravan Palace o Nach, aunque el plato fuerte de la noche, que causó tapónes de quince minutos a la entrada del recinto fueron Cypress Hill. Como de costumbre, Sean Dog, B-Real, Eric Bobo a las congas y Julio-G en los technics se marcaron un buen repertorio repasando toda su discografía con una buena selección de temas más que apta para festivales de gran afluencia. Clásicos como “Tequila sunrise” o “Boom biddy bye bye” que nunca viene mal escuchar en directo. Gentleman siguió a los californianos, con su reggae y dancehall que costaba enganchar tras los conciertos anteriores, pero que igualmente se marcó un repertorio correcto aunque el publico pareciese estar a la espera de grupos más animados como Tokyo Ska Paradise, un show de calidad asegurada.

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Versiones de temas de jazz y rock en clave de ska, donde es difícil no bailar durante los sesenta minutos de show que ofrecieron en Chipiona antes de una de las mejores actuaciones de la noche, la de los portugueses Buraka Som Sistema. El máximo exponente internacional de kuduro (género musical procedente de Angola, que mezcla afrobeat, ragga, semba y kizomba) dieron un show de diez, un cierre perfecto para este tipo de festival, donde los graves las instrumentales de Dj Riot se fusionan con las baterías en directo de Conductor, mientras Blaya no para de bailar y cantar sus temas junto a Kalaf. Mucho ha llovido desde su sonado álbum debut “Buraka to the world” y su actuación en el festival Cultura Urbana de 2010, donde muchos pudimos ver su directo por primera vez, y es que tras cinco años su sonido no para de evolucionar siguiendo en una misma línea musical en torno al mencionado kuduro.

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Y con los estatales Gomad & Monster mezclando electrónica y EDM con guitarras, baterías y máscaras, nos despedimos del festival tras cuatro jornadas donde la música no paró de sonar. En definitiva, ha nacido un macrofestival en España, que tras graves problemas de organización en ediciones anteriores han ofrecido un evento de calidad, con unos precios muy asequibles en sus barras para lo que estamos acostumbrados a ver. Y aunque el lado negativo del festival hayan sido la cantidad de kilómetros que había que caminar entre el parking, el pueblo, el camping y los conciertos, la música siempre se escuchó bien, nunca estridente, y con buenos graves en el escenario principal, aunque tanto volumen eclipsó en varias ocasiones al escenario Cruzcampo. En definitiva, un buen festival, aunque en pleno verano en Cádiz, con todo lo que conlleva. Mucha gente no volverá a pisar esas tierras, aunque otra estaría dispuesta a repetir, esperemos que el año que viene el cartel pueda estar a la altura y podamos volver a ver tantos artistas internacionales con un mismo sentido (a excepción de Steve Aoki).