Beats, Rhymes & Life: The Travels of a Tribe Called Quest

En el año 2008 el actor Michael Rapaport decide aprovechar la inesperada gira reunión de A Tribe Called Quest para realizar un documental sobre la banda . Lo que un principio iba a ser un recorrido por la historia de uno de los grupos más influyentes del hip hop terminó convirtiéndose en una crónica sobre la desintegración de la banda. Durante tres años Rapaport y su equipo se encargaron de filmar y ensamblar todas las piezas necesarias para entender como un grupo que hizo del positivismo su bandera terminó totalmente disgregado y sumido en continuas peleas. Para ello se nutren de múltiples entrevistas con Q-Tip, Phife Dawg, Ali Shaheed Muhammad y Jarobi así como de  gran cantidad de material de archivo y unos invitados de lujo como Common, Pharrell, Questlove, Beastie Boys o Mos Def.

 

Beats, Rhymes & Life: The Travels of a Tribe Called Quest es una pieza clave para entender la historia del grupo de Queens que por momentos se convierte en un reportaje de prensa rosa para raperos. El documental oscila a ratos entre el tributo y el puro gossip. De la misma forma que se no explica el nacimiento de Native Tongues o de donde surgió el sample de Can I Kick It? somos testigos del trasplante de riñón de Phife Dawg o del continuo cruce de acusaciones de este con Q-Tip en los últimos años. Aunque al inicio el contenido documental es el que predomina poco a poco la carnaza va ganando paso, hasta el punto que los 10 o 15 últimos minutos de metraje podrían ser totalmente prescindibles.

El documental arranca justo después  del último concierto de la banda en 2008, con un Q-Tip decepcionado afirmando  que se trata del fin del grupo y que salvo que entren el Hall of fame no volverán a dar un concierto juntos. Tras esto viajamos 20 años antes para ir conociendo la infancia de los dos mc’s en Queens, la formación del grupo, el origen del nombre y el buen recibimiento de su primer disco, People’s Instictive Travels and the Paths of Rhytm. Poco a poco vamos viendo como se van formando las dos personalidades que chocarán más adelante: por una parte tenemos a Q-Tip,”The Abstract”, un enfermo del diggin encerrado continuamente en el estudio y centrado  en sacar el grupo adelante y por otra a Phife Dawg, “The five foot assasin”, un obseso del basket que con 18 años piensa más en estar en la calle que grabando o ensayando. Phife resumen esta situación de la siguiente forma: “Yo lo introduje a él en la música y él a mi en la pasta”. Jarobi y Alí también están ahí, pero durante todo el film el foco de atención se mantiene siempre en los dos mc’s principales y en como poco a poco van tomando caminos totalmente opuestos.

Después de People’s Instictive Travels and the Paths of Rhytm, llegaría Native Tonges, The low end theory y su gran impacto: El disco consigue un equilibrio perfecto entre las figuras de Tip y Phife, logrando lo que Common llama “el ying y el yang de A Tribe Called Quest .Tras el lanzamiento llega el primer varapalo para la banda: Jarobi decide abandonar el grupo para dedicarse a su otra vocación, la cocina. Puede parecer un abandono menor al tratarse de un miembro relativamente “en la sombra” pero para Q-Tip es el primer signo de que algo va mal, ya que para el Jarobi representa el auténtico espíritu de la banda. El siguiente punto de inflexión llega con la diabetes de Phife, la cual empeora a causa de su adicción al azúcar y su incapacidad de aceptar los cuidados necesarios en el día a día de un diabético. Esto, sumando a un Q-Tip cada vez más perfeccionista y que toma el liderazgo del grupo comienza a tensar la cuerda. El CEO de su sello lo define como una persona que “sería a la vez Axel Rose y Dr Dre si le dejaran”.

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Con Midnight Marauders llega el principio del fin, que se consolidará con el último álbum de la banda Beats, Rhymes and Life, momento en el que el grupo se disolverá finalmente. Para Phife la disolución se debe al carácter autoritario de Q-Tip, que pretende mantenerlo a él en un segundo plano ( se compara con Diana Ross and The Supremes) , y en la intención de este de iniciar su carrera en solitario. Para Q-Tip se debe a problemas con la industria.

Tras unos años de inactividad del grupo, interrumpido por una serie de conciertos en 2006, el grupo decide volver a juntarse en 2008 de nuevo. Esto se debe a la necesidad de Phife de obtener ingresos para pagar sus sesiones de diálisis. Durante uno de los conciertos Q-Tip le increpa por su falta de actividad y todo estalla, llegando al punto de que los dos mcs se líen a puñetazos antes de salir al escenario en otro show. A partir de este punto el morbo gana terreno y el documental se limita a narrar el cruce de acusaciones entre los mc’s y el empeoramiento de la enfermedad de Phife, que tiene que someterse a un trasplante de riñón. A demás de los tortazos veremos a la mujer de Phife pidiéndole que se someta a terapia de grupo con Tip o a De La Soul deseando que el grupo se separe y deje de dar conciertos fingiendo que todo va bien. En este punto cabe romper una lanza a favor del director que consigue sortear todo esto sin posicionarse a favor de ninguno de los dos mc’s, manteniendo una neutralidad bastante difícil. El documental concluye con una supuesta reconciliación para dar una nueva serie de conciertos en Japón, aunque se nota la tensión en entre los miembros del grupo y parece más una maniobra destinada a continuar ganando dinero.

A nivel técnico el documental tampoco es ninguna maravilla, aunque creo que esto ha de ser visto más como una virtud que como un defecto. El trabajar con pequeñas cámaras y pocos medios permite al equipo de Rapaport captar ciertas escenas y declaraciones que de otra forma habría sido imposible. Esto queda compensado en el apartado sonoro, con una excelente selección musical a cargo de Peanut Butter Wolf y unos cuantos beats cortesía de Madlib que vienen como anillo al dedo a la historia. También se merece una mención el trabajo de grafismo, totalmente integrado con la imagen y portadas del grupo. Pese a tratarse de la primera experiencia de Rapaport como director este cumple con creces, consiguiendo un documental cohesionad y bien hilado, que profundiza en la historia del grupo y que consigue destapar lo más intimo de sus protagonistas, aunque esto termine por convertirse en un defecto más que en una virtud.

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Como mencionaba anteriormente Beats, Rhymes & Life  es una obra que se mueve en un doble terreno: es un tributo a la banda destacando la importancia que tuvieron para generaciones posteriores y como cambiaron el rap, pero en algunos momentos cae en el morbo fácil (tanto que él documental en un inicio iba a llamarse Beats, Rhymes and Fights) . El film no deja de ser  una reflexión sobre como la fama y el dinero son capaces de corromper todo, rompiendo incluso una relación como la de los dos mc’s pero en algunos momentos se excede, y escenas como la de los puñetazos en el backstage del concierto o las horas previas al trasplante de Phife sobran completamente. Mientras que Jeff Browadway sabia sortear con sobriedad y buen gusto los pasajes mas duros de la vida de Peanut Butter Wolf en Our vinyls weights a ton, aquí Rapaport falla estrepitosamente hasta el punto de conseguir ponerse al grupo en contra, tal y como se vería durante la campaña de estreno de la película.

Lo que sucedió durante y después del lanzamiento del documental bien daría para un articulo aparte en nuestra sección de Ternera Podrida. En primer lugar se filtró un tráiler que incluía la escena del puñetazo de Q-Tip a Phife, algo que no gusto a los artistas. Según Rapaport se trataba de una versión interna destinada a buscar inversores que fue pirateada y vió la luz. La película ganó el festival de cine LA Fest y fue comprada por Sony, momento que el grupo aprovechó para intentar convertirse en productores y así tener cierto control sobre el montaje final. Finalmente se les concedió este estatjs pero no pudieron decidir sobre el montaje al ser ellos mismos los protagonistas de la obra. Raport afirma que Q-Tip le obligó a quitar una escena en la que Phife, horas antes de someterse al trasplante, le comentaba a Jarobi que Q-Tip no he había llamado. Acto seguido se ve a Jarobi al teléfono pidiendole a Q-Tip que llame a Phife antes de la operación para desearle suerte. Sin esta escena en el documental parece que Q-Tip se acordase por voluntad propia de Phife y no a causa de la petición de Jarobi. Además de esta, otras escenas no gustaron al mc y productor, así que decidió retirar su apoyo al film. El resto de miembros si que apoyaron el documental y estuvieron presentes en varias presentaciones.  La rencilla de Tip con Rapaport no afecto a la relación con el resto de miembros A Tribe Called Quest que volvieron a juntarse en varios festivales y conciertos, como por ejemplo la gira de presentación de Yeezus, que según Q-Tip fueron los conciertos finales del grupo. Después de tantos finales del grupo y posteriores reapariciones no sabemos si esta será la vez definitva. Como Phife dice al final del documental “somos una tribu llamada vete a saber porque nunca sabes que va a ser de nosotros, pero eso es parte de la diversión también.

Nota: Podéis ver Beats, Rhymes & Life: The Travels of a Tribe Called Quest subtitulado en castellano a través de In-Edit TV.